viernes, 11 de septiembre de 2026

Vida y Energía términos sinónimos e intercambiables !



Todo cuanto vive y evoluciona es Vida y la Vida es Energía, desde la más diminuta partícula atómica hasta un universo con su contenido de galaxias, estrellas y sistemas solares.
¿Alguna vez nos hemos preguntado que significa la Vida?

¿Acaso la podemos identificar con el Ser al que le damos el nombre de Dios? ¿Cómo podemos conocer y comprender esta Vida sabiendo que es Energía?
La ciencia materialista todavía se resiste a aceptar tal trascendencia, interesada únicamente en aquello que puede sospesar y demostrar, negando sistemáticamente la existencia del alma que evoluciona en la forma y por consiguiente la vida más allá de la muerte. Sin embargo, desde hace mucho tiempo, (más del que se nos permite conocer) están experimentando con fuerzas invisibles al ojo humano, lo cual indica que se están adentrando en dimensiones ocultas, allí donde el ojo físico no puede ver ni aun con sus sofisticados instrumentos de laboratorio.

Debido a la influencia predominante del 5º Rayo, la misión de la Cirencia consiste en extraer de los mundos ocultos las verdades que esperan ser reveladas, hacerlas visibles y concretas y así demostrar al mundo de forma palpable la realidad que se halla más allá del plano físico y que aún para muchos espiritualistas creyentes sigue siendo tan solo un ideal.
Los científicos son quienes desde su perspectiva y lenguaje concreto han de demostrar que Materia y Espíritu son dos caras de una misma moneda y que la una forma parte de la otra y que no pueden separarse, aunque aparentemente lo estén mientras la evolución se desarrolla en el tiempo. Por lo tanto, es conveniente espiritualizar la ciencia y a la vez, quienes siguen encerrados en sus creencias religiosas deberán romper con sus dogmatismos, abrir sus mentes a los nuevos descubrimientos científicos e interpretar sus creencias desde una nueva perspectiva más cercana y real, sabiendo que Dios habita en el interior de cada ser que creado. 

Desde que se produjo la liberación de la energía atómica, la ciencia está penetrado en zonas donde hasta el momento no le era permitido acceder, descubriendo los secretos de la materia y empezando a desvelar uno de los misterios más ocultos sobre la fuerza radiactiva de la energía que constituye la Creación. La gran mayoría de científicos materialistas no reconoce la realidad de la Vida que subyace en todo cuanto existe y que detrás de toda forma por material y densa que pueda parecer existe una entidad en proceso evolutivo, tanto si estamos tratando del macro como del microcosmos. Al negar sistemáticamente que exista algo más de lo que pueda ser demostrado, erigen un muro separador entre la Vida y la forma, creando de esta manera unos vacíos que no les permiten ver la realidad en toda su plenitud, ni encontrar respuestas a muchas preguntas que de otra forma hallarían.

Sin embargo, a medida que transcurre el tiempo y debido a sus progresivos y avanzados descubrimientos, va aumentando en el planeta el número de científicos que empiezan a plantearse preguntas desde el ángulo filosófico y sobre la posibilidad de que exista una Fuerza superior Creadora que sea la causa de la vida, el movimiento y la evolución universal. (no en sentido místico, sino científico).
Aunque exista oposición de parte de las Fuerzas que gobiernan el mundo en dar a conocer a la humanidad ciertas grandes verdades que hasta el momento son desconocidas por la gran mayoría, llegará el momento en que la ciencia de mente abierta, dará a conocer al mundo que existe una Conciencia Universal, que el ser humano experimenta la continuidad de consciencia en otras dimensiones del espacio después de la muerte física. 

Actualmente ya se está empezando a demostrar que la evolución de la consciencia es una realidad, que la reencarnación existe y es por esta Ley suprema que se nos da la oportunidad de salir de la oscuridad y penetrar en la Luz de nuestro verdadero Ser al aprender las lecciones que se nos presentan una vida tras otra. El verdadero ser humano que somos internamente no muere, únicamente se despoja de unos vestidos de carne y hueso que ya no están de acorde a su medida. Entonces, cuando estas verdades sean reconocidas los seres humanos perderán el miedo a la muerte y se abrirá ante ellos un grandioso campo de investigación y conocimiento, puesto que ya no estará oculto ni prohibido por quienes gobiernan en la oscuridad y porque será un hecho mundial el reconocimiento de la existencia del Alma.
Al hacernos preguntas sobre el origen de la Vida, quizás sea muy osado el querer saber y aún más, conocer su procedencia, puesto que para el ser humano es prácticamente imposible saberlo, sin embargo, existe un sistema de acercamiento que nos puede dar una ligera comprensión si somos atentos observadores y sabemos aplicar correctamente la analogía, entonces paulatinamente la comprensión irá emergiendo a la consciencia.
De nuevo nos preguntamos: ¿Cómo podemos al menos, intuir la presencia de esta Vida? Los artistas y místicos de todas las épocas siempre han reconocido a Dios en Sus creaciones y especialmente en la atenta e inspiradora observación de la naturaleza donde pueden sernos reveladas grandes verdades.

Cuando la Ciencia y la Religión se reconcilien o complementen, surgirá en las mentes y los corazones de la humanidad una nueva concepción de la Realidad. La ciencia ha dado al mundo muchísima información sobre el macro y el microcosmos, aunque en muchas ocasiones incompleta y esta información para quienes son intuitivos  puede darles muchas respuestas a preguntas que para la ciencia quedaron en el aire. La aplicación de la analogía posiblemente no sea exacta, pues hay que tener en cuenta la magnitud y la distancia evolutiva que existe entre lo mayor y lo menor, sin embargo, nosotros sabemos que el entero universo se rige por unas mismas leyes divinas. Hermes Trismegisto lo dijo,.."Igual es el macrocosmos que el microcosmos”, Igual es arriba que abajo e igual es abajo que arriba !. Cuando hayamos desarrollado la capacidad intuitiva encontraremos el hilo de conexión que une lo divino con lo humano.

Somos una pequeña parte de esta Vida mayor que lo compenetra todo y en la observación del mundo que nos rodea podemos llegar a identificarnos con el resto de la creación. Lo de afuera está dentro y lo de dentro está fuera. Es así como podemos llegar a la comprensión de que las separaciones tan solo existen en las mentes y prejuicios del ser humano. La Vida es Una y nosotros formamos parte de ella, somos mucho más grandes de lo que podemos imaginar. En la observación de una galaxia, de un sistema solar, de un sistema planetario, de un ser humano, o de un átomo...

En todo cuanto vive y evoluciona existe un núcleo central de Vida o energía, una ígnea radiación atómica que es la causa del movimiento que permite la vida y el desarrollo de la entidad que la ocupa, expandiéndose y abarcando todo cuanto se halle dentro de sus límites vivificando a las entidades que constituyen sus cuerpos.
En general únicamente vemos lo externo, lo más material de la entidad de la cual somos una pequeña célula en nuestro sistema,siendo el Logos solar Quien infunde desde Su mismo Centro,.. Vida, Calor y Movimiento a toda Su creación. 

Si por un momento la Entidad que anima las formas retirara la atención de Su Creación, el cuerpo se disgregaría en su totalidad. Cada elemento de materia volvería al depósito universal de energía de donde surgió al invocarla, sin embargo, la Vida se mantendría intacta y eternamente presente. Energía y Materia son indrestructibles

La Vida permanece, la Materia se transforma. Nada de lo existente muere, todo está en proceso de constante transformación

Los ciclos de actividad y reposo, de extroversión e introversión se van sucediendo rítmicamente. Al retirarse la Vida ya no existe radiación vivificadora ni la fuerza de atracción o magnetismo que mantenía los átomos de la forma en cohesión vibrando a lo unísono formando un solo organismo. El Espíritu y la Materia son dos expresiones extremas de un mismo Ser, manifestándose por una parte en lo más denso y por el otro extremo en lo más sutil, pero siempre estrechamente unidos, aunque aparentemente separados mientras están en manifestación. 

La radiación central que vivifica a todo átomo, humano o cósmico indica la presencia de la Vida. Lo podemos interpretar dándole otros nombres y cada cual lo experimentará desde su propia perspectiva y según sus inclinacionesy creencias. Algunos percibirán en esa Luz que van percibiendo en su interior como la presencia de Dios, otros la llamaran Energía, Espíritu, Presencia, o Alma, el nombre que le demos no importa, porque en esencia la Fuente es la misma.

Cualquier ser viviente lleva dentro de sí la Luz, la Vida suprema y si estamos muy atentos la podemos percibir en toda la creación, no porque hayamos despertado la clarividencia superior, sino porque al descubrir la propia luz en nuestro interior la reconoceremos en lo/los demás. Nada superior externo a nosotros puede ser percibido si no es porque ya forma parte de nuestro ser.

Cuando la dualidad se haya disuelto, se nos revelará la Unidad esencial de la cual formamos parte, entonces comprenderemos el verdadero significado de lo que significa realmente la VIDA.

Marta Parramon Elies

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