Si estamos dispuestos a curar, antes deberemos prepararnos a fin de convertirnos en canales libres de impurezas para cuando llegue el momento de invocar a los Devas, de manera que cuando acudan puedan compenetrarnos con su energía y fundirse en nuestra aura sin impedimentos e iniciar el proceso de Curación. Mientras el curador tenga puesta su atención en los Devas y los siga invocando, el proceso de curación seguirá adelante. En el momento en que consideremos que el trabajo está hecho, tanto si la curación ha sido posible como si el alma del paciente ha decidido dejar el cuerpo físico, dejaremos de invocarlos y estos se retirarán.
Siempre que invoquemos a los Devas superiores y en cualquier circunstancia, su energía nos compenetrará, expandiendo ampliamente su radiación mucho más allá de nosotros mismos. Si la curación se lleva a cabo en un hospital, la energía dévica invocada influirá favorablemente en la salud del resto de enfermos ingresados, abarcando con su radiación la planta entera del hospital donde se halle el enfermo.
Al ponernos a curar es conveniente saber cuál es el estado de conciencia del paciente y los valores que predominan en su vida, entonces nos dará la pauta de cómo debemos realizar la curación, con cuál de los cuerpos debemos trabajar, o quizás, si la persona enferma está internamente preparada la podemos ayudar mental y espiritualmente para que al cambiar la orientación de su vida sea ella misma quien lleve a cabo su propia curación .
Aunque
muchas de las enfermedades se acaban manifestando en el cuerpo
físico, la mayoría tienen su causa en el cuerpo etérico y
especialmente en el astral, siendo
las
enfermedades
mentales mucho
más
frecuentes a
medida que avance la nueva era.
Cuando
una persona es extremadamente emocional y
en su vida predomina el deseo,
(y
la gran mayoría de la humanidad lo es),
está dirigiendo constantemente
las energías al plexo solar. El
exceso
de
energía en
cualquiera de los centros,
crea
congestión y
obstaculiza
la
libre
circulación al resto de los chacras, afectando
a todos los órganos que quedan en su radio de acción y
pudiendo provocar serias enfermedades e incluso la muerte física.
Daros
cuenta de lo que significa que tengamos puesta constantemente nuestra
atención en una vida de deseos. Si
conocéis “ La Gran Invocación” casi al final de la última
estrofa y refiriéndose a la humanidad, hace mención al plano astral
cuando dice: ! ...Que
se realice el Plan de Amor y de Luz y selle
la Puerta
donde se halla el Mal!
. Da
que pensar verdad,..?
porque
el mal que impera
en el
mundo e impide la evolución superior surge
de la consciencia
astral. No
es nada fácil deshacernos de esta tendencia, pero
es muy necesario hacerlo, porque si queremos contribuir a que el
mundo cambie y se oriente en sentido ascendente la consciencia astral
debe ser trascendida, puesto
que esta es -La
Puerta donde se halla el Mal-.
Cuando se individualizó al reino animal y se le implantó el Principio Mental, se le otorgó el poder de crear. Existe una máxima esotérica que seguramente conocéis,.. ! Cuando el hombre piensa, el deva construye!. Tanto el hombre como el deva formamos parte de las Jerarquías Creadoras Humano y Dévica.. ambas colaboramos conjuntamente en la Creación y la Construcción de los mundos, formando parte del aspecto dual de la existencia en este universo. El hombre como Creador y el deva, como Constructor. Os pondré un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando ponemos de forma continuada la atención en una parte del cuerpo físico, para que os deis cuenta de que, cuando la mente dirige las energías, su poder es enorme especialmente cuando entramos en el Sendero de evolución superior y lo hacemos conscientemente.
Si en el ser humano predomina el instinto por encima de la mente razonadora, y la imaginación tiene puesta su constante su atención en la función sexual, estamos suministrando al órgano en cuestión más energía de la que precisa para llevar a cabo su función de forma natural y saludable, entonces los elementales constructores cuya función consiste en responder a la vibración que les llega del ser humano, no tendrán otro remedio que seguir construyendo. Pero que van a construir…? Las consecuencias o enfermedad, pueden producirse por exceso de la función sexual o debido a la represión. En ambos casos la mente estará enviando energía a dichos órganos de forma continuada, la una utilizando la imaginación pero negándose a consumar una función tan natural como es el comer o dormir y la otra, consumando su deseo de forma desmesurada. No es necesario entrar en detalles pero cabe reflexionar sobre esta cuestión porque es más común y seria de lo que creemos.
Si es por exceso es probable que se produzca inflación e infecciones y posiblemente enfermedades venéreas. Si es debido a haberse reprimido, la energía habrá quedado estancada produciendo congestión y como la función de los elementales constructores consiste en construir, empezarán a dar forma a tumores, benignos o malignos, tanto en la mujer como en el hombre, y además habrá producido neurosis que casi siempre pueden desembocar en desviaciones sexuales. Este hecho ocurrió y ha ocurrido siempre dentro de las religiones, sectas, tendencias individuales u organizaciones que han practicado el celibato.
La
buena o mala salud que tengamos depende de la capacidad de dirigir
las energías, esto
significa equilibrar nuestra vida y las tendencias personales;
físicas,
emocionales y mentales. La
enseñanza sobre las energías y la forma de dirigirlas es dada en
las Aulas internas de la Jerarquía desde los principios, así
como también se
enseñan las distintas formas de protegernos en las diversas
circunstancias.
Cuando hayamos avanzado un poco más en el camino y aprendido a vivir con una nueva comprensión, aunque todavía tengamos que pagar un karma proveniente del pasado, en general nuestros cuerpos serán más saludables, porque habremos alcanzado en nuestro interior esa paz y armonía tan necesaria que repercutirá en la salud de todos los cuerpos.
Dejad
que el poder de curar que nos da el Alma vaya surgiendo a la
conciencia de forma natural sin
querer
experimentar
si
no estáis preparados,
porque
lo más seguro es que saldríamos
escarmentados.
Solo puede curar sin exponerse a peligros la
persona o grupo que ha liberado suficiente karma de sus vehículos,
esto significa más pureza de vida, una salud firme y un corazón
amante y sereno.
No olvidéis que aunque la curación se lleva a cabo en colaboración con el reino dévico, quienes curan directamente al enfermo son los Devas. Nosotros los invocamos y ellos responden a la invocación.
Los Devas de Curación son Ángeles de evolución muy superior, esta es la razón de que no respondan si son invocados por seres humanos poco evolucionados espiritualmente en cuya vida predomina el egoísmo por encima del altruismo.
Si
estáis interesados en la curación esotérica, es
aconsejable llevarla
a cabo con
un grupo esotérico cerrado, ya que el trabajo de curación nunca
debe ser comentado, ni nadie más que el grupo y el enfermo deben
saber lo
que estamos haciendo,
a veces por diferentes razones ni siquiera el enfermo sabe que
estamos tratando
de curarlo.
Si se revelara este secreto, la energía se dispersaría provocando
además interferencias
y la curación sería inútil, pudiendo
hacer
más mal que bien.
Durante
el tiempo que dure
la curación tenemos
que
llevar una vida lo más pura posible, incluida
la alimentación, procurando
estar
en silencio interna y externamente. Cuando
el discípulo o iniciado efectúa un servicio en colaboración con
los
Devas,
la pureza, el amor
y
la compasión deben
prevalecer por encima de todo, si no es así, los
Devas no
acudirán. Durante
la curación no debería utilizarse la mente sino, el corazón.
Si
somos discípulos aceptados,
podemos
pedir la bendición del Maestro y
la
colaboración del grupo
interno antes
de invocar a los Devas. Cuando
invoquemos
a
los Devas de Curación, responderán
acudiendo a nuestra llamada, compenetrándonos
con sus vaporosas
oleadas
de sutil energía y
siguiendo la dirección que
les facilitamos con nuestra
visualización interna,
se
dirigirán al
paciente iniciando
la curación.
Durante
todo el tiempo que dure el
proceso de recuperación
ya sean días o semanas, los Deves y el grupo o
curador
individual, estarán estrechamente conectados hasta que el trabajo de
curación haya concluido. Entonces dejaremos de invocarlos, aunque es
conveniente seguir
en contacto con el paciente hasta su total recuperación. Al retirar
nuestra atención, los Devas
regresarán al
espacio de
donde surgieron, esperando volver a ser invocados para poder seguir
redimiendo al mundo de su sufrimiento.
Marta Parramon Elies
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