Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Sociedad Teosófica Rama Armonía de Barcelona, Catalunya ( España) 1996. Publicada en audio en el bloc,..! La Teosofía en la Nueva Era!
Hoy trataremos sobre la autocuración esotérica porque este es un tema que de bien seguro nos interesa a todos. La gran mayoría de enfermedades que padecemos la humanidad son consecuencia del karma proveniente del pasado, además de las tensiones acumuladas en el tiempo individual y colectivamente y a la falta de la aceptación de que tenemos muchas cosas que cambiar. Si estamos dispuestos a seguir avanzando debemos aprender a fluir con las energías que inciden con fuerza sobre el planeta y a no ir contra corriente, adaptarnos a lo que vaya viniendo sin resistirnos al cambio, pues la resistencia crea conflicto y una gran fricción que acaba repercutiendo en la salud. Esto no significa resignarnos ni aceptarlo todo sin más, ni mucho menos, sino aprender a vivir libre y responsablemente con la claridad mental que demandan los nuevos tiempos, así como a lo que internamente se avenga con nuestros principios más incluyentes y humanos, sabiendo que los efectos positivos o negativos que se producen a cada instante en nuestras vidas son la consecuencia de estados de consciencia internos.
Al karma mundial e individual se añade el hecho de que hemos encarnado en una época de gran trascendencia, debido a que el sistema solar en pleno estamos penetrando bajo la influencia de las energía procedentes de una de las siete estrellas de la constelación de Acuario, a lo cual se añaden además, las pruebas Iniciáticas a que están siendo sometidos el Logos Solar y nuestro Logos planetario, (cada Cual en Su propio nivel evolutivo) sabiendo que todo proceso previo a una Iniciación comporta grandes crisis de consciencia, ya sea que estemos hablando de un Logos como de un ser humano. Cuanto más elevada es una Iniciación, tanto más potentes son las pruebas a que se está sometido y también, mayor la expansión de consciencia que se produce cuando son superadas, repercutiendo sus efectos en todas y cada una de las células y átomos de los cuerpos de las entidades que en conjunto formamos parte de la Creación, lo cual no deja de ser un Karma compartido.
Daros cuenta de lo que esto significa para la evolución del conjunto del sistema, a lo cual además de los planetas, sagrados y los no sagrados, se añaden algunos satélites y asteroides gobernados por su propio Logos, donde también existe vida en proceso evolutivo y transformación constantes, viéndose igualmente afectados por la fuerza de las energías que inciden en el sistema de forma más o menos directa, puesto que aunque su relevancia es mínima, no dejan de ser chacras menores dentro del Cuerpo del Logos solar. Una transformación interna siempre se acaba manifestando de alguna forma en cambios y alteraciones en el plano físico si la entidad en cuestión está encarnada.
Todo en la evolución se repite cíclicamente, tanto a nivel macro como microcósmico. Un recorrido entero del Sol alrededor de las doce constelaciones viene a durar unos 25.000 años aproximadamente y actualmente ha dado la vuelta entera al Zodiaco retornando de nuevo a Acuario, coincidiendo con la entrada de la nueva era en la misma constelación. Vemos pues que la fuerza de Acuario y el proceso transformador de sus energías de 7º Rayo están acelerando de forma extraordinaria el proceso evolutivo. Siempre que se inicia una nueva era viene precedida por las energías del 1r Rayo del Destructor, siendo su cometido la destrucción de formas caducas.
Acuario es el Gran Constructor de las nuevas formas que han de dar vida a una nueva civilización a medida que la energía de 7º Rayo penetre con más intensidad en los éteres, siendo inevitables los cambios internos y en las formas físicas.
Se nos está dando una oportunidad como nunca de dar un salto cuántico en la evolución de la consciencia, planetaria y humana.
En todas las épocas han habido seres humanos de buen corazón que de forma más o menos desinteresada han dedicado sus vidas a mitigar el dolor de quienes sufren, incluyendo a la ciencia médica de siglos anteriores, a la cual debemos una enorme gratitud por su sacrificio y entrega como médicos de familia. En el pasado y aún actualmente, muy pocos seres humanos practicaban la curación esotérica, ya que generalmente la atención era puesta en los efectos. Tan solo los grandes Iniciados y los Maestros son verdaderos Taumaturgos. La forma de curación más utilizada en el pasado, (a parte de la que ha estado realizando la profesión médica), fue la imposición de manos y la plegaria, demostrando con su entrega el amor y la compasión. Sin embargo, la gran mayoría de curadores ignoraban cuales eran las causas y en cual de los cuerpos se había gestado la enfermedad, a no ser que el curador fuera clarividente y poseyera conocimientos esotéricos, se limitaba a invocar a su Guía o al mismo Dios, esperando recibir las energías que transmitiría al paciente a través de sus manos y por su medio producir la curación. Pero en general desconocía lo que es y significa la Energía y como se desenvuelve todo el proceso a partir del momento de la invocación.
La curación del cuerpo físico denso es posible llevarla a cabo con éxito, esta es la clase de curación más externa que realiza la medicina alopática o convencional, pero cuando la causa de la enfermedad se halla en el cuerpo etérico, el astral o el mental, (a no ser que quien trata de contribuir a la curación sea un psicólogo esotérico que posee visión interna y reconoce el nivel de consciencia del ser humano) si la persona a curar no cambia de actitud de forma radical, la enfermedad volverá a reaparecer, porque una enfermedad es una entidad psíquica que crea la mente humana con su actitud negativa constante en cualquiera de los planos de la materia. O sea que en estos casos la enfermedad es debida a un estado de consciencia equivocado.
La Curación esotérica es una facultad del Alma y para ello es preciso haber desarrollado plenamente el centro cardíaco.
¿Sabéis que la más grande manifestación de Amor es la Compasión? Sin Amor jamás acudirán los Devas a nuestra invocación. Es por el Amor demostrado de forma permanente y desinteresada que podemos entrar en contacto con el Reino Dévico superior.
Aunque la intención de curar sea muy loable, no es suficiente con tener buena intención ni poseer conocimientos sobre el tema o haber aprendido ciertas técnicas de meditación. Este es un tema muy serio y un servicio que no podemos realizar efectivamente sin peligro si no hemos puesto a la práctica el olvido de nosotros mismos y la total inofensividad. Es todo un proceso a seguir y que muchos estudiantes de esoterismo están empezando a llevar a la práctica. Todo tiene sus principios y aunque todavía no podamos curar, si que podemos aliviar el dolor o la ansiedad si lo hacemos grupalmente, lo cual ya es importante. En el momento en que empecemos a actuar como Almas estaremos preparados para curar y además, la autocuración se producirá sin desearla.
Marta Parramon Elies
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