viernes, 5 de junio de 2026

Las Energías y los Devas en la vida de la Naturaleza 2ª parte !

 


Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona 1989


Los Devas son la Energía y la Causa Suprema de la Creación.

Sabemos esotérica y científicamente que todo cuanto existe es Energía, que nada en absoluto se destruye sino que se transforma. Este es un hecho muy importante que nos aclara la comprensión del porque de los cambios cíclicos o periódicos que se producen durante la evolución macro y microcósmica, empezando por nuestras propias vidas, sabiendo que no morimos, que formamos parte del Cosmos y nos estamos transformando constantemente.

Recuerdo una frase de hace muchos años, muy poética y a la vez científica, que oí pronunciar al astrofísico Carl Sagan,.. ! Somos polvo de estrellas!
Nuestros cuerpos son energía vibrando a distintas frecuencias y en distintas dimensiones del espacio según los estados de consciencia adquiridos, así como también lo es el Alma y lo es el Espíritu, porque la Energía lo constituye Todo en absoluto y en todos los universos creados.

Continuando con la relación que existe entre el reino humano y el dévico, empezaremos hablando sobre el hecho de que toda entidad que evolucione en cualquiera de los subplanos del Plano Físico Cósmico precisará de una forma adecuada a su reino y especie para poder evolucionar. Los cuerpos o vehículos no son tan solo necesarios y útiles para evolucionar en el plano físico, pues por muy elevado que sea el estado de consciencia alcanzado siguen siendo necesarios en los siete subplanos de cada plano, a fin de poder penetrar en ellos y desplazarnos en cada una de las dimensiones del espacio que los constituyen, pues en realidad son los vehículos de la consciencia. Sin embargo, pocos seres humanos pueden acceder a los subplanos superiores y experimentar en ellos. Esto es debido a que la consciencia no ha alcanzado todavía la vibración suficiente como para que los devas constructores puedan dar forma al vehículo que se precisa para seguir ascendiendo. Los devas constructores forman parte de los cuatro elementos, utilizando su propia substancia en la construcción de las formas que constituye la Naturaleza, siendo en su conjunto el aspecto Materia de la manifestación.
Si conocemos
algo sobre Astrología esotérica, (la Ciencia de las Energías) entonces, tendremos más facilidad para distinguir cuál de las energías está actuando a cada instante a través de lo observado y a la vez, sabremos que tipo de devas elementales o entidad superior, está actuando y a que elemento pertenecen ya que cada uno de los elementos corresponde a distintos estados de consciencia; Tierra, Fuego, Aire y Agua. Existe un quinto elemento que es el Éter, es el Cuerpo que conduce las energías macro y microcósmicas, siendo de suma importancia para la evolución de este universo, aunque éste es un tema que merece ser tratado a parte y más ampliamente.
En el caso de que alguien vea a un ser incorpóreo, sea luminoso o no, no creáis que es tan fácil saber distinguir si es un deva u otro tipo de entidad, porque como ya dijimos en otra ocasión, existen infinidad de jerarquías dévicas, pero también otras entidades que no son devas y que pueblan el espacio, aunque la gran mayoría de la humanidad las desconoce a no ser que haya desarrollado la visión interna y porque muchas de estas entidades no están vinculadas con el reino humano en esta cuarta ronda.

También existen los Espíritus de la naturaleza que no son los elementales que conocemos por los estudios realizados (aunque sabemos que la entera Naturaleza es un compuesto de elementos moleculares y que si se posee visión etérea o astral es posible verlos. Estas entidades evolucionan en grupos matizados por los distintos rayos, dándoles caractéristicas peculiares adecuadas a su reino y especie. Algunos de ellos puede recordarnos a alguna especie del reino animal o vegetal. No poseen cuerpo físico denso y su tamaño puede variar desde ser minúsculos, hasta la Entidad que los representa que puede superar en mucho la altura del ser humano. El color que esta entidad desprende de su aura es más límpido que el del conjunto del grupo y hasta cierto punto puede ser luminoso. Viven y evolucionan en el planeta, pero no contribuyen de forma activa ni especial en esta etapa evolutiva planetaria. Si algún día los vemos seremos capaces de reconocerlos?… Es posible que sí, si poseemos continuidad de consciencia en el plano astral y recordamos las enseñanzas recibidas en las Escuelas internas de la Jerarquía cuando por la noche nos dormimos y nos instruye sobre la vida oculta de la Naturaleza.

Debemos recorrer un largo camino hasta poder llegar a ser plenamente conscientes de que los cuerpos que utilizamos no somos nosotros, pues aunque intelectualmente lo sabemos, cuando decimos...(yo) no pensamos en que quien está nombrándose a sí mismo es el Alma, sino que nos estamos identificando con la personalidad regida por un deva elemental. Una cosa son los cuerpos elementales y otra muy distinta es el Alma divina que hace de Intermediaria, y en etapas avanzadas nos sirve de Puente de Unión entre la Mónada y la personalidad purificada y consagrada al servicio.

También sabemos que existen devas o Espíritus de la naturaleza semi-etéricos que prácticamente se han materializado físicamente, como es el caso del Yeti
de los Himalayas
que algunas personas los han visto en las altas montañas
de forma fugaz. Ellos son muy corpulentos, casi gigantes y viven en cuevas dentro de la tierra.
No es fácil verlos porque rehuyen el encuentro con los humanos. El Maestro Tibetano nos dice algo sobre ellos y es que existen humanidades prácticamente físicas que viven en las profundidades de la
tierra y también en el mar, pero que los seres humanos no tenemos nada
que hacer con ellos, es esta la razón de que
todavía no se haya dado más información, aunque en los últimos años está creciendo la especulación entre muchos investigadores del mundo oculto sobre tales existencias. Sin embargo, su existencia es real, tienen una misión que cumplir dentro del Plan del Señor. Se nos dice que su misión consiste en producir el movimiento telúrico y el desplazamiento de los continentes.
La gran mayoría de devas son totalmente etéricos, astrales o de otros
planos más elevados. Cuanto más evolucionados son, menos visibles serán
sus formas para el clarividente
avanzadado espiritualmente, porque su resplandeciente luz áurica lo impide y porque en las dimensiones superiores las formas desaparecen, convirtiéndose en pura energía, aunque ocupada por una Entidad consciente.
La mayoría de seres humanos con tendencias religiosas o esotéricas
imaginan a los Ángeles con
alas y forma humana (generalmente femenina). Esta es una ilusión fruto de la información errónea dada en los cuentos de hadas y también en algunas religiones. En realidad los Devas de evolución muy avanzada son Andróginos, al igual que lo son Los Maestros de Sabiduría. Posiblemente quienes han podido percibir a un Ángel les ha parecido ver en el una forma humana por la razón de que toda forma, por muy sutil que sea, posee una forma geométrica y es que el Arquetipo de la Creación es la Estrella de cinco puntas, el Pentágono Sagrado. Pero no olvidemos que un ser de elevada evolución espiritual es pura Energía, siendo su aura totalmente resplandeciente, aunque los rayos de luz que desprende puedan formar la estrella de cinco puntas y recordar a la forma humana con los brazos extendidos. A un Deva superior jamás le veremos rasgos físicos faciales, ni extremidades porque no los posee.

Si lo vemos será fruto de nuestra imaginación.


Toda forma existente dentro de la mente del Creador posee forma geométrica.

El pentágono podemos verlo tallado de forma natural en un metal o cristal precioso, en los pétalos de una flor, en algunos animales de distintas especies. No es que los Devas se parezcan al hombre, es que toda la creación está hecha a imagen y semejanza del Arquetipo Universal impuesto por el Creador. Cuanta más perfección, más regular será la figura geométrica en que nos vayamos transformando. Las energías de Rayo son siete manifestaciones de la Vida Una, de cuyas emanaciones los Devas extraen las que les van a servir para construir sus cuerpos sutiles, con el fin de llevar a cabo su propia evolución en el plano elemental que les corresponda. Existen jerarquías angélicas de todos los rayos que contribuyen a la evolución de la totalidad del sistema.
Al incidir las
Energías en el aura solar introducen Vida, Calor y Movimiento,
activando de esta forma la evolución del Sistema. En principio, es La Palabra o Sonido, el cual produce una Vibración que reverbera en los éteres del espacio atrayendo a los devas constructores dispuestos a construir la forma geométrica que yace en la vibración que ellos perciben y les ha sido proporcionada por su creador.

Marta Parramon Elies

La Teosofía en la Nueva Era !