viernes, 26 de febrero de 2016

Consciència de grup - Relació i Comunicació !



(Resum de dues reunions de grup)

Reunió de grup a la Associació d'Amics de l'Índia de Barcelona,Catalunya (España)1995
A càrrec de Marta Parramon Elies

domingo, 21 de febrero de 2016

Reencarnación y Karma !



Traducción del Catalán al Español publicado en audio en este blog el 19/01/2015 

 Reunión grupal en la asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España) 2000 


Reencarnación y karma son dos leyes inseparables en la vida de la Naturaleza, nos dan la oportunidad de evolucionar encarnación tras encarnación, de manera que podamos aprender de los errores cometidos en el pasado y poder así seguir expandiendo la consciencia. 
En los tratados esotéricos al referirse a la  encarnación se dice que, "lo que para el ser humano es Vida para el Alma es muerte" Mientras los seres humanos ignoremos que la realidad está mucho más allá de las experiencias que vivimos en los tres mundos, seguiremos temiendo a la muerte, porqué para muchas personas el plano físico es lo único real y para ellos la muerte significa aniquilación, o si son religiosos temen el castigo de sus pecados.
La razón del porqué un ser humano corriente reencarna, no es la misma que la de quien se halla en el sendero del discipulado. Un hombre común encarna porqué tiene la necesidad de adquirir experiencia y por la atracción que siente hacia la materia. Cuando reencarna un discípulo cuya encarnación anterior la dedicó a servir, lo hace porqué ama a sus semejantes y sabe que que de esta forma está contribuyendo a liberar a la humanidad  de la ignorancia y la desdicha que sufre todo ser humano que no sabe el porqué de su existencia. 
En cada encarnación establecemos unos vínculos karmicos con otros seres humanos y si anteriormente la relación ha sido muy intensa (para bien o para mal) al reencarnar nos volveremos a encontrar, hasta que dicha relación se armonice, se diluya o se fortalezca en un vínculo espiritual.

Todo aquello a lo que estamos apegados genera karma y nos mantiene atados a la materia. No podemos retener nada en absoluto sin que tarde o temprano se produzca el conflicto, la evolución es movimiento constante y las energías (que constituyen todo cuanto existe) no pueden ser retenidas sin crear fricción y sufrimiento. La resistencia al cambio y a abandonar lo caduco e inservible, genera karma y esto es evidente en cualquier sector; político, económico, religioso, social e individual. Donde exista apego e inmobilismo se creará tensión y sufrimiento. El karma nos da la oportunidad de renovación constante, nos pone de frente con la causa que lo ha generado para que nos veamos tal cual somos y podamos rectificar o mejorar las relaciones establecidas en esta o en vidas anteriores. 

Venimos a la encarnación unidos por vibración similar a ciertos grupos o personas con los cuales establecimos un intenso vínculo en el pasado, el cual se refuerza o diluye en cada encarnación en algún nivel de consciencia. El encuentro se producirá como atracción o repulsión y según su intensidad nos indicará si existe una relación kármica. 
La necesidad de volver a encarnar es debida al karma generado en el pasado que nos mantiene atados a la materia y nos impone la ley de retribución hasta que hayamos pagado nuestras deudas. 

Cuando un ser querido o alguien conocido deja el cuerpo físico, muchas personas creen que lo que les unía se ha roto para siempre, sin embargo no es así, pues de una encarnación a otra existe una continuidad, lo único que cambia son las vestiduras externas (el cuerpo físico) y la personalidad que se renueva en cada encarnación, sin embargo al volver a encarnar, la consciencia de aquella alma será exactamente la misma que era antes de dejar la vida anterior, trayendo consigo todas sus tendencias materiales y espirituales. 

Según cual sea la perspectiva desde donde se observe el proceso, para la gran mayoría de personas el hecho de nacer será la entrada en la vida, para otros seres más avanzados que actúan como almas, el cuerpo físico será una prisión que limitará grandemente su libertad de expresión, al no poder manifestarse plenamente.
Cuando un alma humana deja el cuerpo físico significa que ha llegado el momento de retirarse a los niveles internos. En este proceso el doble etérico empieza a retirarse del físico denso empezando por las extremidades hasta situarse en en punto de salida, que, según el estado de consciencia de aquella alma, será por el plexo solar, si está muy poco evolucionada; por un centro situado cerca del cardíaco para las personas devocionales más avanzadas y los aspirantes o por el centro coronario para los intelectuales, los discípulos e iniciados. 
Antes de retirarse de cada uno de sus cuerpos el alma humana sigue un proceso de recapitulación de lo que ha sido su vida en los tres mundos y la esencia o memoria de cada uno de ellos es recogida por el Ángel solar en los átomos permanentes y
guardados en la periferia de Su aura, de manera que cuando llegue el momento de volver a encarnar los devas constructores tengan toda la información necesaria o"código genético de la consciencia" para construir los nuevos cuerpos, de esta forma la vibración será exactamente la misma que aquella alma dejó en suspenso cuando desencarnó. 
Una vez el cuerpo etérico se ha desprendido totalmente del físico denso, el ser humano queda inconsciente hasta el momento en que el Ángel de la Liberación corta el hilo de la vida. Entonces el alma humana entra en el plano astral y posteriormente (a su debido tiempo) en el mental. 
Cada vez que se descarta uno de los cuerpos y se entra en el superior, viene a ser como un nuevo nacimiento en cada uno de los cuerpos, pero a la inversa de cuando descendemos para encarnar en el plano físico. Depende del plano (o cuerpo) donde hayamos tenido enfocada la consciencia de forma preferente, allí "viviremos" más o menos "tiempo" hasta haber agotado aquel estado de consciencia. Cuando entramos en el cuerpo mental, el astral  también muere, al igual como antes ocurrió con el físico-etérico. En el plano mental estaremos un tiempo proporcional a la intensidad en que hayamos utilizado la mente. Cuando el proceso haya terminado y el cuerpo mental tenga que ser abandonado y los átomos permanentes hayan recogido toda la información, se entra en el Devachán, (el cielo de los cristianos) esperando que llegue el momento de volver a encarnar. Este proceso puede variar según el estado evolutivo, el karma o el servicio que el Maestro le tenga asignado, en el caso de ser un discípulo.  
Cuando un discípulo está preparado internamente y ha alcanzado cierta sensibilidad Egoica, antes de desprenderse del cuerpo mental y entrar en el Devachán, se produce un contacto consciente con su Ángel solar, produciéndose (según nos dice el Maestro Tibetano) como una explosión atómica, una ráfaga de luz radiante que permite al discípulo ver lo esencial de su futura encarnación. Este hecho es muy interesante porqué al morir y antes de descartar cada uno de los cuerpos, hemos hecho una recapitulación de lo que ha sido la vida que estamos abandonando o sea que nos hemos centrado en el pasado, siendo plenamente conscientes de quienes somos en el presente y al mismo tiempo se nos ha permitido ver nuestro futuro. En estos instantes el discípulo comprende lo que significa el Eterno Hora de la Consciencia.    

Si queréis obtener más información sobre el proceso de la muerte y renacimiento y el trabajo que realizan los devas constructores partiendo de la información que obtienen de los átomos permanentes, lo podéis hallar en varios artículos de este mismo blog.


Marta Parramon Elies

miércoles, 17 de febrero de 2016

jueves, 11 de febrero de 2016

V.B.A. El Camino hacia Shamballa. !




(Ciclo de conferencias sobre Shamballa)

Conferencia a cargo  de Vicente Beltrán Anglada en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España) 
1988

domingo, 7 de febrero de 2016

La dualidad Humano-Dévica ! 2ª parte


"El hombre piensa y el deva construye"


Esta es una máxima esotérica muy conocida por los esoteristas que se han adentrado en el estudio sobre la evolución humano-dévica y la misión que les corresponde llevar a cabo en la Obra del Creador.
Los Devas son la Energía de la Creación, los moradores del espacio atentos a las vibraciones emitidas que ellos reciben como una nota armónica o inharmónica que resuena en el plano donde tiene enfocada la consciencia el ser humano que la ha emitido. Únicamente los devas que vibran en misma sintonía acudirán para dar forma al pensamiento.
En la capacidad de observar atentamente la causa y los efectos que producen nuestros estados de consciencia nos daremos cuenta que cada vez que emitimos un pensamiento, experimentamos un deseo o emitimos una palabra, estamos lanzando una invocación a los éteres del espacio y los devas siempre responden acudiendo de inmediato dispuestos a construir.
Dentro de la evolución elemental al igual como ocurre en el reino humano, existen distintas jerarquías evolutivas cada una con una misión específica que cumplir dentro del Plan, todos ellos han de aprender a construir en cada uno de los reinos de la naturaleza, desde el mineral, pasando por el vegetal y el animal, hasta alcanzar la oportunidad de construir los cuerpos del ser humano.
Así es como los elementos moleculares van tomando forma y como evolucionan a medida que aprenden y van incorporando en sí mismos la esencia de todos los reinos que han construído con su propio elemento.
Vemos pues que nuestros tres cuerpos están constituídos por todos los elementos o elementales, desde los inferiores hasta el superior al cual le atribuímos el Rayo de la personalidad integrada.
*La Entidad Personalidad* es un deva elemental que surge de la síntesis de los tres cuerpos, adquiriendo un poder extraordinario sobre la consciencia humana. Cada cuerpo es la forma que el deva ha construído para si mismo con el fin de evolucionar, basándose en las energías que la entidad humana le ha proporcionado con sus estados de consciencia. Al principio evolucionan como señores y dueños de la materia, que en sí son ellos mismos y luego en etapas más avanzadas como servidores del Yo superior humano.
Cuando hablamos de los elementales de nuestros cuerpos que han construído en todos los reinos, estamos haciendo mención a la expresión de nuestra propia consciencia personal. Esto significa que nuestra constitución física y psicológica contiene en su interior la sintesis de todos los reinos por los que los elementales constructores han ido ascendiendo en evolución, manipulando y absorviendo la substancia de todos ellos.
Cuando al entrar en contacto con los reinos de la naturaleza sentimos una atracción e identificación especial e incluso un amor compartido con cualquiera de los reinos, esto es posible porqué en nuestro interior llevamos impresa la consciencia adquirida de etapas precedentes de cuando fuimos vegetales, animales o minerales.
La palabra *Identificación* significa *ser idéntico* también nos ocurre de vez en cuando con el reino humano verdad?...
Cuando el ser humano se libere también lo hará el deva que ha dirigido la construcción. El ser humano se habrá convertido en un Arhad, en un Maestro de la Jerarquía próximo a recibir la 5ª Iniciación y el constructor saldrá definitivamente del reino elemental para entrar en el reino Dévico y convertirse en un Ángel.
Dentro del reino dévico los elementales son los menos evolucionados, así como lo es la humanidad más primitiva dentro de la familia humana.
Los devas elementales que dirigen la construcción de cada uno de los cuerpos del ser humano avanzan en sentido evolutivo, mientras que los constructores obreros aunque también evolucionan, primero tendrán que ocupar el cargo que tenía el deva que los dirigía a ellos y al mismo tiempo, los que formaban parte de la substancia o elementos con los que construían las formas, se convertirán en obreros. Su proceso evolutivo los impulsa a ascender para acabar dirigiendo la construcción de las formas de todos los reinos de la naturaleza hasta llegar a la construcción del cuerpo humano.
Durante las tres cuartas partes de la evolución, el ser humano se identifica con los elementales de sus cuerpos, siendo la vibración que emiten prácticamente la misma, porquè ellos están formados de nuestra propia consciencia. Es por esta razón que llegados a cierta etapa evolutiva a los seres humanos nos cuesta tanto desapegarnos de las tendencias materiales que hemos cultivado durante miles de encarnaciones.
La misión del Ángel solar consiste en redimir la materia y la materia como sabemos la constituyen los elementos/les. Redimir significa iluminar, transformar lo denso en sutil y el egoísmo magnético propio de la materia en expansión y capacidad de compartir. Cuando el ser humano empieza a ser consciente de su divinidad inicia la redención de los elementales de sus cuerpos atrayéndolos hacia niveles superiores de consciencia. De esta forma la materia se va convirtiendo en Espíritu y el Ángel y el Hombre pueden seguir llevando a cabo conjuntamente el Plan y el Propósito del Creador.
Una vez el hombre ha entrado en el reino superior de las Almas se ha reencontrado a si mismo, ha liberado a su Ángel solar, el que lo convirtió millones de años atrás en un ser humano al infundir en su mente instintiva el Principio mental y ha permanecido a su lado durante toda su existencia hasta liberarlo de la prisión de la materia.
Ahora el que fué humano se ha transformado en un ser Andrógino, es mitad Hombre y mitad Ángel, al igual que lo son los Maestros de Sabiduría que en tiempos lejanos también pasaron por el reino humano. Para ellos la dualidad humana pertenece al pasado. Han entrado con pleno derecho en el 5º Reino y en una nueva y divina dimensión del espacio. Espíritu y materia, el principio masculino y femenino de la creación se han unificado surgiendo de esta fusión "El Divino Hermafrodita"
Una vez se han liberado del mundo de la materia, el ser Andrógino que ha sido humano, recupera su consciencia Monádica y sigue colaborando paralelamente con el reino Angélico hasta convertirse en un Logos Creador y el Ángel en un Arcángel Constructor de planetas, sistemas solares y de universos.

Marta Parramon Elies

viernes, 5 de febrero de 2016

La dualidad Humano-Dévica ! 1ª parte


( Servei i redempció de la matèria)
Traducción del Catalán al Español subido en audio en este blog 11/6/2014


Reunión grupal en la Sociedad Teosófica Rama Armonía de Barcelona, Catalunya (España) 1999

!Ágeles y hombres avanzamos en el espacio produciendo Creación y al final de los tiempos, unidos, formaremos una sola Unidad.
*
Dentro de las Aulas internas de la Jerarquía y desde que el ser humano entra en el Sendero espiritual se le imparten dos enseñanzas de suma importancia. Una de ellas es el Servicio y la otra el conocimiento del reino Dévico.
En las primeras etapas de estudiantes no se nos permite conocer la naturaleza de los devas superiores, este conocimiento y contacto vendrán más adelante cuando hayamos alcanzado un estado superior de consciencia. Pero sí que se nos instruirá a fin de que podamos conocer lo que son los devas elementales que en sí, constituyen la Naturaleza.
Quienes habéis entrado en el esoterismo o incluso recordáis haber leído los cuentos de hadas de cuando érais pequeños, sabéis que los Gnomos son los espíritus de la tierra , las Ondinas de las aguas, las Salamandras del fuego y las Sílfides del aire.
Sabemos que la Naturaleza y todo cuanto existe dentro del marco evolutivo está constituido de elementos y nuestros cuerpos no son una excepción. Nuestra estructura ósea y todos los minerales que contiene el conjunto de la forma física pertenecen al elemento Tierra y las entidades que componen dichas células pertenecen a la categoría de los Gnomos.
El elemento líquido y los fluidos que contiene el cuerpo forman parte del elemento Agua, siendo las Ondinas las entitades que lo componen.
Las Salamandras pertenecen al elemento Fuego asentado en la base de la columna vertebral y que conocemos con el nombre de kundalini, proporciona el calor a nuestro cuerpo y lo vitalizan.
Finalmente existen los Silfos del Aire, los elementales más evolucionados dentro de su reino, que realizan una función específica y forman parte de los gases que contiene el cuerpo físico.
Daros cuenta que no estamos hablando de la consciencia en este apartado sino de los vehículos hechos de materia.
Vemos pues que nuestros cuerpos están constituidos por los cuatro elementos o cuatro entidades dévicas elementales, siendo su nivel evolutivo similar al nuestro.
Este preámbulo ha sido necesario para comprender el porqué en las Aulas internas de la Jerarquía se enseña a los aspirantes a conocer al reino elemental.
Sabemos que poseemos tres cuerpos sutiles además del físico denso, un cuerpo etérico (o cuerpo de energías) uno astral perteneciente al elemento agua y un cuerpo mental constituido del elemento fuego.
Cuando por las noches al dormirnos entramos en una Aula, el Instructor que enseña a los aspirantes les dice : "Tened presente que si vosotros como personalidades estáis constituidos de elementos, si queréis ser admitidos dentro de la Jerarquía, tenéis que aprender a controlaros y controlaros a vosotros significa controlar a los elementales"
La enseñanza esotérica parte del conocimiento de que todo cuanto existe surge de la Unidad Esencial, sin embargo en este universo de 2º Rayo el Propósito de nuestro Logos solar consiste en adquirir Consciencia y ésta no puede desarrollarse si no es por medio de la Dualidad.
En el corazón místico del Logos solar habitan dos tipos de Mónadas, (humanas y dévicas) siendo de suma importancia para poder llevar a cabo Su creación. La función que realizan (análogamente) es similar a los glóbulos rojos y blancos de la sangre en el cuerpo humano.
La dualidad es una Ley inherente en nuestro universo.
Las Mónadas humanas son el aspecto positivo o masculino de la creación, las Mónadas dévicas el aspecto negativo femenino, en el sentido de, Mente y Sentimiento.
Cuando un deva elemental construye una forma, se une a la consciencia de la entidad humana que la ha de ocupar, sin embargo cada cual sigue su propia evolución hasta etapas muy avanzadas en que se unifican. La evolución humana y dévica son paralelas e inseparables, la una sin la otra no podrían evolucionar, ni el Logos podría llevar a cabo Su creación, porqué no habría quien le construyera las formas ni intermediarios humanos que hicieran de puente y por medio de los cuales adquirir consciencia.
Toda forma existente está constituida de elementos, moldeada y construida por devas elementales de distinta categoría espiritual.
En la construcción de las formas intervienen tres tipos de elementales de distinto grado evolutivo;
En primer lugar existen los elementos que constituyen la materia con la que será construida la forma.
En segundo lugar los constructores menores que densificarán y moldearán la materia hasta haber llevado a cabo su obra.
Y en tercer lugar, el Deva elemental constructor de una evolución muy superior que es quien dirige a los obreros en la construcción.
Una vez finalizada su obra en que la forma está terminada, dicho Deva la habitará.
Todos los elementales que han intervenido en la construcción seguirán formando parte de los cuerpos, construyéndolos y reconstruyéndolos a medida que la entidad humana vaya evolucionando, hasta llegado el momento de la muerte.
Cuando el ser humano integra la personalidad indica que los tres elementales se han desarrollado lo suficiente y han adquirido cierto poder, El Ángel solar que hasta entonces había permanecido al margen, ve que el alma humana empieza a emitir destellos de luz y a partir de entonces empezará el proceso que le dará paso a manifestarse a través de aquella personalidad, pero antes de poder hacerlo tendrá que someter a los elementales a Su voluntad.
A partir de aquí empieza la lucha y el conflicto dual al negarse los devas elementales a perder su poder sobre los cuerpos que ellos mismos han construido.
Cuando la personalidad integrada se orienta hacia el camino superior y es consciente de que el y sus cuerpos no son lo mismo (y aquí volvemos a lo dicho anteriormente), entra como aprendiz en las Aulas internas de la Jerarquía, se le enseña a conocer a los elementales y la forma como podrá volverlos dóciles a su voluntad, de manera que al paso del tiempo como Alma en encarnación pueda manifestarse plenamente a través de aquellos vehículos que se hizo construir por ellos.
En esta etapa se encuentran actualmente muchos aspirantes al discipulado sometidos a prueba, de ahí las crisis que se producen debido la rebelión de los elementales y porqué en parte todavía se identifica con su yo personal.


Marta Parramon Elies


domingo, 31 de enero de 2016

Discipulat i Responsabilitat !




Reunió de grup a la Associació d'Amics de l'India de Barcelona, Catalunya (España) 1995
A càrrec de Marta Parramon Elies


sábado, 30 de enero de 2016

Renuncia y desprendimiento !


traducción del Catalán al Español publicado en audio en este blog el 23/4/15

Reunión grupal en la Asociación de
Amigos de la India de
Barcelona, 1999



Seguiremos con el tema que iniciamos hace unas semanas sobre el desarrollo del ser humano, desde que da los primeros pasos como aspirante en el sendero espiritual, hasta que recibe la cuarta iniciación y se libera del reino humano.

La renuncia y el desapego de aquello que más anhelamos es una constante en el sendero del discipulado y de esto debemos ser bien conscientes, pues el día que nos convirtamos en discípulos aceptados por el Maestro, será porque lo habremos demostrado quizás durante más de una encarnación y porque nuestra prioridad principal consistirá en servir a la humanidad.
El olvido de sí mismo y la impersonalidad es la prueba más difícil de superar, porque representa dejar al margen la propia individualidad y aunque cueste renunciar a nuestros apegos personales, no deberíamos olvidar que cuando hemos entrado en el camino del discipulado indica que nos hallamos en la etapa final del sendero.

Aunque ahora seamos aspirantes, deberíamos actuar como-si ya fuéramos discípulos. Este es el consejo del Maestro, siempre deberíamos tener frente a nosotros el objetivo que queremos alcanzar y actuar (dentro de nuestras posibilidades) como si ya fuéramos este ideal hacia el cual nos dirigimos. De esta forma el discernimiento nos dirá a cada instante si estamos actuando correctamente o no y llegará un día en que este como-si fuera se habrá convertido en él soy un discípulo.

No podemos entrar en un reino superior y seguir arrastrando lo que pertenece al pasado, al igual que mucho tiempo atrás dejamos al reino mineral, al vegetal y al animal para entrar en el reino humano.
Antes de recibir cada iniciación debemos demostrar que ya no nos condicionan las tendencias personales, sean físicas en la primera iniciación, astrales en la segunda y mentales en la tercera. Hasta que en la cuarta iniciación, la de la gran Renunciación, la prueba consiste en demostrar el total desapego de la materia y de todo cuanto nos ató individualmente, incluso a la propia Alma y al Maestro.
Entonces la consciencia vuelve a su punto de partida, al verdadero Ser Monádico que siempre hemos sido y además con toda la experiencia adquirida en la vida de los tres mundos.
En la primera iniciación menor en que ha nacido el Cristo niño en nuestro corazón, adquirimos mucho conocimiento esotérico, buscando respuestas a la infinidad de preguntas que nos hacemos sobre como debemos prepararnos para seguir el recto camino y llegar a concretar este ideal que todo aspirante anhela, un ideal de perfección que nos conduce al Corazón del Maestro.
En estas enseñanzas aprendemos el valor de la renuncia, su causa y sus efectos sobre nuestra consciencia, sobre nuestra personalidad y nuestras relaciones.

El discernimiento nos permite conocernos a nosotros mismos y ser conscientes de lo que es esencial y lo que no lo es.
Quizás deberíamos preguntarnos, ¿cuáles son nuestros valores y de entre ellos, cuáles son los que predominan?
Si nos preguntamos sinceramente y somos honestos en las respuestas, ¿qué es lo que más me dolería perder?. Podemos tener la seguridad que es aquello a lo que estamos más apegados. Cuando en la vida nos aferramos a algo o a alguien, detenemos la propia evolución e interferimos en el avance de quienes estamos apegados (en el caso de que sean personas) y es por aquí por donde nos vendrán las pruebas, especialmente cuando hayamos entrado en el Sendero. La impersonalidad es necesaria, pues demuestra desapego de lo externo y de nosotros mismos.

Al paso del tiempo ya no buscamos tanto para nosotros y empezamos a adquirir la consciencia del servicio que nos indica la entrada en el camino del discipulado. La renuncia y el desprendimiento son cada vez más frecuentes y la evolución se acelera. Esto significa que en cada renunciación estamos dando un paso más hacia la liberación de la esclavitud de la materia.

La Ley de Sacrificio es inherente a la evolución de nuestro universo. Es el Espíritu manifestado en la materia, liberando constantemente la vida aprisionada en la forma a fin de renovarla y adaptarla a la vibración superior adquirida.
Quizás pensaremos que toda renuncia comporta un sacrificio, quizás es así; sin embargo, no es lo mismo un sacrificio obligado en que nos sentimos víctimas que el sacrificio que hacemos voluntariamente por amor a los demás.
Al principio del camino es necesario el discernimiento y esto nos lleva a hacer separaciones entre lo personal y lo espiritual. Pero llega una etapa en que el Alma puede manifestarse por medio de la personalidad, porque los cuerpos han sido redimidos y entonces dejan de existir las separaciones, la consciencia individual de la personalidad se ha transformado en consciencia grupal, es la consciencia del Alma, nuestro Yo superior.

Marta Parramon Elies 

lunes, 25 de enero de 2016

viernes, 22 de enero de 2016

V.B.A. Magia Humano-Dévica !




Ciclo de conferencias sobre "Magia Organizada Planetaria"

Conferencia a cargo de Vicente Beltrán Anglada en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España)
13/9/1985

martes, 19 de enero de 2016

La evolución a través de los Reinos de la Naturaleza ! 2ªparte




En la anterior publicación dijimos que cuando nos identificamos con algo es porqué se establece un hilo de conexión entre ambas partes y todo aquello que antes no veíamos porqué estaba oculto sale a la superficie, pero no únicamente es lo que experimentamos en nuestra consciencia, sino que en este contacto estamos extrayendo de lo observado lo que la entidad que la ocupa es internamente.
La comunicación y la relación con todos los reinos de la naturaleza y no únicamente con los seres humanos son muy necesarias para conocernos a nosotros mismos y al mismo tiempo descubrir que formamos parte del Todo y que el Todo forma parte de nosotros.

Todos los reinos de la naturaleza tenemos  un ideal de perfección, un Arquetipo y en el momento en que estamos predispuestos a invocarlo nos llega la respuesta en forma de apertura de consciencia.

Cuando al vivir una profunda crisis personal nos preguntamos qué sentido tiene la vida? empezamos a dirigir la mirada hacia otra dirección, entonces descubrimos un mundo nuevo, algo que siempre había estado allí y sin embargo no habíamos visto. 
Porqué ocurre este cambio, porqué ahora lo vemos y antes no?. Simplemente porqué en nuestro interior algo ha cambiado. Ahora ha penetrado la Luz de nuestro Arquetipo  el Ángel Solar, aunque la invocación haya sido inconsciente. La Luz del Alma solar ilumina los rincones que antes estaban a oscuras en nuestro interior y nos permite ver el Sendero al final del cual nos espera. 
Al expandir la visión interna también ampliamos la percepción externa, pues todo cambio interno inevitablemente produce cambios en nuestra vida personal. Esta es la señal inequívoca de que hemos despertado a la vida del Alma. 

Formamos parte de la 4ª Jerarquía Creadora de Mónadas Humanas, (el verdadero Hombre), pero antes de llegar a esta etapa superior hemos evolucionado en todos los reinos y aún podemos ir mucho más allá. Hemos sido simples átomos y hemos evolucionado a través de eones hasta llegar a penetrar en el primer reino físico como Mónadas minerales.

Aunque los reinos sub-humanos no estén individualizados y su consciencia no sea comparable a la humana, sin embargo tienen su propio nivel de consciencia y también evolucionan atraídos por el Arquetipo que le señala el reino superior a ellos.
Las formas de todos los reinos son las vestiduras de entidades dévicas elementales, desde las más primitivas hasta las más evolucionadas dentro de cada reino.  

Observemos los distintos reinos de la naturaleza por separado y veremos perfectamente la diferencia evolutiva que existe entre las entidades que forman un mismo reino, por ejemplo en el reino mineral: desde la piedra más tosca y de poca cualidad, hasta la piedra preciosa como el diamante, los metales más nobles como el oro y los minerales radiactivos, que son el más fiel exponente a que puede llegar un reino de la naturaleza.

Cuando un mineral a llegado a su máxima evolución, nos está mostrando la perfección del reino y del Deva que lo acoge. Entonces, la Mónada mineral se funde con su arquetipo superior, empezando su evolución como Mónada Vegetal.

La consciencia superior adquirida por las entidades de cada reino queda registrada en el átomo permanente, que el Deva o Alma del reino tiene reservado, para cuando las entidades que lo componen hayan trascendido la evolución en dicho reino y entren en el superior, de esta forma va quedando grabada la vibración de todos los reinos y sus estados de consciencia en los átomos permanentes.

El Arquetipo del reino vegetal es el animal.

Su evolución se desenvuelve al igual que todos los reinos, desde la hierba más 
insignificante hasta las plantas y árboles medicinales, siendo el perfume la muestra de su evolución superior. En realidad el perfume es la radiación que expande el Deva que habita aquel vegetal.
Al igual que en todos los reinos, cuando el vegetal adquiere su estado superior de consciencia, entra en el reino superior fundiéndose con su Arquetipo y empezando su evolución como Mónada animal.  

En el reino animal sabemos que también existen distintas especies, desde los animales salvajes hasta los domésticos. Actualmente existen unos cuantos animales como el perro por ejemplo, que demuestra gran inteligencia y lealtad al prestar servicios a personas ciegas o enfermas, a los bomberos en caso de catástrofes, a los policías y muchos otros servicios que la mayoría de nosotros conocemos.  

El perro, el gato, el caballo, el elefante y otros que son domésticos, son los más próximos al hombre y demuestra que se están acercando a la individualización en un futuro lejano todavía, pero que son los más evolucionados dentro del reino. Su Arquetipo es el reino humano.  

Llegamos al reino humano, sabemos muy bien que nuestro Arquetipo es el Ángel solar, de lo cual hemos hablado en otras ocasiones y volveremos a hablar más adelante para ampliar el tema.

Observando a la humanidad vemos que existen distintos grupos que manifiestan visiblemente distintos estados de consciencia, desde los más primitivos hasta los grandes iniciados que están al borde de liberarse.

La finalidad de todos los reinos consiste en convertirse en radiactivos. La radiación es la mayor muestra de evolución espiritual.


Cuando el animal se individualiza y empieza su evolución como Mónada humana, a la hora de construir sus cuerpos, los devas constructores utilizarán los átomos permanentes que contienen la memoria acumulada del paso por todos los reinos y a partir de aquí a medida que el hombre evolucione, se irá identificando cada vez más estrechamente con todos los reinos de la naturaleza, pues en realidad su consciencia actual es la suma total de la consciencia adquirida en los demás reinos.

En una etapa avanzada de su evolución, el ser humano se identifica de tal forma con la entera Naturaleza que siente dentro de sí un amor y atracción especial hacia cada uno de los reinos sub-humanos, el mineral, el vegetal, el animal, el humano y ahora se está acercando a su Arquetipo superior y sabe que esta identificación se produce porqué dentro de él se halla la consciencia y la vibración de todos los reinos.

Marta Parramon Elies



lunes, 18 de enero de 2016

La Teosofía en la Nueva Era !