martes, 11 de agosto de 2026

La Curación a través de la No resistencia !


Traducción del Catalán al Español publicado en audio en este blog.

Reunión grupal en la Sociedad Teosófica Rama Armonía de Barcelona, Catalunya (España) 1999

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Seguiremos hablando sobre Curación esotérica pero no de las técnicas a seguir sino de la auto curación, recordando que las enfermedades casi siempre son debidas a la falta de respuesta a la vida del Alma.

Quienes nos introducimos en el estudio sobre este tema de suma importancia, sabemos que las energías están en constante movimiento y que no pueden ser detenidas en su fluir sin crear fricción. Entonces, cualquier enfermedad que podamos padecer nos está indicando falta de atención, resistencia al cambio y la no respuesta a los dictados del Alma. Durante la mayor parte del tiempo transcurrido en el largo caminar por este mundo, nos sentimos atraídos por lo que nos ofrece más placer a los sentidos, siendo las experiencias personales lo único que nos satisface.

La ignorancia o la negación sobre la existencia de las Leyes divinas por las que nos regimos todos los reinos de la naturaleza y la falta de responsabilidad frente a las necesidades de nuestro entorno inmediato, de la sociedad y del mundo crean karma, un karma que se manifiesta en forma de crisis de todo orden, generamdo conflictos y un mal estar constante que nos predispone a la enfermedad.

Cuando damos respuesta únicamente a los valores materiales, llegamos a un punto en que la insatisfacción y el desanimo son inevitables porque estamos buscando la felicidad en lo efímero, en el aspecto material de la existencia, en vez de orientarnos en lo permanente que nos señala la Luz del Alma y esto con el tiempo crea en nuestro interior un vacío que nos arrastra a la frustración y a la infelicidad. Entonces entramos en una crisis existencial y el karma se precipita en nuestras vidas haciendo surgir de nuestro interior aquello que hemos construido en el pasado, obligándonos "a mirarnos al espejo" para que nos veamos tal como somos. Si nos negamos a aceptar la realidad y a rectificar lo inaceptable, acabaremos por caer en la depresión, una enfermedad que conduce a la máxima introversión y aislamiento, algo muy negativo para el alma, lo cual indica ego-ismo extremo.

Una de las cosas importantes que todo ser humano debiera aprender consiste en fluir con las energías sin oponer resistencia, dando respuesta a lo que venga a cada instante en vez de huir o de ignorarlo, porque tarde o temprano el karma nos obligará a afrontarlo y entonces la crisis será mucho peor. Queremos ser libres y hacer lo que nos plazca sin tener en cuenta las consecuencias. Queremos ir contra corriente y detenernos para no dejar atrás lo adquirido, pero la evolución es movimiento y las energías que deberían circular libremente por todo nuestro organismo las retenemos, negándoles el paso y creando congestiones o insuficiencias que repercuten en la salud.

Venimos a la encarnación atraídos por la fuerza irresistible que nuestra consciencia siente hacia las experiencias que nos proporciona lo material, pero mientras exista esta atracción seguiremos generando karma. Toda acción produce una reacción, esto lo sabemos porqué hemos estudiado algo sobre la ley del karma y también por propia experiencia, pero cuando llega una etapa en que se precipita sobre nuestra vida, en vez de afrontarlo asumiendo la responsabilidad que nos corresponde, nos invade el temor y entonces en vez de dar la respuesta adecuada huimos y nos sumergirnos en la oscuridad de nuestros deseos, en vez de preguntarnos cual es el mensaje que nuestra Alma está tratando de hacernos llegar para que despertemos y nos demos cuenta que hay valores que debemos cambiar.

La mayoría de enfermedades son generadas en el cuerpo astral y el etérico, aunque a medida que la humanidad desarrolle la mente cada vez serán más frecuentes las enfermedades mentales. Quizás nos preguntaremos cómo es posible que desarrollar un cuerpo superior genere enfermedades?

No todas las enfermedades son producidas por la inhibición de la energía del Alma. Existen ciertas enfermedades propias de los discípulos y aún, de los iniciados que todavía deben liberar ciertos residuos kármicos. En ciertas etapas evolutivas es prácticamente imposible no desequilibrarse cuando es activado fuertemente un chacra, ya sea debido a una expansión de consciencia en que la trama etérica que separa un chacra de otro es rasgada o a las pruebas previas a una iniciación. Lógicamente la respuesta será diferente a la de un ser humano común, porque en vez de crear resistencia, el discípulo o iniciado contribuirán con sus estados de consciencia positivos al fluir de las energías hacia el centro que esté despertando. Así y todo, si se trata de las pruebas previas a la iniciación, las energías sobre los centros que deben ser elevadas de forma definitiva a un chacra superior, fluirán con gran intensidad para activar aquellos estados de consciencia que el iniciado deba demostrar haber trascendido.

Toda enfermedad es una entidad psíquica creada por la consciencia humana en el presente o en el pasado (individual o socialmente) construida por los devas elementales, pues todo cuanto existe es energía y ellos, que son energía en constante movimiento, acuden al ser invocados por el ser humano con sus pensamientos y distintos estados de consciencia. Allí dónde enfocamos el pensamiento allí va la energía, la cual constituye la entera creación, siendo ésta,  esencialmente dévica.

Cuando invocamos a los Devas de Curación acuden a nuestro llamado, sin embargo, no se trata de elementales, porque hay que saber que existen una gran diversidad de jerarquías angélicas de grados evolutivos muy diferentes. Los Devas de Curación son Entidades Angélicas de muy elevada evolución espiritual, mientras que las entidades que construyen las enfermedades pertenecen a una jerarquía constructora menor y muy distinta, aunque ellos tan solo se limitan a cumplir con su función y no se los puede considerar buenos ni malos, podríamos decir que son el polo opuesto de los Devas dedicados a curar. Vemos pues, que existen las entidades elementales que construyen la enfermedad y por otra parte los Devas superiores que la destruyen.

Es por esta razón que no es aconsejable centrar nuestra atención de forma continuada sobre las enfermedades, los problemas ni sobre nada que sea negativo, sabiendo que somos creadores y que si ponemos nuestra atención en un problema o enfermedad, estamos suministrando energía a los devas constructores y en vez de menguar el problema lo que hacemos es darle más vitalidad y lo estamos robusteciendo. Muchas de las enfermedades no llegarían a desenvolverse ni provocar la muerte (a no ser que nuestro karma nos lo impusiera) si no estuviéramos constantemente con el miedo y los pensamientos puestos en ello.

Las personas hipocondríacas por naturaleza imaginan estar enfermos sin estarlo y convencidos de que su cuerpo padece una grave enfermedad, tienen puesta constantemente su mente en el órgano en cuestión y lo peor es que la gran mayoría de ellos acaban por padecerla.

Es de vital importancia tener en mente que somos creadores y que a cada paso que damos estamos creando nuestro destino con nuestras propias obras. Nosotros pensamos y los devas construyen constantemente lo que les damos a construir.

Afrontar las situaciones sin obsesionarnos nos da la oportunidad de liberarnos de la ansiedad y de una gran parte del karma, tener una vida más saludable y estar más capacitados para llevar a cabo nuestro propio destino y si se da el caso, el servicio que nos corresponde como almas.

Es importante conocerse a si mismo y re-conocerse como el verdadero ser espiritual que somos en nuestra verdadera esencia. Significa que internamente sabremos Quienes somos, aunque todavía no seamos plenamente conscientes de ello.

La auto curación consiste en llegar a esta comprensión, pero antes deberemos conocernos tal como somos como personalidades, observándonos atentamente y de forma objetiva, aceptándonos con nuestras cualidades y defectos y discernir sobre los valores que hemos estado cultivando hasta el momento. Deberíamos hacer una selección para desechar todo lo inútil e innecesario que nos crea obstáculos y nos impide poder seguir avanzando en el sendero evolutivo, ser nosotros mismos en todo momento y descargar de nuestra consciencia el peso de lo innecesario.

Marta Parramon Elies


Comentarios

Conocerse así mismo. Parecería simple ya que la mayor parte de nosotros dirá que a según que edades ya nos conocemos de sobras, pero si no es así, ¿cómo podemos conocer lo que somos si por mucho que buscamos no encontramos a alguien diferente a quien creemos ser?

Gracias por el artículo Marta

Un fuerte abrazo


Respuesta.

Deberíamos poner la atención en nuestro interior y no tanto en el yo personal. 

Cada cual atrae hacia sí a las personas o circunstancias según lo que él es. Las personas, los ambientes, incluso los objetos nos atraen por vibración similar y esto significa y es más que evidente, que todo cuanto nos encontramos en el camino de la vida nos hace de espejo, para que veamos en él nuestro propio reflejo

Esta es la forma de conocernos a nosotros mismos, pero si lo que vemos no nos agrada y no nos aceptamos tal como somos negaremos la evidencia, tal como si estuviéramos ciegos, lo cual significa que la inercia nos mantendrá anclados en la ignorancia de nuestro ser y seguiremos dando vueltas sobre las mismas dudas y miedos durante toda nuestra vida.

Para saber reconocer a "alguien" diferente a quien creemos ser, es preciso haber cultivado la humildad, porqué si no es así, por muchas personas u oportunidades que nos vengan, pasarán por nuestro lado sin que las hayamos reconocido.

No creo que se trate de tener más o menos edad para conocernos a nosotros mismos. El conocimiento de uno mismo no es una finalidad, algo que llegados a cierto punto creemos que lo hemos logrado y ya está !. La personas nos estamos transformando a cada paso que damos en el contacto con nuestras relaciones, con las circunstancias que aparecen en nuestras vidas, reflexionando o meditando. Todo cuanto hacemos produce unos efectos en nosotros y en nuestro entorno, pues nos estamos transformando constantemente los unos a los otros.

A nivel personal es bastante fácil conocer nuestras tendencias más destacadas en un momento puntual de nuestras vidas, pero lo importante es profundizar en las causas que nos han conducido a lo que somos en la actualidad, observándonos a nosotros mismos, no a quienes nos rodean o creemos que son los responsables de que seamos de una forma u otra.

¿Cuáles son los objetivos que perseguimos y que valores cultivamos ?

Si desde hace algunos años llevamos un diario de nuestras experiencias personales y espirituales y le damos un repaso ahora es más que probable que descubramos que hemos cambiado.

Cuando cambiamos interiormente no es necesario esperar que cambie lo externo, pues el cambio es inevitable, entonces cambian las relaciones, nuestra forma de ser y nuestra vida en general.

Gracias a ti querido amigo por tu constancia y amistad.

Un fuerte abrazo


Comentario

Observando muy atentamente nuestros espejos podremos valorar lo que somos realmente. Si vemos superficialmente nada avanzaremos y no saldremos nunca de este circulo vicioso. La edad puede ayudar pero lo más importante es esa meditación en todo momento a fin de tener clarividencia.

Estamos todavía demasiado vestidos de gris y negro para ver los radiantes colores de la magia creadora que nos abre las alas para volar y traspasar las nubes que nos ciega. A través de la calma y el gran desprendimiento desde lo más fácil a lo más difícil con gran voluntad y amor obtendremos el objetivo.

Un Abrazo.


Respuesta

Nada más observando lo que nos rodea podemos aprender mucho de nosotros mismos, las formas y todo lo visible físicamente tan sólo son símbolos que ocultan realidades internas, estas realidades son la verdadera causa de que hayamos encarnado, pues lo interno no es algo tangible sino que es el conjunto nuestros estados de consciencia.

Es cierto que con la edad y lo que hemos aprendido de las experiencias acumuladas en el tiempo nos han permitido crecer poco o mucho... pero hay que discernir para saber en que dirección hemos crecido; como almas, como personalidades o ambas a la vez?

No creo que sea necesario ser clarividente para ver más allá de las apariencias, tan sólo tendríamos que estar muy atentos y apercibidos.

Las nubes se disipan cuando dejamos de prestar tanta atención a nosotros mismos y nos interesamos de forma activa en el bien de los demás.

El desprendimiento del yo personal y la voluntad de mantenernos firmes en el camino del servicio que hemos elegido son manifestaciones del Alma.

Un abrazo

Marta Parramon Elies

lunes, 10 de agosto de 2026

Construir un Nuevo Mundo. !

 



!El mundo no cambiará si antes no cambiamos cada uno de nosotros!

Al observar al mundo con todas sus contradicciones, el sufrimiento y el gran desorden que impera, nos preguntamos que podemos hacer para cambiarlo. Organizamos manifestaciones a favor de la paz, la justicia y el orden, inducidos por la buena voluntad y las ansias de hallar la paz y la armonía entre pueblos y naciones. Sin embargo al regresar a nuestras relaciones cotidianas seguimos llevando a cuestas nuestra guerra particular. 
Si en nuestro interior no existe la paz que prodigamos para el mundo ni hemos admitido los errores cometidos en el pasado, que han hecho de nosotros ser lo que somos en la actualidad, el conflicto propio y mundial se eternizarán. Vivimos del pasado, somos el fruto del pasado, y nos dejamos arrastrar por las tendencias cultivadas durante generaciones, por los prejuicios y costumbres de una sociedad insana e infeliz, falta de verdadero amor y comprensión hacia las necesidades ajenas, todo lo cual ha creado una enorme inercia que paraliza y conduce a la civilización a la involución.
Cuando observamos la situación mundial, al reflexionar, inevitablemente nos preguntamos como hemos podido llegar a tales extremos en el cultivo de los valores materiales, habiendo arrinconado aquello tan valioso que no se compra con dinero, que es permanente y está al alcance de todo ser humano. 
Es evidente que estamos siguiendo un camino equivocado  lleno de deseos efímeros que una vez satisfechos siguen dejando un gran vacío en nuestro interior y jamás nos dan la felicidad.  
Es preciso un cambio en los valores, no yéndonos a los extremos sino intentando hallar el equilibrio y la comprensión de lo que nos unen con el resto de la creación.
Cuando analizamos a un país, a sus gobernantes y a la propia sociedad, generalmente lo vemos separado de nosotros atribuyéndole todo lo que anda mal, la juzgamos y criticamos, creyendo que nosotros tenemos la solución correcta, sin embargo y desdichadamente tan solo queda en una teoría, porque siempre esperamos que sean los demás quienes resuelvan los problemas. La sociedad la formamos entre todos al establecer relaciones, siendo el mundo y todo lo que vemos la suma total de lo que es el ser humano. 
Para poder construir una nueva sociedad es preciso asumir la responsabilidad que nos corresponde como partes integrantes del reino humano.  
Es necesario darnos cuenta de que la vida es preciosa, que tenemos que aprender a vivir y a convivir para poder darle así un nuevo sentido. El mundo es nuestro reflejo, es entre todos que hemos creado la sociedad y la cultura de los pueblos.  
Si hemos construido un mundo de injusticias e infelicidad de la misma forma podemos construir un mundo donde reine la armonía y la paz dando lo mejor de nosotros mismos, puesto que los seres humanos somos los creadores de nuestro propio destino. Hemos levantado barreras nacionales e individuales creyendo ser más libres y sin embargo, nos hemos aprisionado a nosotros mismos, limitando la expansión en todos los sentidos, humanos y espirituales.
Es hora de actuar, rompiendo los lazos que nos atan al pasado y empezar desde ahora a construir las bases de una nueva cultura de vivir. Debe nacer un nuevo y auténtico  orden mundial de este gran desorden organizado. Esto será posible cuando la humanidad seamos plenamente conscientes de los  lazos internos y externos que nos unen con el resto de la creación.  
Es necesario conocerse a si mismo en toda su amplitud y profundidad para reconocer nuestro poder creador y darnos cuenta de que si nos lo proponemos tenemos las herramientas necesarias para empezar a dar forma a la nueva cultura y civilización que nos ha de liberar de la esclavitud de los apegos materiales. La mente por si sola rechaza y divide, por el contrario, el Amor atrae y Nos Une.

 
Marta Parramon Elies

viernes, 31 de julio de 2026

El hombre, un Taumaturgo en potencia. 2ª parte !

 


Si estamos dispuestos a curar, antes deberemos prepararnos a fin de convertirnos en canales libres de impurezas para cuando llegue el momento de invocar a los Devas, de manera que cuando acudan puedan compenetrarnos con su energía y fundirse en nuestra aura sin impedimentos e iniciar el proceso de curación. Mientras el curador tenga puesta su atención en los Devas y los siga invocando, el proceso de curación seguirá adelante. En el momento en que consideremos que el trabajo está hecho, tanto si la curación ha sido posible como si el alma del paciente ha decidido dejar el cuerpo físico, dejaremos de invocarlos y estos se retirarán.


Siempre que invoquemos a los Devas superiores y en cualquier circunstancia su energía nos compenetrará, expandiendo ampliamente su radiación mucho más allá de nosotros mismos. Si la curación se lleva a cabo en un hospital, la energía dévica invocada influirá favorablemente en la salud del resto de enfermos ingresados, abarcando con su radiación la planta entera del hospital donde se halle el enfermo.

Al ponernos a curar es conveniente saber cuál es el estado de conciencia del paciente y los valores que predominan en su vida, entonces nos dará la pauta de cómo debemos realizar la curación, con cuál de los cuerpos debemos trabajar o quizás, si la persona enferma está internamente preparada la podemos ayudar mental y espiritualmente para que al cambiar la orientación de su vida sea ella misma quien lleve a cabo su propia curación .


Aunque muchas de las enfermedades se acaban manifestando en el cuerpo físico, la mayoría tienen su causa en el cuerpo etérico y especialmente en el astral, siendo las enfermedades mentales mucho más frecuentes a medida que avance la nueva era.
Cuando una persona es extremadamente emocional
y en su vida predomina el deseo, (y la gran mayoría de la humanidad lo es), está dirigiendo constantemente las energías al plexo solar. El exceso de energía en cualquiera de los centros, crea congestión y obstaculiza la libre circulación al resto de los chacras afectando a todos los órganos que quedan en su radio de acción, pudiendo provocar serias enfermedades e incluso la muerte física.

Daros cuenta de lo que significa que tengamos puesta constantemente la atención en una vida de deseos. Si conocéis !La Gran Invocación! casi al final de la última estrofa y refiriéndose a la humanidad, hace mención al plano astral cuando dice: ! ...Que se realice el Plan de Amor y de Luz y selle la Puerta donde se halla el Mal! . Da que pensar verdad,..? porque el mal que impera en el mundo e impide la evolución superior surge de la consciencia astral. No es nada fácil deshacernos de esta tendencia, pero es muy necesario hacerlo, porque si queremos contribuir a que el mundo cambie y se oriente en sentido ascendente la consciencia astral debe ser trascendida, puesto que esta es en verdad -La Puerta donde se halla el Mal- 

Cuando se individualizó al reino animal y se le implantó el Principio Mental, se le otorgó el poder de crear. Existe una máxima esotérica que seguramente conocéis,.. ! Cuando el hombre piensa, el deva construye!. Tanto el hombre como el deva formamos parte de las Jerarquías Creadoras Humana y Dévica.. ambas colaboramos conjuntamente en la Creación y la Construcción de los mundos, formando parte del aspecto dual de la existencia en este universo. El hombre como Creador y el deva, como Constructor. Os pondré un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando ponemos de forma continuada la atención en una parte del cuerpo físico, para que os deis cuenta de que,.. cuando la mente dirige las energías su poder es enorme, especialmente cuando entramos en el Sendero de evolución superior y lo hacemos conscientemente.

Si en el ser humano predomina el instinto por encima de la mente razonadora y la imaginación tiene puesta su constante su atención en la función sexual, estamos suministrando al órgano en cuestión más energía de la que precisa para llevar a cabo su función de forma natural y saludable, entonces los elementales constructores cuya función consiste en responder a la vibración que les llega del ser humano, no tendrán otro remedio que seguir construyendo. Pero que van a construir…? Las consecuencias o enfermedad, pueden producirse por exceso de la función sexual o debido a la represión. En ambos casos la mente estará enviando energía a dichos órganos de forma continuada, la una utilizando la imaginación pero negándose a consumar una función tan natural como es el comer o dormir y la otra, consumando su deseo de forma desmesurada. No es necesario entrar en detalles pero cabe reflexionar sobre esta cuestión porque es más común y seria de lo que creemos.

Si es por exceso es probable que se produzca inflamación, infecciones y posiblemente enfermedades venéreas. Si es debido a haberse reprimido, la energía habrá quedado estancada, produciendo congestión, y como la función de los elementales constructores consiste en construir, empezarán a dar forma a tumores, benignos o malignos, tanto en la mujer como en el hombre y además habrá producido neurosis que casi siempre pueden desembocar en desviaciones sexuales. Este hecho ocurrió y ha ocurrido siempre dentro de las religiones, sectas, tendencias individuales u organizaciones que han practicado el celibato.


La buena o mala salud que tengamos depende de la capacidad de dirigir las energías, esto significa equilibrar nuestra vida y las tendencias personales; físicas, emocionales y mentales. La enseñanza sobre las energías y la forma de dirigirlas es dada en las Aulas internas de la Jerarquía desde los principios, así como también se enseñan las distintas formas de protegernos en las diversas circunstancias.

Cuando hayamos avanzado un poco más en el camino y aprendido a vivir con una nueva comprensión, aunque todavía tengamos que pagar un karma proveniente del pasado, en general nuestros cuerpos serán más saludables, porque habremos alcanzado en nuestro interior esa paz y armonía tan necesaria que repercutirá en la salud de todos los cuerpos.

Dejad que el poder de curar que nos da el Alma vaya surgiendo a la conciencia de forma natural sin querer experimentar si no estáis preparados, porque lo más seguro es que saldríamos escarmentados.
Solo puede curar sin exponerse a peligros la persona o grupo que ha liberado suficiente karma de sus vehículos, esto significa más pureza de vida, una salud firme y un corazón amante y sereno.

No olvidéis que aunque la curación se lleva a cabo en colaboración con el reino dévico, quienes curan directamente al enfermo son los Devas. Nosotros los invocamos y ellos responden a la invocación.

Los Devas de Curación son Ángeles de evolución muy superior, esta es la razón de que no respondan si son invocados por seres humanos poco evolucionados espiritualmente, en cuya vida predomina el egoísmo por encima del altruismo.

Si estáis interesados en la curación esotérica es aconsejable llevarla a cabo con un grupo esotérico cerrado, ya que el trabajo de curación nunca debe ser comentado, ni nadie más que el grupo y el enfermo deben saber lo que estamos haciendo, a veces por diferentes razones ni siquiera el enfermo sabe que estamos tratando de curarlo. Si se revelara este secreto la energía se dispersaría provocando  interferencias y la curación sería inútil, pudiendo hacer más mal que bien.
Durante el tiempo que dure la curación tenemos que llevar una vida lo más pura posible, incluida la alimentación, procurando estar en silencio, interna y externamente. Cuando el discípulo o iniciado efectúa un servicio en colaboración con los Devas, la pureza, el amor y la compasión deben prevalecer por encima de todo, si no es así los Devas no acudirán. Durante la curación no debería utilizarse la mente sino, el corazón.
Si somos discípulos aceptados, podemos pedir la bendición del Maestro y la colaboración del grupo interno antes de invocar a los Devas. Cuando los invoquemos, responderán acudiendo a nuestra llamada compenetrándonos con sus vaporosas oleadas de sutil energía y siguiendo la dirección que les facilitamos con nuestra visualización interna, se dirigirán al paciente iniciando la curación.

Durante todo el tiempo que dure el proceso de recuperación ya sean días o semanas, los Devas y el grupo o curador individual, estarán estrechamente conectados hasta que el trabajo de curación haya concluido. Entonces dejaremos de invocarlos, aunque es conveniente seguir en contacto con el paciente hasta su total recuperación. Al retirar nuestra atención, los Devas regresarán al espacio de donde surgieron, esperando volver a ser invocados para poder seguir redimiendo al mundo de su sufrimiento.


Marta Parramon Elies

La Teosofía en la Nueva Era !