Publicada en audio en el bloc, !La Teosofía en la Nueva Era!
Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la - Sociedad Teosófica Rama Armonía de Barcelona, Catalunya (España)1996.
Las crisis mundiales que vivimos actualmente no son producidas únicamente por los errores humanos cometidos en el pasado, pues detrás de los tremendos acontecimientos que se están produciendo existe un propósito divino que va mucho más allá de las pequeñas voluntades de los hombres.
Lo que vemos externamente únicamente son los efectos de una causa suprema que surge del mismo centro Logoico cuya encarnación físico-etérea está representada por Sanat Kumara, el Señor del Mundo. Una causa que los discípulos mundiales y los aspirantes empiezan a intuir por medio de la meditación y el servicio activo, acelerando de esta forma la evolución planetaria al convertirse en canales puros de las energías del Primer Rayo.
Para que el discípulo servidor pueda extraer esta fuerza dinámica de niveles tan elevados, debe responder y orientarse hacia el Centro superior de Shamballa. Es por esta razón que el Maestro Moria Chohán del 1º Rayo dio a conocer a los discípulos de los ashramas de la Jerarquía el Agni Yoga, a fin de que con esta fuerza adquirida rompieran con la inercia y el conformismo humano y dieran a conocer la existencia del Reino de Dios, introduciendo el Rayo que ha de romper con los apegos de una era que progresivamente deberá ser relegada al pasado.
Quizás
nos puede extrañar que a Agni Yoga se lo denomine el Yoga del
Corazón y que a la vez nos transmita la Fuerza liberadora del Primer
rayo que rige el centro Coronario. Pero es que no puede existir
Liberación sin Amor!
¿Nos hemos preguntado que
significa la Liberación desde el ángulo esotérico? ¿De qué
debemos liberarnos?. La respuesta es muy sencilla y al propio tiempo
muy difícil de llevar a cabo. Se trata de aplicar en nuestras vidas
la ley del Espíritu, que consiste en el sacrificio y la
renuncia de nuestro yo personal y aún más, de nuestra consciencia
Egoica en bien de la humanidad. Pero no temáis.. no se trata de
dejarlo todo e irnos a vivir de ermitaños como
se hacía en el pasado. Se trata de desapegarnos de todo
cuanto nos pueda condicionar e impedir ser nosotros mismos.
La
renuncia nos conduce a la liberación de las cadenas que nos atan a
los valores estrictamente humanos y al aferramiento de la materia.
Todos los Yogas que se han dado a la humanidad desde la primera raza
nos han señalado el camino hacia la liberación final.
Agni
Yoga sintetiza a todos yogas precedentes, nos conduce a
Shamballa y a la consciencia monádica. Esta síntesis la vamos
alcanzando individual y grupalmente en cada una de nuestras
consciencias a medida que evolucionamos.
El centro
cardíaco conecta a los discípulos con el plano búdico y aunque
existen muchos de ellos que no pertenecen al primer rayo como almas,
sí existen muchas personalidades que responden a esta influencia de
rayo. En los grupos internos se está instruyendo a los discípulos y
preparando sus vehículos para que puedan resistir esta potente
influencia ígnea y convertirse en verdaderos transmisores.
Todo
discípulo aceptado y consagrado al servicio tiene el centro cardíaco
despierto y la intuición es su guía, pues se conecta
directamente con el plano Búdico (el Centro Cardíaco monádico), lo
cual significa que sea o no consciente de esta realidad, está
conectado con Shamballa, el Centro de donde surge, La Voluntad
al bien, el Primer Rayo y Agni Yoga.
Agni Yoga es el Faro de Luz que
nos señala el camino hacia el Arquetipo de la
nueva raza, un arquetipo de perfección que la humanidad avanzada del futuro practicará de forma natural tal como actualmente practicamos el Raja Yoga.
A
cada raza se le ha dado un yoga adecuado al desarrollo de su estado
evolutivo.
Si fuéramos verdaderamente conscientes de que
la práctica del Hatha Yoga que fue dado a la raza Lemur como modelo
físico de perfección y Bakti Yoga cuya cualidad máxima consistió
en desarrollar el cuerpo astral de la raza Atlante, (para nombrar
únicamente los yogas esenciales que debe desarrollar cada raza y que
tendrían que haber sido trascendidos por los aspirantes y
discípulos), hoy en día no los practicaríamos, pues al hacerlo
estamos retrocediendo a las técnicas del pasado. Cada Yoga influye
en un estado de consciencia concreto de la humanidad.
El Raja Yoga pertenece a la raza Aria conduciendo al desarrollo de la mente y a la construcción del Antakarana. Este Puente de Luz o de Arco Iris, tal como se lo denomina poéticamente en los tratados ocultos, que permite al ser humano conectar la mente concreta con la abstracta y con su Alma. Este Yoga lo practican los aspirantes y discípulos en probación que están en proceso de entrar en contacto consciente con su su Alma.
Cuando
nace una nueva era surge una nueva civilización, encarnando
paulatinamente las almas que en un futuro más o menos lejano
formarán una nueva raza, una raza que tendrá como objetivo superior
un nuevo Yoga.
Agni Yoga es el Yoga del futuro para una
parte considerable de la humanidad, es el signo de la liberación,
por ello podemos imaginar la gran importancia que tiene el hecho de
que se nos haya dado a conocer, siendo conocido también por el Yoga
de Síntesis. Vemos pues que nos conduce a la comprensión de la
importancia que tiene la unificación de los dos estados de
consciencia nombrados al principio. No en vano se ha dado a conocer
Agni Yoga en esta etapa evolutiva, para señalarnos el
camino que ha de conducir a la humanidad de la nueva era.
Cada
cual dará el paso que le corresponda, iniciándose en una nueva
etapa del camino según cual sea el estado de consciencia alcanzado.
La evolución avanza y nosotros podemos acelerarla o retardarla, pero
no detenerla.
Agni Yoga rompe con toda creencia y formas que
tenemos de entender la vida hasta el momento. No es necesaria ninguna
práctica ni técnica especial, tan sólo consiste en tener la mente
enfocada en el presente inmediato y dar respuesta a cada instante a
lo que venga.
Tenemos que Aprender a Vivir de forma
inteligente, con el corazón abierto y una vida sencilla, libre y
responsable, entonces comprenderemos el verdadero valor de las
cosas.
Si aprendemos a ser nosotros mismos sin dejarnos
condicionar por todo lo impuesto y heredado durante infinidad de
encarnaciones, liberaremos el karma aún sin que nos lo hayamos
propuesto. Los efectos se sucederán a las causas de inmediato no
quedando ningún residuo para la próxima
encarnación. Dejaremos de vivir de recuerdos y deseos futuros para
incorporar en nuestras vidas un nuevo y superior estado de
consciencia. Tenemos que permitir a nuestro verdadero Yo que se
exprese tal como es, sin ninguna clase de condicionamiento
exterior.
Tenemos que aprender a compartir de forma
espontánea, no impuesta y cultivar en nuestro interior el
sentimiento de Fraternidad mundial, de esta forma estaremos
colaborando con la Jerarquía espiritual a llevar
adelante la evolución planetaria.
Marta Parramon Elies
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