viernes, 11 de septiembre de 2026

Vida y Energía términos sinónimos e intercambiables !



Todo cuanto vive y evoluciona es Vida y la Vida es Energía, desde la más diminuta partícula atómica hasta un universo con su contenido de galaxias, estrellas y sistemas solares.
¿Alguna vez nos hemos preguntado que significa la Vida?

¿Acaso la podemos identificar con el Ser al que le damos el nombre de Dios? ¿Cómo podemos conocer y comprender esta Vida sabiendo que es Energía?
La ciencia materialista todavía se resiste a aceptar tal trascendencia, interesada únicamente en aquello que puede sospesar y demostrar, negando sistemáticamente la existencia del alma que evoluciona en la forma y por consiguiente la vida más allá de la muerte. Sin embargo, desde hace mucho tiempo, (más del que se nos permite conocer) están experimentando con fuerzas invisibles al ojo humano, lo cual indica que se están adentrando en dimensiones ocultas, allí donde el ojo físico no puede ver ni aun con sus sofisticados instrumentos de laboratorio.

Debido a la influencia predominante del 5º Rayo, la misión de la Cirencia consiste en extraer de los mundos ocultos las verdades que esperan ser reveladas, hacerlas visibles y concretas y así demostrar al mundo de forma palpable la realidad que se halla más allá del plano físico y que aún para muchos espiritualistas creyentes sigue siendo tan solo un ideal.
Los científicos son quienes desde su perspectiva y lenguaje concreto han de demostrar que Materia y Espíritu son dos caras de una misma moneda y que la una forma parte de la otra y que no pueden separarse, aunque aparentemente lo estén mientras la evolución se desarrolla en el tiempo. Por lo tanto, es conveniente espiritualizar la ciencia y a la vez, quienes siguen encerrados en sus creencias religiosas deberán romper con sus dogmatismos, abrir sus mentes a los nuevos descubrimientos científicos e interpretar sus creencias desde una nueva perspectiva más cercana y real, sabiendo que Dios habita en el interior de cada ser que creado. 

Desde que se produjo la liberación de la energía atómica, la ciencia está penetrado en zonas donde hasta el momento no le era permitido acceder, descubriendo los secretos de la materia y empezando a desvelar uno de los misterios más ocultos sobre la fuerza radiactiva de la energía que constituye la Creación. La gran mayoría de científicos materialistas no reconoce la realidad de la Vida que subyace en todo cuanto existe y que detrás de toda forma por material y densa que pueda parecer existe una entidad en proceso evolutivo, tanto si estamos tratando del macro como del microcosmos. Al negar sistemáticamente que exista algo más de lo que pueda ser demostrado, erigen un muro separador entre la Vida y la forma, creando de esta manera unos vacíos que no les permiten ver la realidad en toda su plenitud, ni encontrar respuestas a muchas preguntas que de otra forma hallarían.

Sin embargo, a medida que transcurre el tiempo y debido a sus progresivos y avanzados descubrimientos, va aumentando en el planeta el número de científicos que empiezan a plantearse preguntas desde el ángulo filosófico y sobre la posibilidad de que exista una Fuerza superior Creadora que sea la causa de la vida, el movimiento y la evolución universal. (no en sentido místico, sino científico).
Aunque exista oposición de parte de las Fuerzas que gobiernan el mundo en dar a conocer a la humanidad ciertas grandes verdades que hasta el momento son desconocidas por la gran mayoría, llegará el momento en que la ciencia de mente abierta, dará a conocer al mundo que existe una Conciencia Universal, que el ser humano experimenta la continuidad de consciencia en otras dimensiones del espacio después de la muerte física. 

Actualmente ya se está empezando a demostrar que la evolución de la consciencia es una realidad, que la reencarnación existe y es por esta Ley suprema que se nos da la oportunidad de salir de la oscuridad y penetrar en la Luz de nuestro verdadero Ser al aprender las lecciones que se nos presentan una vida tras otra. El verdadero ser humano que somos internamente no muere, únicamente se despoja de unos vestidos de carne y hueso que ya no están de acorde a su medida. Entonces, cuando estas verdades sean reconocidas los seres humanos perderán el miedo a la muerte y se abrirá ante ellos un grandioso campo de investigación y conocimiento, puesto que ya no estará oculto ni prohibido por quienes gobiernan en la oscuridad y porque será un hecho mundial el reconocimiento de la existencia del Alma.
Al hacernos preguntas sobre el origen de la Vida, quizás sea muy osado el querer saber y aún más, conocer su procedencia, puesto que para el ser humano es prácticamente imposible saberlo, sin embargo, existe un sistema de acercamiento que nos puede dar una ligera comprensión si somos atentos observadores y sabemos aplicar correctamente la analogía, entonces paulatinamente la comprensión irá emergiendo a la consciencia.
De nuevo nos preguntamos: ¿Cómo podemos al menos, intuir la presencia de esta Vida? Los artistas y místicos de todas las épocas siempre han reconocido a Dios en Sus creaciones y especialmente en la atenta e inspiradora observación de la naturaleza donde pueden sernos reveladas grandes verdades.

Cuando la Ciencia y la Religión se reconcilien o complementen, surgirá en las mentes y los corazones de la humanidad una nueva concepción de la Realidad. La ciencia ha dado al mundo muchísima información sobre el macro y el microcosmos, aunque en muchas ocasiones incompleta y esta información para quienes son intuitivos  puede darles muchas respuestas a preguntas que para la ciencia quedaron en el aire. La aplicación de la analogía posiblemente no sea exacta, pues hay que tener en cuenta la magnitud y la distancia evolutiva que existe entre lo mayor y lo menor, sin embargo, nosotros sabemos que el entero universo se rige por unas mismas leyes divinas. Hermes Trismegisto lo dijo,.."Igual es el macrocosmos que el microcosmos”, Igual es arriba que abajo e igual es abajo que arriba !. Cuando hayamos desarrollado la capacidad intuitiva encontraremos el hilo de conexión que une lo divino con lo humano.

Somos una pequeña parte de esta Vida mayor que lo compenetra todo y en la observación del mundo que nos rodea podemos llegar a identificarnos con el resto de la creación. Lo de afuera está dentro y lo de dentro está fuera. Es así como podemos llegar a la comprensión de que las separaciones tan solo existen en las mentes y prejuicios del ser humano. La Vida es Una y nosotros formamos parte de ella, somos mucho más grandes de lo que podemos imaginar. En la observación de una galaxia, de un sistema solar, de un sistema planetario, de un ser humano, o de un átomo...

En todo cuanto vive y evoluciona existe un núcleo central de Vida o energía, una ígnea radiación atómica que es la causa del movimiento que permite la vida y el desarrollo de la entidad que la ocupa, expandiéndose y abarcando todo cuanto se halle dentro de sus límites vivificando a las entidades que constituyen sus cuerpos.
En general únicamente vemos lo externo, lo más material de la entidad de la cual somos una pequeña célula en nuestro sistema,siendo el Logos solar Quien infunde desde Su mismo Centro,.. Vida, Calor y Movimiento a toda Su creación. 

Si por un momento la Entidad que anima las formas retirara la atención de Su Creación, el cuerpo se disgregaría en su totalidad. Cada elemento de materia volvería al depósito universal de energía de donde surgió al invocarla, sin embargo, la Vida se mantendría intacta y eternamente presente. Energía y Materia son indrestructibles

La Vida permanece, la Materia se transforma. Nada de lo existente muere, todo está en proceso de constante transformación

Los ciclos de actividad y reposo, de extroversión e introversión se van sucediendo rítmicamente. Al retirarse la Vida ya no existe radiación vivificadora ni la fuerza de atracción o magnetismo que mantenía los átomos de la forma en cohesión vibrando a lo unísono formando un solo organismo. El Espíritu y la Materia son dos expresiones extremas de un mismo Ser, manifestándose por una parte en lo más denso y por el otro extremo en lo más sutil, pero siempre estrechamente unidos, aunque aparentemente separados mientras están en manifestación. 

La radiación central que vivifica a todo átomo, humano o cósmico indica la presencia de la Vida. Lo podemos interpretar dándole otros nombres y cada cual lo experimentará desde su propia perspectiva y según sus inclinacionesy creencias. Algunos percibirán en esa Luz que van percibiendo en su interior como la presencia de Dios, otros la llamaran Energía, Espíritu, Presencia, o Alma, el nombre que le demos no importa, porque en esencia la Fuente es la misma.

Cualquier ser viviente lleva dentro de sí la Luz, la Vida suprema y si estamos muy atentos la podemos percibir en toda la creación, no porque hayamos despertado la clarividencia superior, sino porque al descubrir la propia luz en nuestro interior la reconoceremos en lo/los demás. Nada superior externo a nosotros puede ser percibido si no es porque ya forma parte de nuestro ser.

Cuando la dualidad se haya disuelto, se nos revelará la Unidad esencial de la cual formamos parte, entonces comprenderemos el verdadero significado de lo que significa realmente la VIDA.

Marta Parramon Elies

martes, 8 de septiembre de 2026

Somos aquello que valoramos !


Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España) 1988


La evolución de la conciencia es un hecho dentro de todos los reinos de la Naturaleza. Sin embargo en general, la creencia es que únicamente la desarrolla el reino humano, pero no es así, puesto que la Consciencia es Universal.

Al adentrarnos en la evolución humana, ya sea por propia experiencia o por el conocimiento adquirido, llegamos a un punto en que empezamos a hacernos preguntas fuera de lo normal. Al principio nos vendrán a la mente de manera esporádica y las dejaremos pasar sin indagar sobre su significado. Sin embargo, estas preguntas no habrán caído en saco roto, puesto que han quedado grabadas en nuestro inconsciente, al igual que una semilla enterrada no se ve cuando está cubierta por el manto de tierra (el aspecto material), sin embargo está ahí adormecida aunque llena de vida esperando ser despertada cuando las condiciones de la propia consciencia sean las adecuadas para romper la barrera que la oprime, hasta que al germinar empiece a crecer en sentido vertical buscando de la luz y se desarrolle plenamente en toda su belleza y esplendor.

¿Qué ocurre cuando nos hacemos una pregunta tan trascendente y significativa como esta,.. Quién soy Yo ?

Si yo no soy mis cuerpos, entonces,..quién soy?. A partir de aquí se precipitan en nuestra aura mental energías dévicas dispuestas a construir las formas de pensamiento superiores que les estamos proporcionando y con las cuales el Ángel Solar empezará a construir el Antakarana, el Puente o Hilo de Luz que nos permitirá reencontrarnos.

La respuestas a preguntas como esta tan trascendentes siempre provienen del  interior, del Alma que somos en nuestra verdadera esencia pero todavía prisionera de la forma, sin embargo estamos empezando a liberarnos. Habiendo dado el primer paso nos sentiremos impulsados cada vez de forma creciente a la búsqueda del conocimiento oculto, esperando recibir respuestas a las interminables preguntas que irán surgiendo a medida que alcancemos nuevas metas.

En un principio el conocimiento será puramente intelectual, quedando como una  teoría y memoria de lo aprendido, sin embargo, a medida que lo vayamos asimilando impregnará nuestra consciencia de tal forma que ya no se tratará únicamente de lo concreto, sino que en nuestro interior algo estará cambiando, porque la comprensión de dichos conocimientos y el despertar que han producido en nuestro interior aflorarán a la superficie, cambiando sensiblemente la perspectiva y el concepto de lo que habíamos entendido hasta el momento sobre la espiritualidad.

A partir de aquí nuestra forma de ser y relacionarnos cambiará aun sin darnos cuenta al principio, porque empezaremos a expresarnos y a vivir como la verdadera Alma que somos en nuestra más profunda esencia.

Para el alma humana reconocerse a sí misma como Alma Divina en encarnación,  significa ser plenamente consciente del propósito por el cual ha encarnado, cuya misión consiste en redimir la materia de sus cuerpos, adquirir consciencia grupal y dedicar su servicio al despertar de las consciencias de la humanidad contribuyendo de esta forma a la evolución planetaria.

A este largo caminar en que la búsqueda es incansable lo denominamos,.. Sendero! al final del cual después de haber experimentado en distintas etapas evolutivas, habremos sintetizado todas las respuestas en Una, la cual nos revelará, no únicamente que somos una Alma en encarnación, sino que provenimos de un Principio Divino Monádico y que al llegar a esta etapa estaremos en vísperas de retornar al Hogar del Padre, nuestro Verdadero Hogar, después de un larguísimo peregrinaje por este mundo.

Pero antes de llegar a la meta propuesta tendremos que dar los pasos preliminares para poder ser plenamente conscientes de la importancia que tienen para nuestra evolución las fuerzas elementales, que en sí mismas constituyen la materia de nuestros cuerpos. Ellos forman parte de nuestra existencia mientras evolucionamos dentro del reino humano y nuestra misión consiste en redimirlos con nuestra vibración superior hasta que alcancen su propia liberación dentro del reino angélico.

Una vez integrada la materia de los tres cuerpos que constituyen nuestra personalidad, no podemos quedarnos anclados, hay que ir más allá, si lo que queremos como Almas en encarnación es contribuir a llevar adelante el Plan que Los Maestros Conocen y Sirven por medio de los discípulos consagrados.

El primer paso a dar hacia el discipulado consiste en el olvido de nosotros mismos, lo cual implica un cambio radical en nuestros valores. Pero para ello debemos conocernos muy bien y sin temor a equivocarnos ser muy objetivos y honestos en nuestras valoraciones. Darnos cuenta de que nuestra forma de ser y de entender la vida viene condicionada por infinidad de generaciones de las cuales hemos heredado una serie de prejuicios sociales, educativos, religiosos, costumbres y tradiciones de toda índole que nos impiden ser nosotros mismos. En primer lugar, es necesario que nos conozcamos y nos aceptemos tal como somos, esta es la única manera de poder cambiar, si es que estamos dispuestos a hacerlo.

Una de las maneras más eficaces de conocernos consiste en hacer un recuento de los valores que cultivamos en nuestra vida, ya que estos son un reflejo de la propia conciencia, revelándonos aquello a lo que estamos más apegados y que condiciona nuestras vidas. Sea positivo o negativo.

¿Qué ocurre cuando nos apegamos a las creencias religiosas, filosóficas, educativas, políticas, al dinero o a las personas.? .. Ocurre que estamos deteniendo nuestro progeso evolutivo.

Toda la creación está en movimiento y transformación constantes, si no fuera así la evolución se detendría. Nada es estático y cuando nos resistimos a transformar estos valores a los cuales estamos tan apegados, es imposible no entrar en una crisis de conciencia. Incluso los valores que puedan parecernos más elevados, siempre tienen por delante su octava superior que nos señala la próxima meta a alcanzar, lo cual  nos impulsa a ascender en la escala evolutiva espiritual y al movimiento constante. Un objetivo, sea humano o divino jamás debería perderse de vista, porque precisamente es lo que nos hace avanzar y nos proporciona un sentido a la vida, acentuándose su atracción a medida que nos acercamos a él.

Los ojos de la conciencia se posan en lo que observa porque existe atracción y sea al nivel que sea donde la enfoquemos nos estamos proyectando en aquello que valoramos, lo observado viene a ser como un espejo que nos revela lo que somos. Cada una de las metas que conseguimos alcanzar forma parte de nosotros mismos si no, nos pasaría desapercibida. La existencia dentro del reino humano nos conduce a una búsqueda incansable de nosotros mismos, intentando dar respuesta a las clásicas preguntas que todos nos hacemos llegados a cierta etapa evolutiva, generalmente en medio de grandes crisis; quién Soy? cuál es mi origen? y cuál mi destino?.

Todos podemos recibir las mismas respuestas frente a estos interrogantes, pero la interpretación que les demos a las mismas estará siempre de acuerdo a nuestros valores y a la capacidad de comprensión interna que hayamos alcanzado, porque,

! Los seres humanos en general, no vemos las cosas tal como son sino, tal como somos !.

Marta Parramon Elies.


miércoles, 2 de septiembre de 2026

Urano y el 7º Rayo !


Al introducirnos en el estudio sobre la Nueva la Era nos centraremos en el Logos solar y Su Cuerpo de manifestación. Quienes seguís los estudios sobre las energías sabéis que el 7º Rayo proviene de una de las 7 estrellas de la constelación de Acuario y al introducirse en nuestro sistema son dirigidas hacia el planeta sagrado Urano, siendo su Logos el receptor y distribuidor de dichas energías en todo el sistema y el Gran Constructor de formas físico-etéricas. Su naturaleza es de 7º Rayo y sus energías transformadoras.

Al paso del tiempo iremos viendo como su influencia afecta de forma acelerada a todos los reinos de la naturaleza, principalmente a todo cuanto concierne al reino mineral que responde más concretamente a su energía de rayo, aunque es de forma más evidente para el reino humano, lo cual ha de producir a su debido tiempo el nacimiento de una nueva cultura y dar origen a la nueva civilización cuyas características son impensables por los seres humanos que habitamos actualmente el planeta.

A medida que transcurra el tiempo y las energías del 7º rayo ejerzan su influencia con más fuerza, las entidades o almas que ocupen las nuevas formas manifestarán más plenamente sus tendencias acuarianas, transformando física y mentalmente al planeta y a todos sus moradores.

Cuando al 7º Rayo inicia un nuevo ciclo de manifestación creadora en nuestro sistema solar tal como empieza a ocurrir en la actualidad, el Espíritu desciende para fusionarse con la Materia.

El 1º y el 7º rayos son la manifestación dual de una misma Entidad Divina, son Espíritu y Materia, aparentemente divididos en el tiempo y sin embargo   actuando fusionados, naciendo de su unión la Consciencia Universal y mientras el 7º Rayo permanezca activo en esta era de Acuario habrá de conducir a tres

quintas partes de la humanidad al Sendero del discipulado consciente.

El 1º Rayo es el Gran Destructor de formas caducas, preparando el terreno para que el séptimo pueda seguir construyendo las nuevas y más adecuadas formas que habrán de dar vida a la nueva civilización.

Urano el regente de Acuario es electromagnético o sea,.. Hermafrodita, lleva impreso en sí la naturaleza del Espíritu y la Materia, es positivo y negativo a la vez, masculino y femenino, dando paso y oportunidad evolutiva de forma predominante a las mónadas de 7º Rayo, humanas y dévicas. Las formas construidas, hasta cierto punto, llevarán implícitas en sí estas energías y tendencias duales, la utilización que se haga de ellas, dependerá como es de suponer, de los distintos estados de consciencia que posean los seres que habiten el planeta durante el tiempo que transcurra la era.

En este ciclo actual nuestro sistema solar está entrando rápidamente bajo su vibración y en cada década que pasa va adquiriendo un mayor poder e impulso, siendo en gran parte responsable de los cambios cada vez más drásticos que se están efectuando en la frecuencia vibratoria de cada elemento y en todos los reinos de la naturaleza. Acuario es un signo de Aire, el elemento que lo interpenetra todo, ejerciendo su influencia sobre lo tangible y lo intangible.

Esta es la era en que los devas elementales constructores, especialmente los Silfos del Aire, que son los más evolucionados dentro del reino elemental y muchas otras jerarquías angélicas constructoras que responden al 7º rayo, están penetrando progresivamente en los éteres planetarios para construir las nuevas y más adecuadas formas que precisa la civilización que está emergiendo. Grandes cambios internos y transformaciones externas están en proceso de producirse, es por esta razón que existe tanta tensión y malestar en los distintos ambientes mundiales y en las vidas particulares de cada ser humano. Se requiere un período de adaptación en todos los niveles de la consciencia, cuando este proceso se vaya realizando de un modo más evidente y ordenado, incluso físicamente las formas cambiarán, de manera que puedan equilibrarse las fuerzas de nuestros cuerpos con las tendencias internas a medida que vayan siendo substituidas progresivamente por los nuevos valores más de acorde a los nuevos tiempos.

Las energías de Acuario están produciendo efectos intangibles que afectan a la totalidad de la consciencia planetaria, sus éteres lo interpenetran todo, siendo sus efectos de mayor potencia y alcance que los efectos que se producen en lo externo.  Los 7 rayos casi en su totalidad, siempre han estado presentes en todo el sistema y aunque en estos momentos estemos considerando en particular nuestra vida planetaria, sabemos que las energías de rayo ejercen su poder en el Sistema de forma cíclica debido a la precesión de los equinoccios, cuando nuestro sistema solar entra bajo la influencia de una nueva constelación.

A medida que se aleja progresivamente la era anterior empieza a entrar con fuerza la nueva era, produciendo luchas y conflictos entre dos tipos de energías y  entre individuos y naciones, debido al gran desconcierto que produce la incertidumbre de lo que está por venir y porque los valores humanos están cambiando de forma sorprendente.

En esta situación nos hallamos actualmente la humanidad. Por una parte están la humanidad conservadora que frena la evolución al resistirse al cambio, y por otra parte los seres humanos que responden a las nuevas energías y anhelan el progreso y el cambio que ha de transformar al mundo. Al paso de los siglos dichas energías irán tomando forma y posesión de manera más acentuada dando muestras evidentes de estar naciendo, con dolores de parto, la cultura que ha de producir la nueva civilización. La evolución no puede detenerse, porque si así fuera, la entera creación se disolvería en el espacio. Mientras haya vida habrá movimiento y evolución. Actualmente se impone el desarrollo de la mente en distintos niveles, conduciendo al ser humano avanzado a un estado evolutivo superior donde mente y corazón se han de fusionar. ¿Por qué nombramos al corazón si Acuario está dando vida al desarrollo de la mente?, porque Acuario tiene a Leo, como signo complementario u opuesto en uno de los brazos de la Cruz del discipulado. Siempre que observemos una Carta astral desde niveles del Alma deberíamos tener presente que el signo opuesto nos está señalando la meta superior que deberíamos alcanzar.

No estamos hablando de la astrología convencional u ortodoxa que conoce la gran masa humana y trata de la personalidad, lo estamos interpretando desde niveles del Alma. Leo representa la autoconsciencia y su meta es Acuario, donde la pronunciada individualidad de Leo del ser humano común es transformada en consciencia grupal. En este caso estamos hablando del discípulo mundial, pero la evolución sigue adelante y una vez nos hayamos situado en la consciencia acuariana, si queremos extraer de nuestro ser el estado de Unidad y Amor Universales, deberemos enfocarnos en la octava superior de Leo con plena consciencia Jerárquica. Esta es la meta de los futuros iniciados de la Nueva Era.

Acuario ejerce una influencia capital sobre el Logos solar y todos los seres que vivimos y evolucionamos dentro de Su propio Ser en este sistema. Estas energías ígneas llegan a la humanidad por medio del Centro Mayor planetario de Shamballa, acelerando el desenvolvimiento de todo el planeta hacia niveles inconcebibles para la humanidad actual. La era de Piscis fue de introversión y recogimiento internos, de plegaria y sometimiento a las Leyes divinas. Acuario nos dirige hacia la extroversión, a la actividad, a hacer prácticos los ideales y a pensar por nosotros mismos y en vez de ver a Dios separado de nosotros como ocurrió en el pasado, darnos cuenta de que este Dios o Ser divino está en nuestro interior y es aquí donde deberíamos buscarlo.

Antes pedíamos esperando recibir, ahora nos ha llegado la hora de dar sin esperar retribución ni reconocimiento alguno. Estamos entrando en la era de la Fraternidad y si estamos dispuestos a considerarnos ciudadanos del mundo, es nuestro deber contribuir a cambiarlo.

Urano es el Gran Avatar del 7º Rayo y el Constructor de formas en el plano físico- etéreo. Pero también es el Gran Iniciador !el Hierofante! de la nueva era, el que con Su Fuerza y Poder va a implantar con la colaboración de la Gran Fraternidad Blanca, los Centros Iniciáticos que existirán en el plano físico cuando la era haya avanzado y la Jerarquía se haya instaurado físicamente de nuevo en la Tierra.

Nos hallamos en un período de reconstrucción en todos los niveles, una reconstrucción que se hará patente al aplicarla de manera práctica y tangible,  repercutiendo en la reconstrucción de los cuerpos etéricos y en las formas externas al cambiar su constitución molecular. Los éteres del 6º Rayo de la era de Piscis serán casi totalmente substituidos por la entrada de los éteres del 7º Rayo de Acuario. Un cambio de vibración que ya está empezando a transformarlos, apareciendo en el mundo nuevas maneras de pensar y de vivir, nuevos descubrimientos científicos que han de cambiar la faz de la Tierra y también, nuevas almas y personalidades de 7º Rayo que están encarnando desde hace tiempo.

Aunque en general no es reconocida, la Jerarquía está encarnando físicamente para preparar la Venida del Instructor del Mundo. De entre la humanidad existen suficientes discípulos avanzados pertenecientes a la Jerarquía Espiritual como para que puedan resistir directamente la fuerza de Shamballa y hacer de canales de estas poderosas energías hacia la humanidad avanzada, contribuyendo de esta forma a que La Voluntad al Bien y el Poder del Señor del Mundo puedan manifestarse visiblemente en la Tierra.

Las energías del 1º Rayo siempre son previas a la reconstrucción, cuando hayan pasado por el filtro del 2º Rayo de Amor y Sabiduría.

Marta Parramon Elies

Comentario Las energías entran, las notemos o no y como bien dices se nota a nivel mundial por lo convulso en que se encuentra el mundo en general, pero es una primera fase, esperemos, lo bueno está por llegar...

Un fuerte abrazo

Respuesta

Esto es lo que deseamos, pero lo que no deberíamos hacer es esperar sin movernos a que lleguen los buenos tiempos. Si pusiéramos de nuestra parte todo el esfuerzo posible en lograr esta realización, podríamos acelerar el proceso y por consiguiente las crisis se resolverían mucho antes. Está en nuestras manos cambiar las condiciones mundiales, pero nada cambiará si no empezamos por cambiar nosotros mismos, no mañana sino ahora!. Se trata del cambio profundo que deberíamos hacer en la actitud que tomamos frente a la vida y los acontecimientos que se están produciendo en el mundo. Las crisis no se resuelven meditando, rezando o teniendo buenas intenciones, esta es la forma más cómoda de esperar que lo resuelvan los demás y esto ocurre porque hay quien no se siente parte de la sociedad que le ha tocado vivir.

Quizás pensamos que cuando se acaben nuestras crisis personales estaremos libres para poder dedicarnos más a fondo al servicio y a la propia transformación, pero esta forma de pensar no es la correcta desde la perspectiva verdaderamente espiritual, ni práctica, las crisis son constantes en la vida del ser humano y más aún, cuando hemos entrado en el Sendero del discipulado, aunque entonces la actitud frente a lo que nos va viniendo es muy diferente a la de la gran masa humana. Si seguimos pensando así jamás nos moveremos.

El aspirante al discipulado vive y sufre su vida kármica como todo el mundo, pero las prioridades difieren sensiblemente del ser humano común, porqué él lo vive y observa desde una perspectiva impersonal, mientras que el ser humano corriente está envuelto en ellas y no es capaz de ser objetivo ni salirse de sus propias conveniencias personales.

No desfallezcamos frente a las dificultades querido amigo, las fuerzas oscuras ostentan el poder fomentando el miedo y el inmobilismo y nosotros que estamos del lado de las Fuerzas de la Luz, debemos dar ejemplo asumiendo la responsabilidad que nos corresponde sabiendo que,.. !La unión hace la fuerza! y que si nos mantenemos firmes en nuestro propósito el mundo puede cambiar.

Un fuerte abrazo

Marta Parramon Elies


La Teosofía en la Nueva Era !