viernes, 31 de julio de 2026

El hombre, un Taumaturgo en potencia. 2ª parte !

 


Si estamos dispuestos a curar, antes deberemos prepararnos a fin de convertirnos en canales libres de impurezas para cuando llegue el momento de invocar a los Devas, de manera que cuando acudan puedan compenetrarnos con su energía y fundirse en nuestra aura sin impedimentos e iniciar el proceso de Curación. Mientras el curador tenga puesta su atención en los Devas y los siga invocando, el proceso de curación seguirá adelante. En el momento en que consideremos que el trabajo está hecho, tanto si la curación ha sido posible como si el alma del paciente ha decidido dejar el cuerpo físico, dejaremos de invocarlos y estos se retirarán.


Siempre que invoquemos a los Devas superiores y en cualquier circunstancia, su energía nos compenetrará, expandiendo ampliamente su radiación mucho más allá de nosotros mismos. Si la curación se lleva a cabo en un hospital, la energía dévica invocada influirá favorablemente en la salud del resto de enfermos ingresados, abarcando con su radiación la planta entera del hospital donde se halle el enfermo.

Al ponernos a curar es conveniente saber cuál es el estado de conciencia del paciente y los valores que predominan en su vida, entonces nos dará la pauta de cómo debemos realizar la curación, con cuál de los cuerpos debemos trabajar, o quizás, si la persona enferma está internamente preparada la podemos ayudar mental y espiritualmente para que al cambiar la orientación de su vida sea ella misma quien lleve a cabo su propia curación .


Aunque muchas de las enfermedades se acaban manifestando en el cuerpo físico, la mayoría tienen su causa en el cuerpo etérico y especialmente en el astral, siendo las enfermedades mentales mucho más frecuentes a medida que avance la nueva era.
Cuando una persona es extremadamente emocional
y en su vida predomina el deseo, (y la gran mayoría de la humanidad lo es), está dirigiendo constantemente las energías al plexo solar. El exceso de energía en cualquiera de los centros, crea congestión y obstaculiza la libre circulación al resto de los chacras, afectando a todos los órganos que quedan en su radio de acción y pudiendo provocar serias enfermedades e incluso la muerte física.

Daros cuenta de lo que significa que tengamos puesta constantemente nuestra atención en una vida de deseos. Si conocéis “ La Gran Invocación” casi al final de la última estrofa y refiriéndose a la humanidad, hace mención al plano astral cuando dice: ! ...Que se realice el Plan de Amor y de Luz y selle la Puerta donde se halla el Mal! . Da que pensar verdad,..? porque el mal que impera en el mundo e impide la evolución superior surge de la consciencia astral. No es nada fácil deshacernos de esta tendencia, pero es muy necesario hacerlo, porque si queremos contribuir a que el mundo cambie y se oriente en sentido ascendente la consciencia astral debe ser trascendida, puesto que esta es -La Puerta donde se halla el Mal-.

Cuando se individualizó al reino animal y se le implantó el Principio Mental, se le otorgó el poder de crear. Existe una máxima esotérica que seguramente conocéis,.. ! Cuando el hombre piensa, el deva construye!. Tanto el hombre como el deva formamos parte de las Jerarquías Creadoras Humano y Dévica.. ambas colaboramos conjuntamente en la Creación y la Construcción de los mundos, formando parte del aspecto dual de la existencia en este universo. El hombre como Creador y el deva, como Constructor. Os pondré un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando ponemos de forma continuada la atención en una parte del cuerpo físico, para que os deis cuenta de que, cuando la mente dirige las energías, su poder es enorme especialmente cuando entramos en el Sendero de evolución superior y lo hacemos conscientemente.

Si en el ser humano predomina el instinto por encima de la mente razonadora, y la imaginación tiene puesta su constante su atención en la función sexual, estamos suministrando al órgano en cuestión más energía de la que precisa para llevar a cabo su función de forma natural y saludable, entonces los elementales constructores cuya función consiste en responder a la vibración que les llega del ser humano, no tendrán otro remedio que seguir construyendo. Pero que van a construir…? Las consecuencias o enfermedad, pueden producirse por exceso de la función sexual o debido a la represión. En ambos casos la mente estará enviando energía a dichos órganos de forma continuada, la una utilizando la imaginación pero negándose a consumar una función tan natural como es el comer o dormir y la otra, consumando su deseo de forma desmesurada. No es necesario entrar en detalles pero cabe reflexionar sobre esta cuestión porque es más común y seria de lo que creemos.

Si es por exceso es probable que se produzca inflación e infecciones y posiblemente enfermedades venéreas. Si es debido a haberse reprimido, la energía habrá quedado estancada produciendo congestión y como la función de los elementales constructores consiste en construir, empezarán a dar forma a tumores, benignos o malignos, tanto en la mujer como en el hombre, y además habrá producido neurosis que casi siempre pueden desembocar en desviaciones sexuales. Este hecho ocurrió y ha ocurrido siempre dentro de las religiones, sectas, tendencias individuales u organizaciones que han practicado el celibato.


La buena o mala salud que tengamos depende de la capacidad de dirigir las energías, esto significa equilibrar nuestra vida y las tendencias personales; físicas, emocionales y mentales. La enseñanza sobre las energías y la forma de dirigirlas es dada en las Aulas internas de la Jerarquía desde los principios, así como también se enseñan las distintas formas de protegernos en las diversas circunstancias.

Cuando hayamos avanzado un poco más en el camino y aprendido a vivir con una nueva comprensión, aunque todavía tengamos que pagar un karma proveniente del pasado, en general nuestros cuerpos serán más saludables, porque habremos alcanzado en nuestro interior esa paz y armonía tan necesaria que repercutirá en la salud de todos los cuerpos.

Dejad que el poder de curar que nos da el Alma vaya surgiendo a la conciencia de forma natural sin querer experimentar si no estáis preparados, porque lo más seguro es que saldríamos escarmentados.
Solo puede curar sin exponerse a peligros la persona o grupo que ha liberado suficiente karma de sus vehículos, esto significa más pureza de vida, una salud firme y un corazón amante y sereno.

No olvidéis que aunque la curación se lleva a cabo en colaboración con el reino dévico, quienes curan directamente al enfermo son los Devas. Nosotros los invocamos y ellos responden a la invocación.

Los Devas de Curación son Ángeles de evolución muy superior, esta es la razón de que no respondan si son invocados por seres humanos poco evolucionados espiritualmente en cuya vida predomina el egoísmo por encima del altruismo.

Si estáis interesados en la curación esotérica, es aconsejable llevarla a cabo con un grupo esotérico cerrado, ya que el trabajo de curación nunca debe ser comentado, ni nadie más que el grupo y el enfermo deben saber lo que estamos haciendo, a veces por diferentes razones ni siquiera el enfermo sabe que estamos tratando de curarlo. Si se revelara este secreto, la energía se dispersaría provocando además interferencias y la curación sería inútil, pudiendo hacer más mal que bien.
Durante el tiempo que dure la curación tenemos que llevar una vida lo más pura posible, incluida la alimentación, procurando estar en silencio interna y externamente. Cuando el discípulo o iniciado efectúa un servicio en colaboración con los Devas, la pureza, el amor y la compasión deben prevalecer por encima de todo, si no es así, los Devas no acudirán. Durante la curación no debería utilizarse la mente sino, el corazón.
Si somos discípulos aceptados, podemos pedir la bendición del Maestro y la colaboración del grupo interno antes de invocar a los Devas. Cuando invoquemos a los Devas de Curación, responderán acudiendo a nuestra llamada, compenetrándonos con sus vaporosas oleadas de sutil energía y siguiendo la dirección que les facilitamos con nuestra visualización interna, se dirigirán al paciente iniciando la curación.

Durante todo el tiempo que dure el proceso de recuperación ya sean días o semanas, los Deves y el grupo o curador individual, estarán estrechamente conectados hasta que el trabajo de curación haya concluido. Entonces dejaremos de invocarlos, aunque es conveniente seguir en contacto con el paciente hasta su total recuperación. Al retirar nuestra atención, los Devas regresarán al espacio de donde surgieron, esperando volver a ser invocados para poder seguir redimiendo al mundo de su sufrimiento.


Marta Parramon Elies

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