viernes, 19 de junio de 2026

Energías transmutadoras de Acuario 1ª parte !

 


Todo cuanto existe en nuestro universo está regido por la Ley cíclica de evolución e involución, de nacimiento, juventud, madurez, vejez y muerte, repitiendo sin cesar una encarnación tras otra experiencia derivadas de las anteriores en una vuelta superior de la espiral evolutiva. Una era, al igual que un ser humano, viene a la vida con un destino predeterminado por el karma acumulado en anteriores existencias.
En cada encarnación, el Ser interno humano, Solar o Cósmico, se propone alcanzar un nuevo objetivo, una meta, ya sea de orden material, espiritual o ambas a la vez. El hecho de que desde la infancia los seres humanos hagamos preguntas constantes a los mayores es un claro indicio de que lo que buscamos, (aunque de forma inconsciente) es conocer el significado de la vida. Sin embargo aunque las respuestas de lo/los demás pueden orientarnos, únicamente nos serán válidas cuando las hallemos por nosotros mismos
Cuando renace cualquier ser, ya sea cósmico, solar, planetario o humano, así como una nueva era, viene lleno de posibilidades de realización, con un gran empuje y el propósito de alcanzar la próxima meta en el sendero evolutivo que inició en anteriores encarnaciones. Sin embargo en la primera parte de la nueva encarnación se tendrá que recuperar la memoria del estado de consciencia adquirido en la vida anterior, es un proceso de recapitulación.
¿Porque debe hacerse? Debe hacerse para poder retomar exactamente el hilo allí donde lo dejamos, puesto que de una encarnación a otra existe continuidad. En esta etapa el karma, (positivo o negativo) generado en el pasado aflorará a la consciencia dándonos la oportunidad de trascenderlo antes no nos iniciemos en nuevas experiencias.
Una vez recuperada la memoria como individuos nos mostraremos al mundo tal como somos y con el nivel de consciencia adquirido. A partir de entonces iniciaremos nuevas experiencias generando nuevo karma. Para nosotros es una realidad que existe el karma, lo cual implica una mayor responsabilidad, entonces la Ley también es aplicada con mayor fuerza o severidad depende de si hemos obrado bien o mal. Y no se trata tan solo de conocer esta Ley, se trata de saber que las consecuencias de lo que hace un aspirante o discípulo, no son las mismas que producen las personas corrientes con sus actos inconscientes, porque cuanto más avanzamos estemos en el sendero evolutivo, tanta más potencia ígnea desprende nuestra radiación, entonces lo que podamos hacer tendrá un mayor impacto en nuestro entorno inmediato y con quienes nos relacionemos.

Con la entrada de una nueva era ocurre exactamente lo mismo. Todo lo que estamos viendo en el mundo, sea bueno o malo, es el resultado de lo que fuimos la humanidad en la era anterior. Seguramente pensaremos que no somos responsables de los actos de otra civilización. Pero lo cierto es que aunque no nos acordemos hemos encarnado muchísimas veces en otras civilizaciones y culturas, en otras razas, a veces en cuerpos masculinos y otras en cuerpos femeninos. La era de Acuario con sus energías transmutadoras empezó a penetrar en los éteres de nuestro sistema solar hace más de dos siglos, retirándose paulatinamente al mismo tiempo la era de Piscis. Una era tiene una duración de dos mil doscientos años aproximadamente desde que empieza a acercarse hasta su alejamiento total. Las energías se compenetran al iniciarse y al finalizar una era.
Si astrológicamente dividimos la era de Acuario en tres etapas o decanatos, veremos que en la segunda parte será cuando las energías se mostrarán con más pureza, sin las influencias anterior y posterior de la era precedente y la que le sucederá. Entonces serán estrictamente acuarianas, pues a medida que penetre esta nueva Vida y avance hacia el tercer decanato, se habrá formado una nueva civilización, empezando a sentir la influencia de la era siguiente de Capricornio y Acuario empezará a menguar al igual como está ocurriendo en la actualidad con las energías de Piscis.
Sabemos por los estudios esotéricos realizados que el objetivo de esta energía cósmica o Entidad, proveniente de una estrella de la constelación de Acuario, tiene como misión unificar las consciencias y crear nuevas formas en todos los planos de existencia. Esta ha de ser la era de la Magia, del Orden, el Ceremonial y la Unidad.
Cuando la ciencia materialista amplíe su visión en otras dimensiones del espacio, podrá demostrar la existencia del Alma y la continuidad de la vida más allá de la muerte del cuerpo físico.

El desarrollo y la comprensión de que todo forma parte de una Unidad esencial conducirá a la humanidad hacia el camino de evolución superior. El ser humano será consciente de que él no es sus cuerpos, sino un alma que ha tomado forma para adquirir consciencia y dar un impulso redentor a la materia. Si no nos resistimos al cambio que impone la nueva era, si nos adaptamos y damos respuesta a las necesidades del mundo y empezamos a pensar en términos de Humanidad y no del yo individual, estaremos actuando como Almas cuya consciencia acuariana puede transformar al mundo.
Aplicando la analogía hermética, cuando se produce un traspaso de eras viene a ser lo mismo que cuando un alma humana vuelve a nacer. La consciencia adquirida en la anterior encarnación será recuperada, sin embargo, la personalidad cambiará de una encarnación a otra. O sea, que las energías que marcaran el carácter y la personalidad de la nueva civilización e individualmente en la vida del ser humano, serán distintas a las de la vida anterior.
En cada encarnación se nos da la oportunidad de aprender a utilizar nuevas energías de rayo correspondientes a uno de los 4 elementos provenientes de alguna de las doce constelaciones del zodíaco. De esta forma vamos incorporando en nuestra consciencia las cualidades de los siete rayos, aprendiendo a emplearlas en todos los niveles de consciencia a lo largo de las encarnaciones, hasta llegar a una etapa más avanzada en que habremos sintetizado en la consciencia las energías de los 7 Rayos, habiendo realizado en el corazón los Doce Trabajos de Hércules.
Salimos de la era de Piscis, cuyo elemento es agua con unas características que definieron a una civilización marcadamente astral y devocional. Actualmente, todavía existen muchas personas encarnadas que no han desarrollado la mente lo suficiente como para pensar por sí mismas, lo cual significa que seguirán necesitando ser guiadas. En la era de Acuario se irá construyendo una civilización cuyo elemento relacionado con el aire conducirá al desarrollo mental, científico y a la vez intuitivo.
A la par de la mente concreta se incrementará grandemente el interés por el estudio de la Ciencia de las Energías, o sea, por la Astrología esotérica y a medida que profundicemos en sus símbolos descubriremos el auténtico significado que yace oculto tras Ellos.

Trabajar con símbolos despierta la intuición y nos abre la consciencia a unas avenidas de comprensión interna que van mucho más allá de lo aparente. A la Astrología se la denomina la Ciencia de las Energías. Por una parte sabemos que todo cuanto existe es energía y que esta en su totalidad es esencialmente Dévica. Vemos pues que al introducirnos en su estudio nos estamos poniendo en contacto con alguna jerarquía angélica. Por ejemplo: si nos dedicamos a interpretarla a un nivel estrictamente personal, el contacto se producirá con los devas elementales que rigen y son en sí la materia, aunque esto no significa que seamos conscientes de su presencia.
Si la interpretación se dirige hacia la evolución del Alma, o sea en sentido esotérico, las energías que atraeremos ya no serán elementales puesto que fluirán desde niveles más allá de la materia. La interpretación Jerárquica no es necesario nombrarla, puesto que el astrólogo mismo tendría que ser un iniciado para poder hacerlo. La era de Acuario nos tiene reservadas muchas sorpresas, quizás algunas de ellas serán incómodas porque producirán cambios radicales en los valores y como consecuencia en la forma de vivir.
Quienes hemos investigado sobre Astrología esotérica sabemos que Urano es un planeta sagrado, lo cual significa que influye sobre el desarrollo de la consciencia y no tiene nada de estático sino todo lo contrario. Los cambios serán constantes y generalmente drásticos, produciendo una total renovación que se dará en todos los niveles y en todos los reinos de la naturaleza, apareciendo nuevas especies mientras otras desaparecerán.

Con la entrada del 7º Rayo volverán a encarnar los Grandes y pequeños magos del pasado provenientes de muchas civilizaciones anteriores a la nuestra, cuyas almas estaban esperando ansiosas que las energías de Acuario en su recorrido celeste volvieran a reaparecer para tener la oportunidad de continuar su tarea en un mundo donde las consciencias de la actual humanidad están más preparadas en muchos sentidos.
También la Masonería regida por el 7º Rayo tomará cada vez más fuerza y poder en esta nueva era. Se dice en Teosofía que H. P. Blavatsky fue en su anterior encarnación el gran Mago Cagliostro. En este aspecto, el/ella conocía los Secretos de la Magia y la Alquimia en los niveles ocultos. La magia en el plano físico está relacionada con el control de los elementos y el poder de dirigirlos a fin de llevar a cabo un propósito en el aspecto material de la existencia, entendiendo como materia los planos físico, astral y mental concreto.
Las energías del 7º rayo mostrarán al mundo de forma tangible que la entera creación es una Gran Obra Mágica. Lo invisible se hará visible tanto para bien como para mal, según como y quien utilicen dichos poderes, así serán los resultados. La magia blanca y la magia negra siempre han existido y son innatas en este universo dual. La humanidad avanzada del futuro habrá desarrollado la facultad de controlarse a sí misma, dando muestras de ello al controlar a los elementales de sus cuerpos, lo cual le capacitará para tener control sobre los elementos. Cuando se practique conscientemente la Magia Blanca, se habrá formado una nueva civilización orientada hacia el centro Mayor planetario de Shamballa.

Generalmente se presenta a la nueva era como algo maravilloso y extraordinario, pero nada de lo que nos conduzca a tal realización superior se nos dará gratis, nos lo tendremos que ganar a pulso.
La era de Acuario trae un nuevo despertar para las almas que están predispuestas a participar en la creación de un Nuevo Amanecer en este mundo atribulado y habiéndonos convertido en ciudadanos del mundo lo tendremos que demostrar en cada momento de nuestras vidas.
Los poderes que aún pertenecen invisibles y desconocidos se irán desarrollando con el paso de las futuras generaciones, pero no los poseerá la humanidad en pleno, sino quienes sean capaces de abrir su corazón y actuar con plena consciencia de que la Humanidad somos Una, que cada ser humano somos una célula dentro de este Cuerpo mayor y según como realicemos la función que nos corresponde así serán los resultados.
Depende de nosotros, de todos los seres humanos que somos conscientes de nuestra responsabilidad frente a las necesidades del mundo, que la Luz de la nueva era que ha de iluminar las mentes y despertar los corazones de la humanidad se haga realidad en la Tierra. Hay quien cree que la nueva religión del futuro será totalmente científica, aunque creo que lo que imaginamos nosotros dista mucho del concepto que tendrá la humanidad del futuro sobre la religión, lo que entendemos por religión actualmente, dejará de existir y emergerá un nuevo concepto de lo que realmente significa ser espiritual.

A medida que la ciencia descubra la realidad de los mundos ocultos y su tendencia materialista disminuya, descubrirá la realidad de la existencia del Alma, la religión se hará más científica y la ciencia demostrará que el Dios que la iglesia siempre ha presentado separado de nosotros, está en el interior de cada átomo, de cada reino y especie. En realidad, Dios es Vida y Vida y Energía son términos sinónimos.
Durante siglos la humanidad hemos buscado a Dios fuera de nosotros mismos. Nos hemos ido al otro extremo del mundo buscando al Maestro o a una religión que nos diera respuestas que no encontramos en lo conocido. Tras este largo recorrido en que hemos dado la vuelta al mundo, regresamos al punto de partida para darnos cuenta de que lo que hemos buscado fuera está dentro de nosotros mismos. Y este es el Camino que nos señala Acuario, el camino de la libertad de ser nosotros mismos, sin influencias de ninguna clase y sin condicionamiento alguno, pero sabiendo que la Humanidad es Una y nos corresponde nuestra parte de responsabilidad.



Marta Parramon Elies

martes, 9 de junio de 2026

Las Energías y los Devas en la Vida de la Naturaleza 3ª parte !

 

Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona 1989




A medida que profundicemos en el conocimiento esotérico es de primordial importancia investigar sobre la fuerza que da el impulso evolutivo que generan las energías en la consciencia de toda entidad creada, porque sea cual sea el tema que estemos tratando, ya sea sobre la evolución que se desarrolla en cada uno de los reinos, desde lo más sutil hasta lo más denso y hasta donde la imaginación creadora pueda acceder, todo en absoluto es Energía creadora.
   
Estamos atrayendo y manipulando energías provenientes de los distintos elementos con nuestros estados de consciencia desde el mismo instante en que nos introducimos en el reino humano, seamos o no conscientes de ello dichas energías elementales son la vestimenta de entidades que nos acompañan durante nuestra evolución como humanos hasta que las redimimos y habiendo contribuido a su liberación puedan alcanzar el estado superior que los introduce en el reino angélico. Esta liberación se produce a la par de nosotros y coincide con nuestra introducción humana en el Quinto reino. 

El trabajo que a los elementales les corresponde realizar consiste en responder a la vibración que les llega de nuestros estados de consciencia, lo cual contribuye a su evolución a medida que nuestras formas de pensamiento adquieren una  estados de consciencia más elevados. En realidad los cuerpos que construyen a nosotros nos sirven de vehículos para adquirir consciencia y evolucionar en los tres mundos de la materia; física, astral y mental concreta. 
Una máxima esotérica que la mayoría de nosotros conocemos es esta,.. ! El hombre piensa y el deva construye.! puesto que, La energía sigue al pensamiento.  
Mientras tan solo vivimos en lo personal, lo que somos por dentro y por fuera es el fruto de nuestras acciones, deseos y pensamientos. No podemos dar la culpa de nuestras dificultades y problemas a los elementales que han construido nuestros vehículos, porque ellos no poseen mente y son inconscientes del bien y del mal, tan solo se limitan a construir lo que los seres humanos les facilitamos con la vibración de nuestros pensamientos, por lo tanto, somos los únicos responsables de lo que pueda acaecernos.  

La energía Angélica que el Logos Cósmico atrae con Su potente Invocación cuando decide Crear, es un compuesto de Éter manifestado en distintas frecuencias vibratorias, desde los planos más sutiles e incorpóreos descendiendo hasta los más densos y comprimidos.
Toda entidad humana que evolucione en este universo está regido desde sus principios por un Rayo Primordial, el que le corresponde por pertenecer a uno de los 7 grupos que existen dentro de la 4ª Jerarquía Creadora de Mónadas humanas. Sin embargo, tendrá que pasar muchísimo tiempo antes no seamos conscientes de a cual de ellos pertenecemos. Cuando hayamos entrado en el Sendero del discipulado empezaremos a intuir cual es el Rayo que nos rige como Almas, puede que sea el mismo que nos rige como mónadas, pero no lo sabremos con certeza hasta llegar a ser Iniciados.

Cada uno de los 7 Rayos transmite Vida al entero Universo y una Cualidad propia que se manifiesta a través de la Apariencia de cada forma que rigen.
Lo compenetran todo en absoluto, su radiación produce efectos que renuevan constantemente la vibración del cosmos. Generan, construyen, reconstruyen y destruyen universos enteros, sistemas solares, planetarios, civilizaciones y las formas de todos los reinos que habitan en ellas.

Frente a todo cuanto estamos diciendo quizás surja una duda,.. "Si los Devas son la Energía de la Creación, entonces,..¿ Que ocurre con el Hombre?. Una  respuesta  puede ser esta, y es que Todo cuanto existe es Energía, los Devas son la Energía de la Creación y la humanidad nos incluimos en ella.
Reflexionando sobre lo que para nosotros significa nuestro Ángel solar, nos preguntamos,..¿Qué es lo que significa la individualización? y ¿qué ocurrió en este proceso, y en que nos convertimos? 
Los Ángeles Solares o Agnisvattas, caminaron sobre la Tierra en aquella época e implantaron Sus Genes en el hombre animal a fin de dotarlo de Mente y de Consciencia y liberarlo de la ignorancia y la esclavitud de la materia.
Fruto de esta Concepción aparecimos en la Tierra la humanidad, cuya ascendencia es humana y a la vez Divina. Cuando seamos plenamente conscientes de que en nuestro Ser yace el Ángel, habremos alcanzado el estado de nuestro Progenitor y nos habremos convertido en Andróginos.

La función a realizar que corresponde a cada reino y especie dentro de la  Creación puede variar en lo externo, sin embargo, todo cuanto existe es producto de una Forma Mental Única,  fruto de una Idea del Logos Creador cuya finalidad consiste en ver representada Su Obra en la totalidad de los planos y subplanos, que en definitiva, constituyen un Aspecto de Su propia Consciencia.
Los seres humanos hacemos lo mismo, (a imagen y semejanza) en nuestro nivel microcósmico, aunque el Autor de la Gran Obra vive y evoluciona fuera del Tiempo y conoce el fin desde el principio, cosa que a los seres humanos no nos es permitido saber, porque vivimos atrapados en el tiempo.
 

Marta Parramon Elies


viernes, 5 de junio de 2026

Las Energías y los Devas en la vida de la Naturaleza 2ª parte !

 


Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona 1989


Los Devas son la Energía y la Causa Suprema de la Creación.

Sabemos esotérica y científicamente que todo cuanto existe es energía, que nada en absoluto se destruye sino que se transforma. Este es un hecho muy importante que nos aclara la comprensión del porque de los cambios cíclicos o periódicos que se producen durante la evolución macro y microcósmica, empezando por nuestras propias vidas, sabiendo que no morimos, que formamos parte del Cosmos y nos estamos transformando constantemente.

Recuerdo una frase de hace muchos años, muy poética y a la vez científica que oí pronunciar al astrofísico Carl Sagan,.! !Somos polvo de estrellas!
Nuestros cuerpos son energía vibrando a distintas frecuencias y en distintas dimensiones del espacio según los estados de consciencia adquiridos, así como también lo es el Alma y lo es el Espíritu, porque la Energía lo constituye Todo en absoluto y en todos los universos creados.

Continuando con la relación que existe entre el reino humano y el dévico, empezaremos hablando sobre el hecho de que toda entidad que evolucione en cualquiera de los subplanos del Plano Físico Cósmico precisará de una forma adecuada a su reino y especie para poder llevar a cabo su evolución. Los cuerpos o vehículos, no son tan solo necesarios y útiles para evolucionar en el plano físico, pues por muy elevado que sea el estado de consciencia alcanzado siguen siendo necesarios en los siete subplanos de cada plano a fin de poder penetrar en ellos y desplazarnos en cada una de las dimensiones del espacio que los constituyen, pues en realidad son los vehículos de la consciencia. Sin embargo, pocos seres humanos pueden acceder a los subplanos superiores y experimentar en ellos. Esto es debido a que la consciencia no ha alcanzado todavía la vibración suficiente como para que los devas constructores puedan dar forma al vehículo que se precisa para seguir ascendiendo. Los devas constructores forman parte de los cuatro elementos, utilizando su propia substancia en la construcción de las formas de la Naturaleza, siendo en su conjunto el aspecto Materia de la manifestación.
Si conocemos
algo sobre Astrología esotérica, (la Ciencia de las Energías) entonces, tendremos más facilidad para distinguir cuál de las energías está actuando a cada instante a través de lo observado y a la vez, sabremos que tipo de devas elementales o entidades superiores los rigen y a que elemento pertenecen, sabiendo que cada uno de los elementos se corresponde con distintos estados de consciencia; la Tierra, el Fuego, el Aire y el Agua. 

Existe un quinto elemento que es el Éter, es el cuerpo que recibe, conduce y distribuye las energías macro y microcósmicas, siendo de suma importancia para la evolución de este universo. Aunque éste es un tema que merece ser tratado a parte y más ampliamente.

En el caso de que alguien vea a un ser incorpóreo, sea luminoso o no, no creáis que es tan fácil saber distinguir si es un deva u otro tipo de entidad, porque como ya dijimos en otra ocasión, existen infinidad de jerarquías dévicas, pero también otras entidades que no son devas y que pueblan el espacio, aunque la gran mayoría de la humanidad las desconoce a no ser que haya desarrollado la visión interna y porque muchas de estas entidades no están vinculadas con el reino humano en esta cuarta ronda.

También existen los Espíritus de la naturaleza que no son los elementales que conocemos por los estudios realizados, aunque sabemos que la entera Naturaleza es un compuesto de elementos moleculares y que si se posee visión etérea o astral es posible verlos. Estas entidades evolucionan en grupos matizados por los distintos rayos, dándoles caractéristicas peculiares adecuadas a su reino. Algunos de ellos puede recordarnos a alguna especie del reino animal o vegetal. No poseen cuerpo físico denso y su tamaño puede variar desde ser minúsculos, hasta la Entidad que los representa que puede superar en mucho la altura del ser humano. El color que esta entidad desprende de su aura es más límpido que el del conjunto del grupo y hasta cierto punto puede ser luminoso. Viven y evolucionan en el planeta, pero no contribuyen de forma activa ni especial en esta etapa evolutiva planetaria. Si algún día los vemos seremos capaces de reconocerlos?… Es posible que sí, si poseemos continuidad de consciencia en el plano astral y recordamos las enseñanzas recibidas en las Escuelas internas de la Jerarquía cuando por la noche nos dormimos y nos instruye sobre la vida oculta de la Naturaleza.

Debemos recorrer un largo camino hasta poder llegar a ser plenamente conscientes de que los cuerpos que utilizamos no somos nosotros, pues aunque intelectualmente lo sabemos, cuando decimos...(yo) no pensamos en que quien está nombrándose a sí mismo es el Alma, sino que nos estamos identificando con la personalidad regida por un deva elemental. Una cosa son los cuerpos elementales y otra muy distinta es el Alma divina que hace de Intermediaria, y en etapas avanzadas nos sirve de Puente de Unión entre la Mónada y la personalidad purificada y consagrada al servicio.

También sabemos que existen devas o Espíritus de la naturaleza semi-etéricos que prácticamente se han materializado físicamente, como es el caso del Yeti de los Himalayas que algunas personas los han visto de  forma fugaz en las altas montañas. Ellos son muy corpulentos, casi gigantes y viven en cuevas dentro de la tierra. No es fácil verlos porque rehuyen el encuentro con los humanos. El Maestro Tibetano nos dice algo sobre ellos y es que existen humanidades prácticamente físicas que viven en las profundidades de la tierra y también en el mar, pero que los seres humanos no tenemos nada que hacer con ellos, es esta la razón de que todavía no se haya dado más información, aunque en los últimos años está creciendo la especulación entre muchos investigadores del mundo oculto sobre tales seres. Sin embargo su existencia es real, tienen una misión que cumplir dentro del Plan del Señor. Se nos dice que su misión consiste en producir el movimiento telúrico y el desplazamiento de los continentes.

La gran mayoría de devas son totalmente etéricos, astrales o de otros planos más elevados.
Cuanto más evolucionados son, menos visibles serán sus formas para el clarividente
avanzadado espiritualmente, porque su resplandeciente luz áurica lo impide y porque en las dimensiones superiores las formas desaparecen, convirtiéndose en pura energía, aunque ocupada por una Entidad consciente.
La mayoría de seres humanos con tendencias religiosas o esotéricas imaginan a los Ángeles con
alas y forma humana (generalmente femenina). Esta es una ilusión fruto de la información errónea dada en los cuentos de hadas y también en algunas religiones. En realidad los Devas de evolución muy avanzada son Andróginos, al igual que lo son Los Maestros de Sabiduría. Posiblemente quienes han podido percibir a un Ángel les ha parecido ver en el una forma humana por la razón de que toda forma por muy sutil que sea, posee una forma geométrica y es que el Arquetipo de la Creación planetaria es la Estrella de cinco puntas, el Pentágono Sagrado. Pero no olvidemos que un ser de elevada evolución espiritual es pura energía, siendo su aura totalmente resplandeciente, aunque los rayos de luz que desprende puedan formar la estrella de cinco puntas y recordar a la forma humana con los brazos extendidos. 

A un Deva superior jamás le veremos rasgos físicos faciales, ni extremidades porque no los posee.

Toda forma existente dentro de la mente del Creador posee forma geométrica.

El pentágono podemos verlo tallado de forma natural en un metal o cristal precioso, en los pétalos de una flor, en algunos animales de distintas especies. No es que los Devas se parezcan al hombre, es que toda la creación está hecha a imagen y semejanza del Arquetipo Universal impuesto por el Creador. Cuanta más perfección, más regular será la figura geométrica en que nos vayamos transformando. Las energías de Rayo son siete manifestaciones de la Vida Una, de cuyas emanaciones los Devas extraen las que les van a servir para construir sus cuerpos sutiles, con el fin de llevar a cabo su propia evolución en el plano elemental que les corresponda. Existen jerarquías angélicas de todos los rayos que contribuyen a la evolución de la totalidad del sistema.
Al incidir las
Energías en el aura solar introducen Vida, Calor y Movimiento,
activando de esta forma la evolución del Sistema. En principio, es La Palabra o Sonido, el cual produce una Vibración que reverbera en los éteres del espacio atrayendo a los devas dispuestos a construir la forma geométrica que yace en la vibración que ellos perciben y les ha sido proporcionada por su creador.

Marta Parramon Elies

La Teosofía en la Nueva Era !