jueves, 24 de marzo de 2022

El discipulado consciente!

 


En el año 1945 Alice Bailey dio a conocer al mundo las enseñanzas del Maestro Tibetano, mostrando a la humanidad avanzada que existía un camino superior y que de seguirlo la conduciría a la liberación. Por aquel entonces en todo el mundo únicamente había 400 discípulos encarnados consagrados al servicio de la Jerarquía, la gran mayoría de ellos en cuerpos masculinos. Imaginad lo insignificante que era este pequeño grupo entre tantos millones de almas encarnadas. Sin embargo, durante los años transcurridos hasta el presente y por el hecho de estar produciéndose un cambio de era y de energías, se han sucedido varias generaciones de almas que han encarnado a la par en cuerpos femeninos y masculinos, lo suficientemente capacitadas espiritualmente para preparar la Venida del Instructor del Mundo, inaugurar la nueva era y dar a conocer a la humanidad que existe otra forma de vivir basada en unos valores eternos que conducen a la armonía, al orden y a la verdadera paz y fraternidad mundial. 

El Plan que los Maestros llevan a cabo por medio de Sus discípulos consiste en dar un impulso a la evolución espiritual planetaria y dirigir las consciencias hacia una nueva dirección, pero este proceso únicamente será posible si la humanidad despierta de su letargo. Es por este motivo que los aspirantes y discípulos predispuestos a servir son entrenados en los grupos internos de la Jerarquía, a fin de que se capaciten para despertar las consciencias e introduzcan Luz en las mentes y Amor en los corazones de aquellos seres humanos que tan solo necesitan un estímulo superior para decidirse a dar el paso definitivo hacia el Sendero de Retorno. Aunque a un aspirante al discipulado se lo instruya sobre los principios fundamentales de la Sabiduría Eterna, también se le pide que actualice las enseñanzas de forma voluntaria y creativa según sus capacidades, y las adapte a la etapa actual evolutiva que la humanidad ha alcanzado, mental y espiritualmente. 
Hoy en día ya no se pueden impartir las enseñanzas como se hizo en el pasado. Los discípulos de la era de Piscis vivían una vida mística alejada del mundo, regidos ciegamente por dogmas y supersticiones impuestas por las enseñanzas y fanatismos religiosos, y aunque su devoción fuera muy elevada y lo sintieran en su ser más profundo, todavía estaban orientados astralmente. Ellos se sentían como el rebaño siguiendo al Pastor. Todas las enseñanzas esotéricas sobre la Sabiduría Eterna siempre deben ser fieles a sus Principios, pero si no se adaptan a la evolución mental y espiritual alcanzada por la humanidad avanzada del tiempo que les ha tocado vivir están destinadas al fracaso. Los aspirantes y discípulos aceptados hoy en día deben convertirse en faros de Luz, son almas lo suficientemente adultas como para hacerse preguntas y respondérselas por sí mismos, de manera que se hagan responsables de las enseñanzas que imparten sin tener que importunar al Maestro para que les diga constantemente de que manera y donde deben servir. 
Si el Maestro nos da un servicio es porque confía en nosotros y sabe que podemos realizarlo. Al principio cuando nos comprometemos a servir, nos da miedo equivocarnos, decir algo incorrecto o que no se ajuste a las enseñanzas recibidas porque tememos no haberlo comprendido. Sin embargo, este es un proceso normal, el aprendizaje es necesario y podéis estar seguros de que incluso los Maestros que en su día fueron aprendices de discípulos también se equivocaron, pero es así como se aprende y es así como nos formamos y un día podremos llegar a ser Maestros.
Actualmente, la gran mayoría de servidores, aún habiendo entrado en las enseñanzas esotéricas, siguen siendo devocionalmente místicos y de esto un observador más avanzado puede darse cuenta al ver la forma que tienen de impartir las enseñanzas. En realidad no pueden afirmar que son ocultistas en el sentido más profundo de la palabra. Un ocultista se forma cuando el amor devocional del místico, generalmente dogmático, y la mente superior intelectual, se fusionan. De ahí la necesidad de ser nosotros mismos, de extraer de nuestro interior toda la comprensión adquirida (no me refiero al conocimiento sino a lo que este ha despertado en nuestro ser). Es entonces cuando la mente superior y el amor unificados dan vida al nuevo Hombre. 

Las tendencias de los Rayos pares, impulsan al Alma en evolución hacia el aspecto devocional y religioso, así como los Rayos impares son de tendencia más mental y científica. (Los dos grupos se rigen por la Ley de dualidad, al igual que todo lo creado en este segundo universo) Durante una larga etapa evolutiva parece haber una gran distancia entre ambos; sin embargo, la evolución los va acercando paulatinamente hasta que bien entrados en el Sendero del discipulado se produce la fusión. Ninguno de los dos puede alcanzar la liberación por separado. Ya no son místicos ni tampoco ocultistas, son seres cuya sabiduría los ha conducido a la plena consciencia de Unidad esencial de la que forman parte. 
 
Es necesario estar bien preparados para el servicio porque la situación planetaria es acuciante. Acuario es La Era de las Comunicaciones, tanto internas como externas y su finalidad consiste en unificarnos en todos los sentidos con el resto de la humanidad y también más estrechamente con los demás reinos sub humanos, especialmente con el animal. Cuando un reino da un paso adelante, los inferiores también lo dan. Esto nos da a entender que los apegos deben ceder el paso al altruísmo, al desprendimiento, a la consciencia de fraternidad y la capacidad de compartir. Las teorías y la dependencia pertenecen a la consciencia de la era anterior, es necesario ser prácticos y que los conocimientos adquiridos dejen de ser una teoría para de esta forma estar preparados para poner los cimientos del edificio que habrá de sostener la nueva civilización. Acuario ha de manifestar el Espíritu encarnado en la materia. Es una era práctica y la humanidad tenemos que empezar a asumir nuestras responsabilidades pensando en el bien común, no únicamente en una pequeña parte. 
En las obras de cada día y en todas las relaciones que establezcamos allí donde el destino nos lleve, no intentando inculcar nuestros conocimientos, sino dando ejemplo, amando sincera y desinteresadamente. El verdadero servicio consiste en despertar las consciencias y el Amor demostrado de manera inteligente es lo único que puede despertarlas, de manera que cada cual siga el camino que le señale su Alma sin imposición de creencia alguna. Cuando desarrollamos la mente superior y el verdadero Amor descubrimos que el Dios que hemos adorado, quizás durante varias encarnaciones, no está fuera de nosotros tal como nos enseñó la religión. 

Muchísimos seres humanos han dado la vuelta al mundo e ido a los confines de la Tierra buscando al Maestro para que le instruya sobre los grandes Misterios y como establecer contacto consciente con su Alma, sin saber que el Maestro y el Alma son Uno y además no son humanos. Ellos pertenecen a un Reino superior del Cual nada sabemos, trascendieron esta etapa hace quizá, miles de años. Además, que cuando el discípulo está preparado para recibir el reconocimiento del Maestro, es Este Quien se acerca al disccípulo, no a la inversa. 
Cuando buscando al Maestro hayamos dado la vuelta entera al mundo nos hallaremos de nuevo en el punto de partida. Esta era la meta que perseguíamos, porque Dios, El Alma y el Sendero se hallan en nuestro corazón y es aquí donde deberíamos buscarlo, no en lo externo a nosotros. 
La causa de nuestro caminar por la vida buscando respuestas en los conocimientos religiosos o esotéricos no es más que añoranza, el recuerdo inconsciente de nuestros orígenes divinos a los cuales deseamos retornar. Estemos atentos a nuestros actos, pensamientos, deseos e inspiraciones superiores, pues ellos nos dirán a cada instante donde tenemos enfocada la consciencia.
 
Cuando en vez de pedir sintamos la necesidad de dar lo mejor de nosotros mismos sin esperar reconocimiento alguno, habremos dado el paso definitivo en el Sendero de Retorno y nos habremos convertido en verdaderos servidores de la Gran Fraternidad Blanca. Este cambio en la consciencia nos indica que ha llegado a nosotros el llamado del Alma. Con el tiempo, la meditación y el servicio nos reconocemos como seres divinos, descubrimos el porqué hemos encarnado, el servicio que debemos prestar y cuál es el grupo egoico al cual pertenecemos. Las preguntas y la incertidumbre sobre nuestra procedencia egoica, el servicio que debemos prestar, cómo, donde y de que manera, son una duda constante en las primeras fases del discipulado. No penséis que todos los seres humanos avanzados espiritualmente, como puede ser un discípulo e incluso un iniciado, saben con certeza desde su juventud para que ha venido al mundo. Si estudiáis la vida de los grandes Iniciados que han encarnado en cuerpo físico, veréis que muchos de ellos para saber Quienes son, han de pasar varios años de su vida, antes no despiertan la plena consciencia y comienzan el Servicio que han venido a prestar. Quizás todavía quedan residuos kármicos en su consciencia pendiente de encarnaciones anteriores que deben ser trascendidos. También puede ocurrir que deba esperar a que se produzcan ciertos aspectos planetarios en los cielos que favorezcan con sus energías la misión que ha venido a cumplir. 
Un aspirante al discipulado debe saber cuáles son sus líneas de rayo, especialmente el rayo del Alma y el de la personalidad, porque esta última ha de convertirse en su instrumento. De esta forma, además de saber cuál es su Sendero y de donde procede como parte de su grupo Egoico, sabrá de qué equipo personal dispone como instrumento del alma, que le servirá para llevar a cabo el servicio que le sea asignado por el Maestro. Seguramente muchos de vosotros sabéis que existen 7 Grupos egoicos, cada cual respondiendo a uno de los siete rayos. Nuestra procedencia parte de uno de los Señores de Rayo y de un planeta Sagrado, por lo cual estudiando las características de los 7 rayos, observándoos a vosotros mismos y agudizando un poco la intuición, podréis averiguar quien es vuestra familia espiritual, cuáles sus características y la clase de servicio que estáis destinados a llevar a cabo. Puede ser en la política, en la educación, en la filosofía, en el arte, la ciencia, en la religión o en algún sector social donde debáis aplicar el orden o hacer reformas. Esto no significa que el destino os tenga que llevar a ocupar un cargo de relevancia social o de cualquier otro orden, podéis ser aspirantes, discípulos aceptados e incluso iniciados, vivir una vida de familia aparentemente común y pasar desapercibidos. Sin embargo, quienes hayan adquirido cierto nivel de sensibilidad espiritual sabrán reconoceros, " Por sus frutos los conoceréis". 

 Marta Parramon Elies 

 Comentarios 

Es muy difícil para quien no tiene la intuición mínimamente desarrollada poder percibir cuáles son sus rayos, puesto que en cierto modo todos nos afectan y a todos respondemos, seamos conscientes o no. Es uno de los problemas que se plantea (imagino) a quienes desean conocer sus rayos, puesto que se ha de tener una personalidad bien integrada o un alma que predomine con fuerza en el individuo, para que se distinga sin ninguna duda sus rayos. Es parte del juego de la vida, experimentar, probar, errar o acertar, y así ir progresando, pero no deja de ser un aspecto, este el de los rayos, que si se supiese con exactitud, podría ayudar. Respuesta Sabemos que nuestro universo es septenario, por lo que las energías de los siete rayos que son la manifestación de Siete Grandes Constructores procedentes de las estrellas de la Osa Mayor, penetran en el sistema atraídos por el Logos a fin de poder llevar a cabo Su Creación. Sin embargo, al igual que toda entidad microcósmica, el Logos posee una característica particular de rayo que le da una cualidad propia y distintiva. En este caso como Alma, es la del 2º Rayo de Amor y Sabiduría. Una vez las ha asimilado y cualificado con Su Rayo de Amor las expande a través del aura solar hacia los confines de Su círculo infranqueable. La analogía es perfecta si sabemos ver que cada entidad solar o humana, poseemos siete centros o chacras. Las energías "viajan" por el espacio compenetrando todo cuanto existe sin detenerse jamás. Cuando hacen impacto en nuestros vehículos, producen cambios y alteraciones más o menos perceptibles, trastocando nuestros estados de consciencia, haciendo resaltar, a veces de forma trascendente nuestras tendencias personales o egoicas. Estén despiertos o no, los chacras distribuyen las energías para vitalizar todo el organismo. El tipo de energías a que responda cada uno de ellos vendrá dado por la línea de rayo egoico, personal, astral o físico., por su karma o estado evolutivo y según el signo solar que haya nacido le regirá las energías de un planeta u otro y un elemento determinado. También sabemos que los chacras por encima del plexo solar cuando son activados por las energías de rayo, despiertan estados de consciencia superiores en el ser humano. Los chacras que tienen más activos la humanidad común son los inferiores al diafragma, lo cual revela al clarividente el nivel evolutivo del individuo en cuestión. Los chacras principales en esta etapa evolutiva logoica son los planetas sagrados. En la religión católica son llamados "Los Siete Espíritus ante el Trono de Dios". Pero aunque recibimos todas las energías de rayo no significa que seamos receptores a todas ellas. En primer lugar, porque en el momento de individualizarnos penetró en nuestra alma infantil la energía de rayo de nuestro Grupo Egoico, un subrayo monádico de nuestro Ángel solar. Este rayo regirá nuestra evolución humana hasta el día en que entremos en el quinto reino y liberemos al Ángel. A partir de entonces sabremos cuál es nuestro rayo espiritual Monádico porque habremos ascendido al nivel del Ángel solar. Al rayo de la personalidad únicamente se responde si el individuo está integrado, pues generalmente un aspirante espiritual regido por sus deseos, el rayo que más predominará en su vida será el de su cuerpo astral. Si somos conscientes del rayo al que pertenecemos como almas, también sabremos cuál es el de nuestra personalidad y aún más el rayo del cuerpo astral, pues lo superior siempre incluye lo inferior. Hay que profundizar y ser constantes en el estudio y la observación si realmente estamos interesados en descubrir quienes somos, de donde venimos y hacia donde nos dirigimos, pues al hacerlo sabremos con exactitud cuál es nuestro Sendero, para que servicio estamos capacitados y cuál es el propósito de nuestra Alma. Además, sabremos de qué planeta sagrado procedemos como grupo egoico. 

Pregunta 

Cuando los siete rayos estén en plena armonía, veremos este gran cambio en favor de la humanidad. Cuando esto suceda habremos llegado a la edad adulta. Seremos Almas en Irradiación… En el Servicio prestado la inquietud hace que nos movamos y lleguemos a liberarnos. 

Respuesta 

Toda vida existente es el resultado del trabajo constructor de los 7 rayos. Nos transmiten con su vibración particular una cualidad propia a cada uno de los cuerpos que utilizamos; el físico, emocional, mental... Cuando estos tres rayos se sintetizan, surge un rayo más potente, el de la personalidad, que predominará a partir de entonces con más fuerza para ir dando paso al rayo del Alma. Más adelante el rayo personal y el causal, también se sintetizarán y entonces descubriremos cuál es la Fuente de donde surgimos y cuál es nuestra primordial vibración espiritual, el Rayo Monádico. Pero cuando todavía somos aprendices no sabemos usar estos maravillosos instrumentos que nos llegan a través del Logos solar. Aunque cada uno de los siete rayos confiere una cualidad propia que le caracteriza, en realidad la energía es neutra. Podemos poner un ejemplo; es lo mismo que cualquier instrumento sofisticado que llegue a las manos de un niño sin experiencia. Si no sabe como utilizarlo puede hacerse mucho daño o causar algún desastre. Sin embargo, a medida que nos vamos haciendo "adultos" aprendemos a emplearlo, pudiendo realizar con él grandes y magníficas obras de arte. No son las energías las que nos traen desarmonía, sino que somos los seres humanos quienes no sabemos adaptarnos a ellas. El único Sendero que nos conduce a los pies del Maestro y a la Iniciación es el Servicio. 

 Un fuerte abrazo

miércoles, 16 de febrero de 2022

La Tríada espiritual y la relación humano-dévica!

 


*Ángeles y Hombres avanzamos unidos en el espacio produciendo Creación y al final de los tiempos cuando hayamos ascendido al nivel superior en la escala evolutiva nos fusionaremos en una sola Unidad, naciendo de esta unión el Divino Hermafrodita*

Uno de los deseos más fervientes que suelen manifestar los aspirantes espirituales además de encontrarse cara a cara con el Maestro es adquirir poderes espirituales que les permitan establecer contacto con el reino angélico.


No es lo mismo haber desarrollado la visión de los elementales menores y de los espíritus de la naturaleza que establecer un contacto con Devas de superior evolución.
Para contactar con el reino angélico será preciso haber cultivado en nuestro interior un profundo amor sin distinción alguna y de un silencio interior permanente, entonces estaremos preparados para llamar su atención.
Hablar del Silencio parece ser un contrasentido, pero si aprendiéramos a escuchar la Voz del Silencio, que es la Voz del Alma, descubriríamos que esta Voz también emite una nota, una nota o vibración que nos conecta con nuestro Ángel solar, siendo Este el Constructor del Cuerpo Causal, cuya ubicación se halla en el aspecto inferior de la Tríada Espiritual, en Manas.
El contacto con los Devas superiores siempre se produce por el desarrollo del centro cardíaco y el florecimiento del Amor desinteresado que nos conectará con el cuarto plano Budhico.

La Tríada Espiritual nos permite entender la función que ejerce su elevada naturaleza en la evolución del ser humano por medio del Ángel solar. Es la manifestación más densa a que puede descender la Mónada Espiritual.


Todo ser creado en esta etapa evolutiva logoica precisa de tres cuerpos para poder manifestarse, son la manifestación de los tres Fuegos que les sirven para poder llevar a cabo la evolución, siendo la Tríada Espiritual la manifestación de los tres cuerpos monádicos.,
Atma, análogamente al ser humano, es Su cuerpo mental; Budhi, Su cuerpo astral y Manas, Su cuerpo físico. Así como también podemos compararlo con los tres aspectos de la Deidad que son., Voluntad, Amor e Inteligencia.

Budhi es la meta a alcanzar del cuarto reino, es ahí donde hallamos la liberación como humanos, pero antes es preciso haber establecido este silencio que únicamente se produce cuando nos liberamos de la influencia mental concreta, para dar paso a la intuición y esto es posible porque hemos establecido un contacto superior, que no es egoico aunque el Alma haya hecho de intermediaria, sino que la intuición superior, revela un contacto monádico.


El silencio, al igual que el amor u otros estados de consciencia de gran importancia para la evolución espiritual tiene diferentes fases, desde lo más externo hasta lo más sublime.
A través de la meditación es posible que en alguna ocasión en que hemos alineado nuestros vehículos con el Alma, habremos estado tan sumamente atentos y expectantes que algo anormal y desconocido habrá sucedido. Si es así es porque se habrá producido un vacío creador, porque nos habremos situado por encima y más allá de la personalidad produciéndose una quietud total de nuestros sentidos. La sensación viene a ser como dejar de existir y habernos convertido en pura energía fundida con el Todo. Sin individualidad que nos atraiga, sin recuerdos ni atracción alguna por un mundo que en aquellos instantes ha dejado de existir.
Es en este estado cuando se produce la revelación cuando la mente no piensa y al mismo tiempo el ser interno se halla en profunda atención y el silencio es absoluto. Entonces nuestra mónada podrá situarse por encima del Alma y se abrirá ante la visión interna un mundo nuevo totalmente desconocido y más real de quienes somos en realidad, el porqué hemos descendido a la Tierra, cuál es la naturaleza del Plan que la Jerarquía está llevando a cabo por medio de los discípulos y cuál su finalidad. Además, al estar conectados con Budhi empezaremos a intuir el Propósito que existe detrás de la evolución en la Tierra.
La intuición es el estado natural del cuarto plano Búdico, punto central del septenario de energías donde realizamos la evolución por medio de las experiencias en cada uno de los planos y subplanos y donde se revela la relación que existe con todo ser creado. Es el plano de la Unidad, el Centro mayor de equilibrio donde los opuestos se reconcilian.
Todo cuanto podamos relacionar con el número 4 pertenece a la misma energía, aunque a distintas frecuencias vibratorias según el estado evolutivo y la función de lo que observemos, lo cual en su estado superior estará íntimamente relacionado con el Silencio, el contacto Dévico y la consciencia de Unidad.
Cuando accedemos al plano de la intuición se nos permite descubrir la conexión que existe entre el macro y el microcosmos al aplicar la ley hermética de Analogía.
En este estado de consciencia es cuando un científico, un músico, un estudiante de la Sabiduría Eterna o un ser humano que medite y se dedique a la investigación, pueden ser inspirados por los Devas y descubrir algo totalmente nuevo y desconocido para la humanidad.
La creatividad surge siempre del plano Búdico, del Corazón de la Mónada Espiritual y esto únicamente puede emerger a la consciencia cuando debido a la profunda atención se ha producido un vacío interior, un silencio, ya que mientras se esté condicionado por la memoria del pasado no se le revelará nada nuevo.
Quizás este estado de silencio pueda describirse como de éxtasis, algo parecido a lo que experimentaron los grandes místicos del pasado, al igual que un cáliz vacío que espera ser llenado.
Cuando la revelación surge de este punto medio en donde únicamente existe el silencio y los opuestos se equilibran algo nuevo nace en nuestro interior, algo que no tiene forma y que sin embargo, nuestro cerebro deberá saber traducirlo en palabras y en hechos concretos a fin poder aplicarlo a la vida práctica. Entonces el Alma y la personalidad se habrán entregado al servicio del Espíritu.
A partir de entonces Shamballa ya no será una Tierra desconocida sino *el Hogar del Padre* donde se habrá recuperado la consciencia monádica.

Podemos relacionar la libertad con el plano búdico, con la liberación de las fuerzas elementales de los tres mundos que han condicionado toda nuestra existencia y con la capacidad creativa que surge de lo más hondo de nuestro ser cuando el olvido de nosotros mismos, la inofensividad y la correcta palabra nos han convertido en seres originales y libres de los condicionamientos personales.


En este estado el amor no tiene nada de personal pues el significado que entonces le atribuimos va mucho más allá de la consciencia Egoica.
Es en este Silencio que nace del corazón cuando los Ángeles se revelan al ser humano, entonces la relación establecida con el reino angélico ya no es la misma que teníamos con los elementales de nuestros cuerpos a los cuales habíamos tenido que someter a nuestra voluntad para redimirlos, conducirlos hacia su liberación y así poder expresarnos como Almas a través de ellos una vez sumisos y libres de resistencias. Ahora una vez alcanzado el equilibrio ya no existe el conflicto entre los pares de opuestos sino una estrecha colaboración y contactos angélicos.
Dentro de los Ashramas de la Jerarquía existen almas humanas y dévicas, Ángeles que son discípulos e iniciados y otros que son Maestros de Sabiduría, algunos de los cuales forman grupos, entrenando a discípulos en el conocimiento de su reino y sirviendo todos ellos al Propósito del Señor del Mundo.
Aparte de la propia Naturaleza, todo cuanto existe es obra del ser humano. Esto nos tendría que hacer reflexionar en profundidad sabiendo que podemos crear un mundo mejor.
Si nuestros pensamientos, actos y nuestras palabras son más puros emitirán una vibración superior, porque habremos desalojado parte de la oscuridad que nos envuelve, entonces los devas constructores que respondan surgirán de los niveles etéreos más sutiles del espacio dispuestos a construir formas de más elevada vibración espiritual, estas formas serán habitadas por almas más avanzadas que han de ser la flor de la nueva era.
No olvidemos que a medida que liberamos a los devas elementales de nuestros cuerpos estamos liberando al mundo de la materia densa y de un pesado karma.

Marta Parramon Elies


domingo, 16 de enero de 2022

El contacto dévico y el Silencio ! 1ª parte

 


 

Ángeles y Hombres avanzamos unidos en el espacio produciendo Creación y al final de los tiempos cuando hayamos ascendido al nivel superior en la escala evolutiva nos fusionaremos en una Unidad, naciendo de esta unión! el Divino Hermafrodita!
Uno de los deseos más fervientes que suelen manifestar los aspirantes espirituales además de encontrarse cara a cara con el Maestro es adquirir poderes espirituales que les permitan establecer contacto con el reino angélico.
No es lo mismo haber desarrollado la visión de los elementales menores y los espíritus de la naturaleza, que establecer un contacto con Devas de superior evolución.
Para contactar con el reino angélico será preciso haber creado en nuestro interior un profundo silencio, entonces estaremos preparados para llamar su atención.
Hablar del Silencio parece ser un contrasentido, pero si aprendiéramos a escuchar "La Voz del Silencio" que es la Voz del Alma, sabríamos que esta Voz también emite una nota, una nota que nos conecta con nuestro Ángel solar y a la vez con el plano Búdico, pues no olvidemos que el Ángel solar posee consciencia Búdica, siendo Él el Constructor del Cuerpo Causal cuya ubicación se halla dentro de la Tríada Espiritual, en Manas. La Tríada Espiritual (por analogía) es la manifestación de los tres cuerpos de la Mónada Espiritual, siendo Budi lo que sería en el ser humano su cuerpo astral.
Budi es nuestra meta a alcanzar si queremos establecer el Silencio en nuestras vidas, donde las formas originadas por las palabras y el pensamiento no existen.
Pero... ¿Qué entendemos por silencio?. No se trata únicamente del silencio de la palabra, sino de establecer un centro de paz y equilibrio en nuestras vidas, un silencio que se producirá cuando nuestra actitud sea serena, desapasionada.
A través de la meditación seguramente en algunos momentos en que nuestros vehículos han estado alineados con el Alma solar habremos estado tan sumamente atentos y expectantes que algo anormal y desconocido habrá sucedido. Se habrá producido un vacío, porque nos habremos situado por encima y más allá de la personalidad, produciéndose una quietud total de nuestros sentidos. La sensación viene a ser como dejar de existir y habernos convertido en pura energía fundida con el Todo, sin individualidad que nos atraiga, sin recuerdos ni atracción alguna por un mundo que en aquellos instantes ha desaparecido.
Es en este estado cuando se produce la revelación cuando la mente no piensa y el silencio es absoluto. Entonces nuestra Mónada ocupará el lugar del Alma y se abrirá ante la visión interna un mundo desconocido y mucho más real que el que conocemos, un mundo muy diferente a lo que generalmente la fantasía humana ha imaginado porque nos habremos situado en los niveles búdicos donde las formas han dejado de existir.
La intuición es el estado natural de este cuarto plano Búdico, dentro del septenario de energías donde se nos revela la relación tan estrecha que existe entre todo lo creado. Es el plano de la Unidad, el Centro mayor de equilibrio donde los opuestos se reconcilian.
Todo cuanto podamos relacionar con el número 4 pertenece a un mismo tipo de energía, a una vibración similar, aunque a distintas frecuencias vibratorias según el estado evolutivo y la función de lo que observemos, lo cual estará íntimamente relacionado con el Silencio, el contacto Dévico y el sentimiento de Unidad.
Cuando accedemos al plano de la intuición se nos brinda una "Clave" que nos permite descubrir la conexión que existe entre el macro y el microcosmos. Esta clave consiste en saber aplicar la Ley Hermética de Analogía.
Precisamente en este estado de consciencia es cuando un científico, un músico, un estudiante de la Sabiduría Eterna o cualquier ser humano que medite y se dedique a la investigación, pueden ser inspirados por los Devas y descubrir algo nuevo y desconocido hasta el momento para ofrecer a la humanidad.
La creatividad surge siempre del plano Búdico, del Corazón de la Mónada Espiritual y esto únicamente puede emerger a la consciencia cuando debido a la profunda atención se ha producido un vacío interior, un silencio, ya que mientras se esté condicionado por los conocimientos o experiencias pasadas no se le podrá revelar nada nuevo.
Quizás este estado de silencio pueda describirse como de éxtasis, algo parecido a lo que experimentaron los grandes místicos del pasado, a un cáliz vacío que espera ser llenado.
Cuando la revelación surge de este punto medio en donde únicamente existe el silencio y los opuestos se equilibran algo nuevo nace en nuestro interior, algo que no tiene forma y que, sin embargo, nuestro cerebro deberá saber traducirlo en palabras y en hechos concretos a fin poder aplicarlo a la vida práctica de cada día.
Quien no conozca el mito de Prometeo (el Ángel solar) cuyo nombre se atribuye a Mercurio y este a la vez a Buda, le recomiendo su lectura. Describe la trayectoria del alma encarnada, sus orígenes, el porqué del encadenamiento a la rueda de muertes y nacimientos, a la posterior liberación y al futuro que nos aguarda una vez liberados.
El plano búdico es el plano de la Unidad donde la individualidad se disuelve en el Todo. El Alma y la personalidad fusionadas se entregan al servicio del Espíritu.
A partir de entonces Shamballa ya no será una Tierra desconocida sino "el Hogar del Padre" la Mónada espiritual.
El Silencio surge cuando hemos alcanzado este punto medio en un estado expectante, cuando el amor fluye espontáneamente del corazón porque ha despertado el centro cardíaco y en su correspondencia con el centro coronario empieza a fluir la energía monádica.
Podemos relacionar la libertad con el plano búdico, con la liberación de las fuerzas elementales de los tres mundos que han condicionado toda nuestra existencia y con la capacidad creativa que surge de lo más hondo de nuestro ser cuando el olvido de nosotros mismos, la inofensividad y la correcta palabra nos han convertido en seres originales y libres de los condicionamientos personales.
En este estado el amor no tiene nada de personal pues el significado que entonces le atribuimos va mucho más allá de la consciencia Egoica.
Es en este Silencio que nace del corazón cuando los Ángeles se revelan al ser humano, entonces la relación establecida con el reino angélico ya no es la misma que teníamos con los elementales de nuestros cuerpos a los cuales habíamos tenido que someter a nuestra voluntad para redimirlos, conducirlos hacia su liberación y así poder expresarnos como Almas a través de ellos una vez sumisos y libres de resistencias.
Ahora, una vez alcanzado el equilibrio ya no existe el conflicto entre los pares de opuestos sino una estrecha colaboración y contactos angélicos.
Dentro de los Ashramas de la Jerarquía existen almas humanas y dévicas, Ángeles que son discípulos e iniciados y otros que son Maestros de Sabiduría, algunos de los cuales forman grupos, entrenando a discípulos en sus aulas en alguna forma de servicio según el Rayo y la capacidad más relevante de cada cual sirviendo todos ellos al Propósito del Señor del Mundo.
Aparte de la propia Naturaleza, todo cuanto existe es obra del ser humano. Esto nos tendría que hacer reflexionar en profundidad sabiendo que podemos crear un mundo mejor.
Si nuestros pensamientos, actos y nuestras palabras son más puros emitirán una vibración superior, porque habremos desalojado parte de la oscuridad que nos envuelve, entonces los devas constructores que respondan surgirán de los niveles etéreos más sutiles del espacio dispuestos a construir formas de mayor cualidad espiritual, estas formas serán habitadas por almas más avanzadas que han de ser la flor de la nueva era.
No olvidemos que a medida que liberamos a los devas elementales de nuestros cuerpos estamos liberando al mundo.

Marta Parramon Elies

 

El contacto dévico y el Silencio ! 2ª parte

 


El Secreto de la Magia consiste en hablar el mismo idioma que los Devas
HP. Blavatski
El idioma de los Devas es el Silencio
El Silencio la Palabra y los Devas van siempre unidos en cualquier proceso Creador.
Nos preguntamos, .. ¿Cómo podemos incorporar el Silencio en nuestras vidas para poder atraer la atención de los devas, . ?
Hablar del silencio pueda parecer una contradicción, sin embargo, cuando se empieza a servir es necesario un proceso de entrenamiento grupal que nos ayude a dar los primeros pasos por medio del estudio, la meditación, el autoconocimiento y el servicio. Para que nazca en nuestro interior este silencio tan anhelado, no es preciso tan solo controlar la palabra, los pensamientos o los deseos que causan tanto ruido en los niveles internos, sino de adoptar una actitud totalmente nueva, serena y desapasionada frente a las relaciones que establecemos y a los acontecimientos que transcurren en el devenir de nuestra vida, a fin de hallar este centro de paz y equilibrio en el corazón donde nada pueda perturbarnos.
Cuando internamente hayamos llegado a la comprensión de la importancia del Silencio, nuestra vida cambiará, . Cambiarán nuestras relaciones, nuestro carácter y la forma que tenemos de entender la vida.
En primer lugar es necesario el alineamiento de nuestros vehículos siendo el mejor sistema la meditación, hasta alcanzar esta paz personal que se produce cuando nos centramos en niveles mentales. Sin embargo, hay que ir más allá a fin de hallar las respuestas trascendentes que nos estamos formulando, aunque llegados a este estado de consciencia las respuestas ya no serán concretas porque habremos trascendido la personalidad y en estos niveles todo es abstracto. Es en esta abstracción donde podremos intuir lo que significa el Silencio, entonces los devas se harán presentes en nuestras vidas.
El silencio va naciendo en nuestro interior a medida que recorremos las distintas etapas del camino, desde que recibimos la primera iniciación como aspirantes espirituales y en las aulas internas se nos enseña a conocer a los devas elementales. Entonces el vehículo que ha sido iniciado entra en una quietud desconocida al haber orientado su consciencia a niveles mentales, aunque todavía no haya eliminado totalmente sus tendencias más instintivas y le quede por trascender residuos kármicos a este nivel. Sin embargo, lo conquistado se hará permanente.
Al paso de muchas encarnaciones y experiencias la consciencia se habrá expandido, la mente y el corazón estarán plenamente activos, servirá orientado por su Alma y se le preparará para recibir la 2ª iniciación.
Es a partir de entonces que el discípulo iniciado entrará en contacto plenamente consciente con el reino dévico, con algunas de sus Jerarquías de elevada evolución espiritual y el mundo oculto se le hará visible. Reconocerá al Maestro al Cual está sirviendo y al grupo interno que rige y del cual a partir de entonces será un miembro más.
Entonces el Silencio que va penetrando en lo más hondo de su ser se hace evidente en lo externo y el control de la palabra es en hecho debido al desapego de su cuerpo mental. Sus valores han cambiado. Los pensamientos son símbolos que el iniciado aprende a sintetizar al máximo para cuando llegue a convertirse en un Logos Creador, entonces tan solo con pronunciar una Palabra, .“El Verbo” surgirán los mundos.
Sin embargo, la palabra no podrá ser creadora si antes no va precedida del profundo Silencio alojado en su corazón.
Se está acercando a la etapa final del Sendero y debe aprender a Crear formas mentales de elevada vibración, conjuntamente con los Devas constructores que las materializarán en el plano mental. Se está iniciando en la “consciencia” monádica, que en realidad no es consciencia porque más allá del Alma la mente es trascendida una vez se ha recibido la 3ª Iniciación Jerárquica.
Quienes aman la Naturaleza y se sienten identificados con ella saben que en su atenta observación se puede entrar en un profundo silencio. No es necesaria la meditación aprendida en los estudios ni el alineamiento de los vehículos porque en esta atención profunda nos hemos elevado sin proponérnoslo, entonces tan solo se precisa abrir el corazón, dejarnos penetrar por el Amor y la Paz que la Naturaleza nos transmite para entrar en contacto con los Devas del Silencio. La más elevada forma de meditar es la Contemplación separada totalmente de los sentidos, cuando todo nuestro ser está impregnado del Silencio que nos envuelve.
En este instante lo único que se siente es Amor, pero no un amor hacia un paisaje o a nada en concreto, sino que el Amor lo es todo y lo abarca Todo, está dentro y fuera de nosotros mismos. Esta es la Consciencia de Unidad del plano Búdico que únicamente la alcanzaremos cuando las formas elementales desaparezcan y nos hayamos situado en el centro de nosotros mismos.
El Silencio se produce a medida que aumenta la radiación e iluminación de los cuerpos, cuando al recibir cada una de las iniciaciones son introducidos en nuestros vehículos átomos búdicos radiactivos, expulsando la substancia elemental que hasta aquel momento habitaba aquel cuerpo.
En las etapas finales del Sendero aumenta considerablemente el contacto monádico por vía de la intuición. Entonces podemos tener la certeza que la intuición no es Egoica, sino que es Monádica.
Quienes han alcanzado el Silencio Creador ya no pertenecen al reino humano. Se han librado de la dualidad y de la vida en los tres mundos al haber transformado la materia de sus cuerpos en Espíritu.
A medida que la radiación atómica va penetrando en los cuerpos, aflora en la vida del iniciado la consciencia monádica y el Silencio se hace más patente dentro y fuera de Sí mismo.
Vemos pues que la finalidad del reino humano consiste en convertirse en creador, en un verdadero Mago consciente y llegar a formar parte de la Jerarquía Espiritual, contribuyendo de esta forma a la evolución planetaria de cualquiera de los reinos.
El contacto dévico y el Silencio vienen como consecuencia de una evolución espiritual y todos nosotros estamos en camino.

Marta Parramon Elies


miércoles, 5 de enero de 2022

El universo manifestado está constituido de entidades elementales y dévicas

 




Estas semillas de Cardo mariano que podéis ver en las fotografías, no son tan solo vegetales, cada una de ellas es una entidad dévicas elemental con vida propia. En su interior existe un núcleo central que les proporciona la vida y el movimiento y el ADN de su propia familia y especie. Este núcleo es la chispa divina que todo ser vivo cobija en su corazón, es lo que le permite ser consciente en su propio reino, evolucionar y reproducirse. Si al observar a los demás reinos de la naturaleza los viéramos como entidades dévicas elementales que viven y evolucionan al igual que nosotros y no como simples animales o vegetales a los cuales maltratamos y sacrificamos por el simple hecho de descargar nuestra agresividad o para satisfacer nuestros sentidos, quizás empezaríamos por respetarlos, cuidaríamos de ellos como hermanos mayores y veríamos a la Naturaleza con otros ojos. ¿Queremos ver a los devas elementales?... pues ahí los tenemos!! En las fotografías estamos viendo sus vehículos físicos, su envoltura, que al igual que ocurre con el reino humano oculta a las entidades que los utilizan para evolucionar en este plano físico de la existencia. Ellos pertenecen a distintas jerarquías elementales cuya evolución los impulsa hacia el reino Angélico. Los pájaros son devas elementales,... un perro o un gato son elementales, cualquier ser encarnado es un deva recubierto de un cuerpo físico elemental adecuado a su especie y reino, y con un tipo particular de consciencia. Incluso los seres humanos en nuestra esencia somos un Deva. Mientras nos seguimos identificando con nuestros cuerpos, la consciencia de nuestra personalidad es elemental, esto significa que serán ellos quienes goviernan nuestras vidas, sin embargo nuestro Arquetipo o Modelo de perfección es el Ángel Solar y nosotros estamos hechos de Su Misma Esencia lo cual nos convierte espiritualmente en Sus herederos..
Marta Parramon Elies

lunes, 27 de diciembre de 2021

El desapego al conocimiento y la 3ª Iniciación.



Después de la 2ª Iniciación decae la naturaleza inferior del discípulo consagrado al servicio, siendo aceptado por el Maestro dentro de Su Ashrama. Ahora como Alma en encarnación deberá dominar totalmente su cuerpo mental y capacitarse para la construcción del pensamiento creador.
A partir de entonces únicamente utilizará los centros superiores, sus vehículos físico y astral habiendo pasado con éxito la 1ª y 2ª iniciación se mantendrán sumisos a la voluntad del Alma. Siendo así podrá ser preparado para las pruebas previas a la 3ª Iniciación. Aunque antes de recibirla deberá demostrar que domina totalmente los cuatro súplanos inferiores, . Físico, etérico, astral y el mental concreto. Una vez recibida la iniciación el dominio de los tres súplanos superiores de cada uno de los cuerpos se producirá rápidamente. Entonces se le permitirá ocupar un lugar más próximo al centro del Ashrama, desde donde el Maestro lo atraerá hacia Sí con Su magnetismo radiotorio y Su infinito Amor.

La 2ª y 3ª iniciación pueden recibirse en la misma encarnación, siempre que los tres cuerpos del futuro iniciado actúen simultáneamente en el servicio a la humanidad y domine completamente los tres súplanos superiores


El Iniciado que ha servido conscientemente como Alma desde que recibió la 2ª iniciación, al recibir la 3ª será la Mónada la que guiará definitivamente al Alma encarnada en la forma.
La finalidad de esta iniciación consiste en el desarrollo de la intuición y el poder de crear formas mentales altamente poderosas. Siendo a partir de entonces su orientación hacia Shamballa.

Durante la ceremonia Iniciática el Señor del Mundo impone el Cetro de Poder y por primera vez en el interior del iniciado vibra su rayo monádico. Si no fuera porque tiene sus vehículos plenamente consagrados al servicio no podría soportar la energía y vibración superior de Sanat Kumara. Después de ser iniciado adquirirá la facultad de "ver y oír", esto significa que podrá leer, comprender y utilizar los Anales con seguridad y cuanto más conocimiento adquiera más poder tendrá. El corazón del iniciado debe ser lo más puro y amoroso posible y su intelecto estable, para resistir la tensión que implica el conocimiento que adquiere. Se le permite acceder a las obras ocultas adquiriendo una rápida acumulación de conocimiento, pudiendo también entrar en contacto con el Maestro.



La visión que adquiere sobre el Plan, cambia completamente a la que había tenido tiempo atrás. Pasa de un estado de Ser influido por el 2º rayo de la Jerarquía a la presión de la energía de Poder del 1.er rayo de Shamballa., aunque sigue perteneciendo y sirviendo a la Gran Fraternidad Blanca.



Al responder al rayo monádico, la comprensión que adquiere ya no proviene del plano mental, ahora el desapego al conocimiento y a todo cuanto provenga del pasado debe haberse trascendido totalmente. Esta será la prueba a que será sometido cuando le llegue la hora de recibir la 4ª iniciación. La energía proveniente de Shamballa le lleva a vivir el presente, el Aquí y Ahora y a la práctica de Agni Yoga.

Desde la 2ª iniciación en que entró en el Aula del Conocimiento ha avanzado considerablemente, aunque seguirá perteneciendo a ella hasta que llegue al Adeptado en que entrará en el Aula de la Sabiduría.


La personalidad del iniciado impone, porque aunque responda al 2º u otro rayo como Alma, el poder que le llega desde Shamballa es manifiesto.
Todavía le quedan en sus vehículos una cuarta parte de materia densa que deberá ser substituida por átomos búdicos antes de convertirse en un Arhad, cuando pase por las pruebas de La Gran Renunciación y libere al Ángel Solar.

Marta Parramon Elies



La Teosofía en la Nueva Era !