Existe
una Ley en
este Segundo Universo a
la cual respondemos todas las entidades que
vivimos
y evolucionamos en él desde el macro hasta el microcosmos. Es
la
Ley de Atracción! relacionada
estrechamente
con
el desenvolvimiento de la consciencia llevada
a cabo por
medio de
los pares de opuestos y
aunque
durante
la
mayor
parte del
tiempo que
puede durar la evolución
estén
en conflicto,
(puesto
que en
un principio se
repelen),
sin
embargo,
este
es el sistema idóneo que
promueve la evolución,
siendo
el propósito del
Logos
solar
hacerla
cumplir hasta
haber alcanzado
por
medio de todas y cada una de las entidades que formamos parte de Su
Cuerpo, la plena Consciencia de
lo que ha Creado en
cada uno de los planos y subplanos, por
medio de los cuales se expresa.
A medida que el universo avanza
en evolución y
la consciencia del Logos se expande
aumenta
sensiblemente
la
radiación
magnética en
todo el sistema.
Si
aprendemos a aplicar la analogía hermética entre
lo mayor y lo menor, entre
el macrocosmos y el microcosmos, hallaremos
muchas respuestas
a la infinidad de preguntas que jamás cesan cuando nos mantenemos en
atención constante.
Toda
energía contenida en
cada uno de los planos es atómica
y por muy diminutas
que sean
sus
partículas,
contiene
una
Vida
que late en el núcleo de su mismo
ser, este
núcleo es
Espíritu,
cuya finalidad evolutiva
consiste
en ser liberado.
Cuando es
llegado el estado
evolutivo anecesario,
empieza a irradiar desde adentro, hasta que debido a la presión que
ejerce tal radiación rompe los límites que lo confinan
dentro
de su círculo infranqueable, produciendo
en
este expansión una maravillosa explosión atómica, convirtiendo
a
cualquier entidad
que
ha llegado a tal altura, en
un ascua de Luz radiactiva.
Volviendo
al tema sobre los pares de
opuestos,
sabemos
que
no
son más que
dos
aspectos de una
misma
entidad separada
en el tiempo, son
la manifestación en distintos estados evolutivos del
espíritu
y materia.
En
toda vida manifestada es inherente la dualidad, interna y
externamente. Todo en la Naturaleza posee su polo opuesto o
complementario. El
Sol
posee su otro yo,
lo poseen los planetas sagrados y los no sagrados como es
nuestra Tierra. Nuestro
sistema es binario, significa que existen
dos estrellas
que gravitan alrededor de un mismo centro, al
igual que los seres humanos poseemos dos egos, uno masculino y
otro femenino, alternándose
las reencarnaciones
en
un género u otro, en
ciclos de 7 años. Es la dualidad diferenciada y opuesta hasta
cierto punto, propia
de este
Segundo Universo en
que debemos desarrollar la consciencia.
Sin embargo, toda
polaridad tiende a
la
síntesis,
a
la unidad
original.
Al igual ocurre en la etapa final evolutiva
dentro del 4º reino, cuando
los dos egos se
reencuentran y vuelven a fusionarse
en
el
Ser Andrógino, nuestra
naturaleza Divina.
Cuando
la dualidad tiende a la Unidad,
nace
el
fruto de esta unión, el“hijo”
formando la
figura geométrica triangular
que revela los tres Aspectos de la Deidad manifestada.
El
Logos Creador se manifiesta en Su Aspecto Trino como Vida,
Consciencia y Forma, como;
Espíritu, Alma y cuerpo
o como Mónada, Alma y personalidad. De ahí la importancia de saber
interpretar en sus diferentes vibraciones el
simbolismo esotérico de la forma geométrica del Triángulo,
representando los Tres Fuegos que dan Vida a la Creación. El Fuego
del Espíritu o (Fohat). El Fuego del Alma o (Fuego Solar). Y el
Fuego de la materia. (Fuego por Fricción o Kundalini).
La
Radiación del Fuego Creador es la causa de la evolución.
La
Ley de Atracción posee Once
leyes subsidiarias,
siendo
una de ellas la Ley de Irradiación, de
gran interés esotérico. Es
interesante su estudio porque además de manifestarse en los
individuos más evolucionados de cada uno de los reinos de la
Naturaleza, incluido el reino Dévico,
la energía
que
irradian
ejerce una potente atracción transmutadora
sobre su
entorno inmediato o, en caso de ser muy evolucionados puede abarcar
hasta grandes distancias e incluso al resto del mundo, atrayendo
además hacia su reino a las
vidas más evolucionadas del reino inmediato inferior.
Cada
plano
está formado de 7 subplanos, los seis
inferiores
corresponden
al
aspecto materia, el
elemental.
El
séptimo superior es
atómico
en
cada uno de los planos y pertenece
al aspecto
espíritu,
sea cual sea el nivel donde tengamos enfocada la consciencia, el
subplano atómico de
cualquiera de los planos no
es elemental. De esta forma avanzamos progresivamente de un subplano
a otro dejando atrás el que hemos trascendido.
Vemos
entonces que la
meta de cada uno de los reinos consiste en elevar la materia de los
distintos subplanos al nivel atómico, convirtiendo todo lo creado en
radiactivo hasta convertir a la Tierra en un planeta sagrado.
Según
sabemos, el
reino mineral
alcanzará
la máxima perfección en esta ronda planetaria. Tenemos
a los minerales de uranio y muchos otros que son radioactivos,
algunos de ellos desprenden una luz fluorescente de color verde muy
transparente, siendo
estos la
expresión de máxima evolución dentro del reino.
En
cuanto al reino vegetal, las especies
que
dan perfume son las que irradian
su estado superior de consciencia, siendo también una cualidad
radiactiva más o menos potente. El
árbol del Eucaliptos, es uno de los más radiactivos y evolucionados
dentro
del reino.
De entre todos los reinos de la Naturaleza el
Vegetal
es
el que por medio de la Gran Entidad Dévica que lo rige, ha alcanzado
la máxima
perfección.
Veamos la analogía ,.. así como los reinos mineral, vegetal, animal y humano (en conjunto) hemos alcanzado la consciencia egoica, o estamos en proceso de hacerlo, el reino vegetal ha logrado alcanzar la consciencia monádica.
En
el reino animal existen ciertas especies de mamíferos que al
acercarse al hombre han llegado a la domesticidad y a la evolución
superior dentro de su reino al ser atraídos por la radiación que
les llega del reino humano, la cual va siendo absorbida por ellos.
Los
más evolucionados poseen una mente rudimentaria que los hace
inteligentes, lo
cual significa que están orientados hacia la individualización.
También
existen otras especies a
parte de
los mamíferos como son algunos pájaros y las abejas, aunque poco
más se nos da a conocer sobre la radiación en este reino tan
cercano al hombre.
Un
reino superior siempre representa para el inmediato inferior su
modelo de perfección, su Arquetipo
y es por esta potente atracción radiatoria que vamos ascendiendo en
la escala evolutiva de un
plano
a otro y de un reino a otro.
Quienes
habéis estudiado esoterismo sabéis como se desenvuelve internamente
la evolución del reino humano y como al paso de un largo caminar por
este mundo llegamos finalmente a irradiar. En
cada expansión de consciencia importante,
los
átomos de materia de nuestros cuerpos van siendo substituidos por
átomos búdicos a
medida que nos acercamos a las distintas iniciaciones. Precisamente
es en el 4º plano Búdico donde
los opuestos se unifican
y
funden en la
Unidad
y el ser humano se convierte en un vibrante
Ser
radiactivo.
La
muestra más evidente del
poder que
ejerce la
radiación
atómica sobre
la
evolución,
la tenemos
en la
belleza y el
resplandor
que
irradia nuestro Logos Solar, siendo
Causa
de
la
Vida,
el
Calor
y el
Movimiento
que impulsa a
la
evolución.
Marta
Parramon Elies
Comentario:
Cuando
seamos autoconscientes de esa vibración e irradiación en
todo
el planeta traspasaremos el espacio finito, abriendo camino hacia el
infinito.
Una
abraçada.
Respuesta
La
radiación que emiten las formas actualmente no es la misma que hace
algunos siglos. Actualmente la materia etérica de que están
compuestas las formas es más permeable a la luz que proviene del
exterior. Este es un claro indicio de evolución superior del Logos
planetario y en conjunto de los seres que habitamos dentro de Su
cuerpo. A medida que pasen las décadas la radiación solar, la que
emitimos individualmente cada
ser humano y
las entidades
más avanzadas dentro de cada reino se
hará más potente,
Cuando
los éteres físicos fueron rasgados por
primera vez durante
la segunda guerra mundial y debido
a las
explosiones atómicas, hasta cierto punto destruyeron la trama etérea
de
protección que existe entre el
plano
físico
etéreo y el astral del
planeta,
permitiendo
que las energías (entidades)
del
plano astral inferior penetraran en la Tierra. Análogamente
la protección entre chacras (o
planos)
existe en el ser humano y solo debería
ser
rasgada
de forma natural al
paso
de la evolución.
Quizás
pensaremos que el ser humano es el responsable de esta rasgadura y
hasta
cierto punto puede
que sea así, pero existen razones mucho más poderosas para que esto
ocurriera y
que
van más allá de la
voluntad
de los hombres. Pero
también
sabemos
que la
humanidad es
“un instrumento
importante”
que
utiliza la
Deidad para llevar a cabo Su Propósito.
Actualmente el Logos solar está en proceso de recibir una Iniciación, coincidiendo con el Logos planetario que, en Su propio estado de consciencia, también la está recibiendo. Al igual que ocurre con un ser humano, al expandir la consciencia rompe los límites protectores impuestos hasta el momento que le separan del plano inmediato superior, lo cual le permite penetrar en él y ampliar significativamente su consciencia en otra dimensión, repercutiendo tal estado en todas las entidades que forman parte de Su Cuerpo. La Tierra, es el cuerpo físico que utiliza del Logos planetario para adquirir plena consciencia de Su Creación y aunque todavía no es considerado un Discípulo Aceptado dentro de la Logia Solar, va en camino de hacerse radioactivo y convertirse en un Planeta Sagrado, esta es la razón de que la radiación planetaria y solar aumenten. Nosotros, el reino humano somos células dentro de Su cuerpo y es por tal motivo que a medida que el Logos evoluciona, la radiación que emite un discípulo hoy en día es más potente siendo sus efectos más notorios.
Una abraçada
Marta Parramon Elies
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