miércoles, 4 de marzo de 2026

El Karma, el fruto del pasado.!

 


Toda la memoria contenida en el Inconsciente Colectivo de la raza está íntimamente relacionada con la evolución y el karma que hemos generado civilizaciones enteras desde el principio de los tiempos.
Sin embargo, el concepto que tenemos los seres humanos sobre el tiempo no es lo mismo que lo es para un Maestro, puesto que para un Ser tan avanzado el tiempo no existe. Todo cuanto existió, existe y existirá, los Maestros lo viven en un eterno presente, porque Su estado Superior de Consciencia se ha proyectado más allá del tiempo y el espacio.
La humanidad evolucionamos en el tiempo, fraccionando pasado, presente y futuro. Observaros a vosotros mismos y os daréis cuenta de que todo cuanto hacemos, sentimos y pensamos es el producto de condicionamientos provenientes de un pasado más o menos lejano, pocas veces somos espontáneos sin que nada ni medie nos condicione. Tenemos puestas nuestras esperanzas en el futuro basándonos en ideas, recuerdos y vivencias (positivas o negativas) y el presente se nos escapa. No nos damos cuenta de que vivimos fuera de tiempo y esta es la causa del conflicto entre pueblos, naciones e individuos, y de esta forma la vida presente que es fresca y que demanda atención prácticamente no existe.

Vivimos en una falsa realidad, porque hemos dejado de ser verdaderamente responsables. Tened esto presente si deseáis comprender el porque os lo digo,.. Cuando no damos respuesta a la necesidad del momento inmediato, demuestra responsabilidad, porque la Responsabilidad implica,...! Dar respuesta !
Me pregunto si podemos dejar de ser en nuestra vida social, familiar y con nosotros mismos, los seres en quien nos hemos/han convertido.
¿Podemos dejar de estar condicionados por todo lo que las generaciones pasadas nos han legado y convertirnos en seres humanos totalmente nuevos, manifestando lo que verdaderamente somos,? O preferimos mantenernos en la inercia del pasado atrapados e inmovilizados en el tiempo?.
Este es el reto más importante que nos trae la nueva era y para ello es preciso empezar por conocer nuestras tendencias y valores, para darnos cuenta de que lo que hemos llegado a ser no se corresponde con lo que realmente somos. Entonces, cuando descubramos esta realidad podremos empezar a ser nosotros mismos, a ser creativos, dinámicos en la acción, espontáneos y ser capaces de no dejarnos condicionar por las tradiciones, creencias, costumbres, conocimientos adquiridos y todo lo que se nos ha inculcado y ha sido impuesto como lo más natural, lo cual nos está anulando como seres humanos y cerrando las puertas a la evolución superior. La gran mayoría de seres humanos todavía no se pregunta si existe otra forma de ser y de entender la vida, las relaciones y la cultura, y si se lo ha planteado no sabe que hacer para hallar la salida de esta prisión en la que estamos involucionando sin saberlo. I sin embargo, tenemos la puerta abierta. Pero hay que perder el miedo y afrontar la resistencia a lo establecido, porque cuando nos liberemos descubriremos que dentro de nuestro ser existe un enorme potencial capaz de construir un mundo verdaderamente Real, donde reine la libertad, la justicia, la compasión y la verdadera comprensión de que todos los seres que habitamos el planeta somos hermanos y que debemos ayudarnos mutuamente a salir de esta prisión para contribuir de forma responsable con lo mejor que hay en nosotros.
Se precisa una gran dosis de atención y ser lo suficientemente intrépidos como para ir contra corriente, rompiendo con una sociedad corrupta y materialista que nos hunde en el fango y de la cual formamos parte.
En los tratados ocultos se enseña a conocer a los tres Reinos superiores planetarios... Shamballa tiene puesta su atención en el Presente, la Jerarquía prepara a la humanidad para el Futuro y la Humanidad avanza lentamente condicionada por el Pasado. Son los tres Estados de Consciencia del Logos planetario. Shamballa es Su Centro Coronario, donde se han de sintetizar todos los reinos de la naturaleza en El Eterno Ahora de la Consciencia de Dios. No podemos hablar de Shamballa ni la atención que demanda el presente sin mencionar a Agni Yoga, lo cual no ofrece seguridad alguna, muchos aspirantes y discípulos se hacen atrás por miedo a lo desconocido ya que este Yoga rompe con todo lo establecido al traer impresa la fuerza del Primer Rayo del Destructor. Si tenéis miedo es señal de que no existe la plena convicción de que en esencia sois divinos y que la individualidad todavía predomina sobre la consciencia grupal. Cuando el corazón se abre de par en par y el yo personal se entrega en cuerpo y alma al servicio, el miedo desaparece y en su lugar nace una Paz profunda e inmensa que lo abarca todo. No es un sueño, es una Realidad que comprobaréis por propia experiencia.

Cuando a lo largo de la vida de un ser humano no se producen cambios significativos, indica que su aferramiento al pasado es muy poderoso, la inercia lo retiene y muy probablemente no ha aprendido las lecciones que le trae el karma. Las pruebas tarde o temprano deben ser trascendidas y si no aprendemos de ellas en la presente encarnación, se añadirán a la siguiente. Así que es aconsejable no seguir acumulando karma y hacer limpio cuanto antes en cada encarnación. No se trata de verlo como una tragedia, se trata de darnos cuenta que en cada prueba que debemos afrontar se nos está dando la oportunidad de expandir la consciencia y dar un paso adelante en la evolución superior.
Hay que entender que para poder avanzar el sistema no consiste en imponer cambios en nuestra vida personal, sino que cuando los cambios se hayan producido en nuestro interior, se irán revelando externamente como un cambio en los valores, en la forma de ser y de vivir. Pues todo cambio en la manifestación del plano físico siempre es consecuencia de un cambio interno y no al revés.
No es nada fácil dejar de lado los condicionamientos, sin embargo, al paso de muchas encarnaciones y a medida que nos iniciamos en nuevas etapas del sendero, vamos dejando atrás los residuos karmicos que obstaculizan y nos atan a la Tierra.
Renunciar a lo adquirido comporta sacrificio, pero no un sacrificio de tortura entendido místicamente como lo fue en el pasado, en que el ermitaño renunciaba a todos sus bienes y a las relaciones carnales, (aunque las seguía deseando.
Cuando se entra en el discipulado consciente se produce una alteración en los valores, lo cual produce un cambio en nuestras prioridades y en vez de buscar en lo externo nos orientamos hacia lo interno y la vida de servicio. Entonces lo personal queda en un segundo término y si renunciamos a requerimientos personales es porqué amamos más a los demás que a nosotros mismos y porque el sacrificio por el bien de los demás siempre es voluntario.
Si queremos atravesar la Puerta de la Iniciación, tendremos que abandonar la carga de la memoria contenida en la consciencia, sabiendo que la memoria es lo que nos ata a la materia, volviendo a nosotros una vida tras otra en forma de karma.Vivir dando respuesta al presente nos libera del karma.
¡Se trata de dejar de ser para poder Ser!
Nos hemos formado como raza con las experiencias vividas durante miles de encarnaciones, somos el fruto del pasado, significa que el karma es lo que nos ha conducido a ser lo que somos.
Tal como hemos comentado anteriormente, cuando atraemos el pasado al presente con nuestros pensamientos estamos viviendo fuera de tiempo, sabiendo que la atracción hacia la materia indica gravedad y cuanta más gravedad más karma generamos. Tan solo hay que observar al mundo y observarnos a nosotros mismos para darnos cuenta de esta realidad.
Durante el largo trayecto de la evolución humana, en cada reencarnación se nos presenta el karma del pasado para ser trascendido. Los primeros 21 años de un alma encarnada generalmente son de recapitulación, al igual que ocurre a la inversa cuando dejamos este mundo y pasa por delante de nuestra conciencia todo lo vivido. La memoria de la consciencia adquirida en la anterior encarnación debe recuperarse, tanto las cualidades como los defectos, esto es el karma que quedó retenido en los átomos permanentes entre una encarnación y otra y que al volver a encarnar recuperamos.
Sin embargo, en cada encarnación hemos aprendido algo de las anteriores experiencias vividas y esto nos permite afrontarlo desde una nueva y posiblemente más elevada perspectiva.
Estemos muy atentos y veremos que en cada nueva experiencia se nos da la oportunidad de ascender un peldaño más en la escala evolutiva.

Marta Parramon Elies


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