Reunión grupal en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España) 1998
Publicado en Catalán en este mismo bloc.
En el trabajo grupal que estamos realizando desde hace años y cuya finalidad consiste en prepararnos para convertirnos en servidores de los Maestros, debe haber una estrecha colaboración e integración de todos los miembros del grupo a nivel personal y muy especialmente como almas cuya consciencia debería ser de total unidad.
Un grupo esotérico, como Alma grupal siempre debería estar enfocado en una misma intención !el Servicio !.
Durante y después de la última guerra mundial y debido al sufrimiento padecido por gran parte de la humanidad, emergió del fondo de las consciencias una profunda y muy positiva invocación en demanda de Luz, de manera que permitiera despejar las nubes y dejar ver el camino recto que los conduciría hacia una comprensión superior de lo que significa la vida y a donde conducen la buena voluntad y las relaciones correctas. Este grupo de seres humanos ha ido creciendo al paso de generaciones convirtiéndose sus miembros en verdaderos servidores del mundo formado por personas de buena voluntad, aspirantes y por discípulos que con su responsabilidad, radiación y ejemplo, mantienen al grupo unido.
La Jerarquía espiritual del planeta que siempre ha supervisado a la humanidad desde los niveles ocultos, en épocas de guerra recibió el impacto de una invocación humana desesperada en demanda de Luz,
La respuesta a tal invocación por parte de la Jerarquía fue inmediata convocando un Concilio presidido por Cristo, decidiendo dar a conocer al mundo un nuevo mantra que al pronunciarlo los discípulos y toda persona de buena voluntad atrajera energías superiores que darían un impulso espiritual muy importante a la evolución humana. Las consciencias de este gran grupo de aspirantes y discípulos daban muestras de estar preparadas para asumir tal responsabilidad y abrir el camino que permitiera a la humanidad demostrar en sus relaciones mundiales, sociales e individuales el Amor y la Inteligencia, lo cual, la liberaría del sufrimiento, el conflicto y el desorden imperado.
El camino a seguir es el Amor y la Inteligencia superior demostrados en el servicio, la compasión y la entrega desinteresada al bien y a las necesidades del mundo.
Aún así, no pensemos que Cristo vendrá de nuevo a solucionar los problemas del mundo sin que antes no se haya preparado una tierra fértil donde poder sembrar las “Semillas” que a su debido tiempo han de dar sus frutos.
Debemos cultivar unos valores más auténticos, más humanos y de mucha mayor responsabilidad para el bien general, no únicamente de un sector reducido individual, social o nacional, sino que nos tenemos que convertir en verdaderos ciudadanos del mundo y demostrarlo en la práctica. Tenemos que cambiar y aprender a Vivir reconociendo la relación fraternal que nos une interna y externamente con todos los seres que habitamos el planeta y de forma especial con los seres humanos.
"La Gran Invocación" la conocemos y pronunciamos diariamente todos los que formamos parte de este grupo y sabemos que la dio a conocer al mundo el Maestro Koothumi.
Se nos dice que este poderoso mantra existía en los archivos de la Jerarquía desde tiempos inmemoriales esperando que llegara el momento en que la humanidad estuviera preparada para asimilar su potente energía liberadora, es pues necesario conocer su profundo significado, comprenderlo y aplicar a la vida y al servicio grupal su Mensaje.
En realidad, “La Gran Invocación” está adaptada a los nuevos tiempos, al igual que en la era anterior de Piscis lo fue el "Padre Nuestro". Sin embargo éste fue enseñado a la humanidad cuando la mente todavía no había alcanzado el desarrollo actual a fin de elevar las consciencias a niveles superiores de devoción e idealismo espiritual. Por aquel entonces la humanidad todavía necesitaba de uno o varios guías que les dijeran lo que estaba bien y lo que no, diciéndoles lo que debían hacer, como y de que manera. Cuando había padecimiento o surgían problemas de diversa índole, la tendencia ( que hoy todavía persiste) era a pedir a Dios que les librara del sufrimiento; que hiciera un milagro, que no les faltara el pan de cada día y que les perdonara sus pecados.
Nosotros sabemos que el 6º Rayo rigió básicamente toda la era de Piscis y que su influencia todavía no se ha retirado totalmente, lo podemos ver en una mayoría de la humanidad que aún se rige por esta poderosa fuerza de tendencia devocional- astral.
Sin embargo, el grupo de seres humanos encarnados que actualmente tenemos la mente lo suficientemente desarrollada como para encontrar las respuestas por nosotros mismos, conocemos perfectamente la diferencia que existe entre el bien y el mal y cuando estamos lo suficientemente preparados, ya no precisamos de guías externos que nos digan por donde tenemos que encaminar nuestros pasos. La Fuerza que nos da el contacto con el Alma, el Amor y la Compasión y la Luz interna que ilumina nuestras mentes, es lo que nos tiene que Guiar. Las enseñanzas espirituales y los buenos consejos son necesarios en una etapa determinada de nuestras vidas, son faros de luz que nos orientan en el camino, pero al final tenemos que darnos cuenta de que el camino lo tenemos que andar nosotros y es en la propia experiencia de lo vivido donde hallaremos las respuestas a nuestros interrogantes, puesto que únicamente son validas para nuestra evolución las respondamos nosotros mismos. De los conocimientos debe surgir una comprensión tan real que nos cambie internamente y como consecuencia cambiarán nuestras vidas y nuestra forma de ser. Las palabras por si solas tan solo nos quedan como un conocimiento intelectual, lo auténticamente válido es lo que las palabras escritas o habladas despiertan en nuestro interior, no lo que dicen que tenemos que hacer para liberarnos los libros ni los gurús a quienes adoramos.
La Gran Invocación contiene un gran poder transformador matizado especialmente por el Amor, aunque como sabemos el 2º Rayo se manifiesta a través las siete energías abarcando todo el Sistema. Cada una de sus estrofas manifiesta la energías de uno de los tres rayos mayores, el 1º, el 2º y el 3º. La Voluntad- el Amor y la Inteligencia del Creador.
Actualmente un gran sector de seres humanos capacitados mental y espiritualmente han logrado alcanzar niveles superiores que demandan enseñanzas apropiadas al mismo nivel, los cuales se incluyen en las filas del discípulo y el aspirante espiritual, habiendo alcanzado dicha etapa evolutiva, se impone una mayor responsabilidad para con sí mismos, la sociedad y las necesidades del mundo en general, lo cual les prepara para convertirse en enviados de la Jerarquía cuya misión consiste en despertar las consciencias.
Debemos reorientar nuestras vidas de instante en instante, adaptar nuestra comprensión interna y nuestras enseñanzas esotéricas o espirituales a los nuevos tiempos.,si es que nos dedicamos a difundirlas. No pensemos que una vez llegados a la meta propuesta habremos alcanzado la liberación y habremos acabado con el esfuerzo. Las metas no existen, nos las imponemos nosotros como puntos de referencia superiores a alcanzar, pues la evolución no tiene fin y el camino es Uno, por muchas metas que nos forjemos no podemos detenernos porque la evolución es movimiento constante y el mundo espiritual está incluido naturalmente en ello. Si nos detenemos, estamos frenando la evolución con el peligro de retroceder y perder lo que tanto esfuerzo nos ha costado alcanzar.
Pedir a Dios, al Maestro o a quienes adoramos, ya lo hicimos en el pasado. Ahora no estamos desvalidos, hemos alcanzado cierto poder mental que nos da la capacidad de valernos por nosotros mismos. La Buena Voluntad es la primera manifestación del Amor en el ser humano. Ahora nos ha llegado la hora de Dar desinteresadamente.
El significado y la aplicación práctica de la Gran Invocación debería ser comprendido en toda su profundidad y a ser posible enfocarnos en la mente superior tanto si lo hacemos mental como verbalmente. Empezar la meditación con un silencio prolongado sintiendo la plena integración grupal. Una vez finalizado el trabajo que nos hemos propuesto realizar en cada encuentro y después de haber pronunciado La Gran Invocación, finalmente pronunciaremos tres veces seguidas la Palabra sagrada !OM! seguida de nuevo de un profundo silencio,
Fijaos que hemos nombrando "la Buena Voluntad" la octava inferior de la Voluntad al Bien. Esto nos hace ver que la Mónada Espiritual, la Causa, el verdadero Hombre, es quien encarna en la materia, utilizando en esta etapa evolutiva el Amor como Vehículo del Primer Rayo. Siempre que hablemos de la Voluntad, el Espíritu o la Vida, estamos mencionando al Ser Superior o Logos, el Cual infunde Vida, Calor y Movimiento a la entera evolución del sistema, manifestándose siempre por medio de Sus Embajadores o intermediarios, ya sea a través del Alma humana, de la personalidad, de las formas de cualquier otro de los reinos de la Naturaleza o de los elementos moleculares.
En la Gran Invocación se menciona, la Luz, cuyo significado es la Inteligencia superior. El Amor, manifestado como Intermediario o puente de unión entre la Luz y el Poder y expresado como consciencia, servicio altruista y compasión. I el Poder como Síntesis y la capacidad de crear que se le da al discípulo avanzado que conecta con el plano Búdico, el plano de la Unidad de donde extrae las grandes Verdades que todavía no han sido reveladas, para darlas a conocer a los seres humanos capacitados para interpretar y comprender su verdadero significado.
Marta Parramon Elies
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