Toda
la memoria contenida en el Inconsciente Colectivo de
la raza
está íntimamente relacionada con la
evolución y el
karma que hemos generado civilizaciones enteras desde el principio de
los tiempos.
Sin
embargo, el concepto que tenemos los seres humanos sobre el tiempo no
es lo mismo que
lo es para
un Maestro,
puesto
que para un Ser tan avanzado el
tiempo no existe. Todo cuanto existió, existe y existirá, los
Maestros lo viven en
un eterno presente,
porque
Su
estado Superior de
Consciencia
se
ha proyectado más
allá del tiempo y el espacio.
La
humanidad evolucionamos en el tiempo,
fraccionando
pasado,
presente
y
futuro.
Observaros
a
vosotros
mismos y os daréis
cuenta
de que todo cuanto hacemos, sentimos y pensamos
es el producto de
condicionamientos
provenientes de un
pasado
más
o menos lejano,
pocas
veces somos espontáneos sin que nada
ni medie
nos
condicione.
Tenemos
puestas nuestras esperanzas en el futuro basándonos
en ideas, recuerdos
y vivencias (positivas o negativas) y
el presente se nos escapa. No
nos damos cuenta de que vivimos
fuera de tiempo y esta es la causa del conflicto entre pueblos,
naciones e individuos, y
de esta forma la vida presente que es fresca y que demanda atención
prácticamente no existe.
Vivimos
en una falsa realidad, porque hemos dejado de ser verdaderamente
responsables. Tened esto presente si deseáis comprender el porque os
lo digo,.. Cuando no damos
respuesta a la necesidad del momento inmediato, demuestra
responsabilidad,
porque la
Responsabilidad
implica,...!
Dar respuesta !
Me
pregunto si podemos
dejar de ser en
nuestra vida social, familiar y con nosotros mismos, los
seres en
quien
nos hemos/han
convertido.
¿Podemos
dejar de estar condicionados por todo lo que las generaciones pasadas
nos han legado y
convertirnos en seres humanos totalmente nuevos, manifestando lo que
verdaderamente somos,? O preferimos mantenernos en la inercia del
pasado atrapados e
inmovilizados en
el tiempo?.
Este
es el reto más importante que nos trae la nueva era y
para
ello es preciso empezar
por
conocer nuestras tendencias y valores, para darnos cuenta de que lo
que hemos llegado a ser no se corresponde con lo que realmente somos.
Entonces, cuando descubramos esta realidad podremos empezar a
ser nosotros mismos, a ser creativos, dinámicos en la acción,
espontáneos y ser capaces de no dejarnos condicionar por las
tradiciones, creencias,
costumbres,
conocimientos
adquiridos y todo lo que se
nos
ha inculcado y
ha sido impuesto como
lo más natural, lo
cual nos
está anulando como seres humanos y
cerrando las puertas a la evolución superior.
La
gran mayoría de seres humanos todavía no se pregunta si existe otra
forma de ser y de entender la vida, las
relaciones y la cultura,
y si se lo ha planteado
no
sabe que hacer para hallar la salida de
esta prisión en
la que estamos involucionando
sin saberlo. I sin embargo, tenemos la puerta abierta. Pero
hay que perder el miedo y afrontar la
resistencia a lo establecido, porque
cuando nos liberemos
descubriremos
que dentro de nuestro ser existe un enorme potencial capaz de
construir un mundo verdaderamente
Real,
donde reine la libertad, la justicia, la compasión y
la verdadera comprensión de que todos los seres que habitamos el
planeta somos hermanos y que
debemos
ayudarnos mutuamente a salir de esta prisión
para contribuir
de forma
responsable con
lo
mejor que
hay en nosotros.
Se
precisa una gran dosis de atención y ser lo suficientemente
intrépidos
como para ir contra corriente, rompiendo con una sociedad corrupta y
materialista que nos hunde en el fango y de la cual formamos parte.
En
los tratados ocultos se enseña a conocer a
los
tres Reinos
superiores
planetarios... Shamballa tiene puesta su atención en el Presente, la
Jerarquía prepara a la humanidad para el Futuro
y la Humanidad
avanza
lentamente condicionada
por el Pasado.
Son
los tres Estados de Consciencia del Logos planetario.
Shamballa
es Su
Centro
Coronario, donde se han de sintetizar todos los reinos de la
naturaleza en El Eterno Ahora de la Consciencia de Dios.
No
podemos hablar de Shamballa ni la atención que demanda el presente
sin mencionar
a Agni
Yoga, lo
cual no
ofrece seguridad alguna, muchos aspirantes y discípulos se hacen
atrás por miedo a lo desconocido ya que este Yoga rompe con todo lo
establecido al traer impresa la fuerza del Primer
Rayo
del
Destructor.
Si
tenéis miedo
es señal
de que
no existe la plena convicción de que en esencia sois divinos y
que la individualidad todavía
predomina
sobre la consciencia grupal. Cuando
el
corazón se abre de par en par y el yo personal se entrega en cuerpo
y alma al servicio, el
miedo desaparece y en su lugar nace una Paz profunda e inmensa que
lo abarca todo. No es un sueño, es una Realidad que comprobaréis
por propia experiencia.
Cuando
a lo largo de la vida de un ser humano no se producen
cambios
significativos, indica que su aferramiento al pasado es muy poderoso,
la inercia lo retiene y
muy probablemente no ha aprendido las lecciones que le trae el karma.
Las pruebas tarde o temprano deben ser trascendidas y si no
aprendemos de ellas en la presente encarnación, se añadirán a la
siguiente. Así que es
aconsejable no
seguir acumulando karma y hacer limpio cuanto antes en cada
encarnación. No se trata de verlo como una tragedia, se trata de
darnos cuenta que en cada prueba que debemos afrontar se nos está
dando la oportunidad de expandir
la consciencia y
dar
un paso adelante en la evolución superior.
Hay
que entender que para poder avanzar el sistema no consiste en imponer
cambios en
nuestra vida personal, sino
que cuando los cambios se hayan
producido
en nuestro interior, se irán revelando externamente
como
un
cambio
en los valores, en
la forma de ser y de vivir. Pues
todo cambio en
la manifestación del plano físico siempre es consecuencia de un
cambio interno y
no al revés.
No
es nada fácil dejar de lado los condicionamientos, sin embargo, al
paso de muchas encarnaciones y a medida que nos iniciamos en nuevas
etapas del sendero, vamos dejando atrás los residuos karmicos que
obstaculizan y nos atan a
la Tierra.
Renunciar
a lo adquirido comporta sacrificio, pero no un sacrificio de
tortura
entendido místicamente como lo fue en el pasado, en que el ermitaño
renunciaba a todos
sus bienes y a las
relaciones carnales, (aunque
las seguía deseando.
Cuando
se entra en el discipulado consciente se produce una alteración en
los valores, lo cual produce un cambio en nuestras prioridades y en
vez de buscar en lo externo nos orientamos hacia lo interno y la vida
de servicio. Entonces lo personal queda en un segundo término y
si renunciamos a requerimientos personales es porqué amamos más a
los demás que a nosotros mismos y porque el sacrificio por el bien
de los demás siempre es voluntario.
Si
queremos atravesar la Puerta de la Iniciación, tendremos que
abandonar la carga de la memoria contenida en la consciencia,
sabiendo que la memoria es lo que nos ata a la materia, volviendo a
nosotros una vida tras otra en forma de karma.Vivir dando respuesta
al presente nos libera del karma.
¡Se
trata de dejar de ser para poder Ser!
Nos
hemos formado como raza con las experiencias vividas durante miles de
encarnaciones, somos el fruto del pasado, significa que el
karma es lo que nos
ha conducido
a ser
lo que somos.
Tal
como hemos comentado anteriormente, cuando
atraemos el pasado al presente con
nuestros pensamientos
estamos viviendo fuera de tiempo, sabiendo que la atracción hacia la
materia indica gravedad y cuanta más gravedad más karma generamos.
Tan
solo hay que observar al mundo y observarnos a nosotros mismos para
darnos cuenta de esta realidad.
Durante
el largo trayecto de la evolución humana, en cada reencarnación se
nos presenta el karma del pasado para ser trascendido. Los
primeros 21 años de un alma encarnada generalmente son de
recapitulación, al igual que ocurre a la inversa cuando dejamos este
mundo y pasa por delante de nuestra conciencia todo lo vivido.
La
memoria de la consciencia adquirida en la anterior encarnación debe
recuperarse, tanto las cualidades como los defectos, esto es el
karma que
quedó retenido en los átomos permanentes entre una encarnación y
otra y que al volver a encarnar recuperamos.
Sin
embargo, en cada encarnación hemos aprendido algo de las anteriores
experiencias vividas y esto nos permite afrontarlo desde una nueva y
posiblemente más elevada
perspectiva.
Estemos
muy atentos y veremos que en cada nueva experiencia se nos da la
oportunidad de ascender un peldaño más en la escala
evolutiva.
Marta
Parramon
Elies
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