Traducción
del Catalán al Español subido
en
audio
a IVOOX.
(Podcast
de Marta Parramon).
Reunión
grupal en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona,
Catalunya
(España)
1998
Desde hace varios años venimos compartiendo reuniones grupales que incorporan en nuestras vidas una comprensión más profunda de lo que significa el Servicio.
Nosotros sabemos por experiencia que un grupo esotérico que pretende dedicar su vida al servicio debe llegar a integrarse plenamente y comprometerse individualmente cada uno de sus componentes a ser impersonal, no únicamente cuando se reúne con el grupo sino en su vida de cada día, y medida que avance en evolución, su forma de ser y relacionarse cambiará sensiblemente aún sin proponérselo. Se trata de empezar ya, a actuar como almas a fin de llegar a Ser.
Ser
impersonal no significa ser insociables pero sí que nuestra actitud
y forma de relacionarnos debería cambiar. Pensar y hablar
constantemente de nosotros mismos indica que
el egocentrismo va
por delante de
cualquier cuestión y esto es lo contrario de lo
que que demanda la consciencia grupal. Estar pendientes constantemente de
lo que dicen o hacen los
demás en
sus vidas personales,
juzgar
y
criticar, demuestra una total falta de amor y comprensión y aunque lo que nos
ocurra a nosotros o a nuestro entorno pueda ser grave y nos preocupe no
deberíamos
centrar
nuestras mentes en lo negativo porque
nos acabará condicionando y en vez de hacer ascender las energías lo
que estamos provocando es su descenso a los chacras inferiores, con
los consiguientes efectos negativos y cuanto más avanzada sea la evolución, más oscuridad estaremos añadiendo al mundo, ya que el poder creador de formas es mucho más poderoso a medida que evolucionamos. No
digo que no tengamos que estar bien informados de lo que ocurre en el
mundo, lo que no es conveniente es enfocar
la mente de forma constante en lo
negativo, sabiendo que la energía sigue al pensamiento, sabiendo que la energía son los devas constructores que dan forma a lo que pensamos o decimos. Tenemos
que aprender a leer
y a escuchar “entre líneas” y ser
imparciales
en
nuestras valoraciones para ver las cosas tal como son, no como
nuestras
mentes
cargadas
de
prejuicios las interpretan.
Hay que entender que ser impersonales y no estar apegados no significa desentendernos de nuestras responsabilidades y necesidad personal, así como para con la sociedad, todo lo contrario, la evolución requiere un justo equilibrio, esta es la actitud que un día deberemos adoptar si queremos actuar como almas, pero procurando actuar siempre desde las causas, no desde los efectos. Son muchas cosas las que todavía tenemos que cambiar en nosotros mismos antes no seamos dignos de contribuir a llevar adelante la evolución planetaria.
!El
olvido de uno mismo, la inofensividad
y
la palabra
correcta!, de
lo que tanto insiste el Maestro, lo
resume todo. Estos
requisitos
son
esenciales
y muy
necesarios
si algún día queremos actuar
como intermediarios
entre la
Jerarquía
y
la humanidad.
Todos
tenemos unas ansias enormes de acercarnos al Maestro y
a
nuestro Ángel Solar e
identificarnos con nuestra verdadera esencia, cada ser humano somos una chispa divina surgida del Alma
Una, que
al
encarnar nos hemos
revestido
de
materia con el fin de llevar a cabo el Propósito particular
que
nos propusimos antes de encarnar, pero para ello antes
tendremos que conocernos muy bien a nosotros mismos como
personalidades,
lo
cual requerirá
una atenta observación de forma totalmente objetiva, sin
involucrarnos,
sin juzgar ni justificarnos,
simplemente observándonos
muy atentamente.
De esta forma nos veremos tal como somos sin condicionamiento alguno,
entonces podremos ser conscientes
de
lo
que nos obstruye el camino, lo
que es preciso potenciar, o incorporar en nuestras vidas.
La naturaleza humana es muy individualista, especialmente cuando predomina el ego personal y se posee una mente orientada a satisfacerse a si mismo, todo lo contrario de lo que es el Alma Solar de la cual formamos parte, aunque todavía no somos totalmente conscientes de ello. La naturaleza del Alma es esencialmente Grupal. Esta es la consciencia que todo grupo esotérico debe alcanzar a fin de llegar a ser lo que realmente somos, un grupo de Almas dispuestas a Servir. Poco a poco en etapas más avanzadas descubriremos que la vida en los tres mundos es una ilusión, entonces nuestras prioridades cambiaran sensiblemente.
El desapego de la personalidad es imprescindible si lo que queremos es llegar algún día a penetrar en el Quinto Reino y aunque todavía no somos plenamente conscientes de nuestra divinidad, lo que sí sabemos es que somos almas que un día descendimos de elevados lugares con nuestro Grupo Egoico para encarnar en la Tierra. No encarnamos individualmente ni por separado. Esta es la auténtica realidad de nuestra procedencia y nuestro destino está escrito en las estrellas. Algún día no muy lejano regresaremos al Hogar de donde salimos como Mónadas espirituales para dar forma al Propósito del Creador, adquirir plena consciencia y contribuir al desarrollo de la evolución planetaria.
Desde que nos iniciamos en el reino humano dimos el paso definitivo hacia la liberación de la materia, esto significa que al cabo de miles de encarnaciones hemos alcanzado el nivel donde es posible el despertar de la consciencia, es cuestión de aprendizaje y no desistir en el intento ni perder de vista la próxima meta superior que nos hemos propuesto alcanzar. Deberíamos ser plenamente conscientes de que nosotros no somos estos cuerpos, pero no como algo grabado en la memoria sino como una vivencia y un hecho real, nosotros somos el Alma que los utiliza para poder evolucionar. Ellos nos sirven como vehículos de expresión, para relacionarnos y extraer consciencia de las experiencias vividas por medio de la mente y los sentidos en los tres mundos de la evolución humana.
Cada uno de los cuerpos está habitado por el deva elemental que lo construyó y lo está regenerando constantemente con la energía que les proporcionamos con nuestros estados de consciencia. Mientras nos identificamos con la forma nos movemos en su mundo, puesto que ellos son materia, manifiestan nuestras tendencias físicas, astrales y mentales concretas hasta que las sintetizamos al integrar la personalidad. Cuando esto ocurre significa que los tres elementales se han fusionado. Se han transformado en uno, formando aquella poderosa entidad elemental a la que damos el nombre de.”personalidad” la cual posee un enorme poder y mientras la consciencia del ser humano no es consciente de su divinidad, quien gobierna su vida es esta Entidad.
Cada uno de estos devas constructores elementales aún formando parte de nuestros vehículos, vive y evoluciona en su propia dimensión y elemento. Sin embargo una vez integrada la personalidad, el ser humano puede utilizar sus tres estados de consciencia simultáneamente, depende del momento y las circunstancias predominará más una tendencia que otra, sin embargo, sea como fuere, el ser humano está empleando su personalidad, que no son más que la suma de las tres entidades elementales que su Ángel Solar atrajo antes de encarnar con el fin de que le construyeran los vehículos que precisaría en aquella nueva encarnación para seguir desarrollando la consciencia y cumplir Su Propósito.
Esta es la razón de que cueste tanto el desapego del yo inferior y que cuando se nos pone a prueba y la vida nos hace afrontar a los opuestos, surja esa potente rebelión que causa tanto sufrimiento al tener que decidir entre los requerimientos del Alma y los de la personalidad. Nosotros sabemos que debemos re-orientarnos, pero la inercia todavía nos mantiene inmóviles y atados al pasado, hasta que por fin perdemos el miedo y surge de nuestro interior la firme determinación de deshacernos de estas ataduras que nos han mantenido presos como almas durante milenios. Entonces es cuando estamos preparados para dar el paso trascendente que arremete hacia adelante sin importarnos los obstáculos que encontremos en el camino, abriéndose ante nosotros una nueva avenida que nos abre la visión interna a una octava muy superior en que podemos ver la próxima meta que estamos destinados a alcanzar.
Cuando alcancemos la meta propuesta la expansión será trascendente porque ahora seremos nosotros el Alma quienes nos manifestemos por medio de la personalidad redimida e iluminada que a partir de ahora nos servirá para llevar a cabo el servicio y el Propósito designado como Alma en encarnación.
De
esta forma avanzamos siempre hacia adelante y en sentido ascendente llegando a su debido tiempo a ser plenamente conscientes de nuestra
divinidad como mónadas
espirituales,
nuestra Verdadera
Identidad.
Marta
Parramon
Elies

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