martes, 14 de julio de 2026

La autocuración esotérica. 1ª parte !

 

Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Sociedad Teosófica

Rama Armonía de Barcelona, Catalunya (España) 1996.

Publicada en audio en el bloc,“ La Teosofía en la Nueva Era”



Hoy trataremos sobre la autocuración esotérica porque este es un tema que de bien seguro nos interesa a todos. La gran mayoría de enfermedades que padecemos la humanidad son consecuencia del karma proveniente del pasado y a las tensiones acumuladas en el tiempo, individual y colectivamente y a la falta de aceptación de que tenemos muchas cosas que cambiar. Si estamos dispuestos a seguir avanzando debemos aprender a fluir con las energías que inciden con fuerza sobre el planeta y a no ir contra corriente, adaptarnos a lo que vaya viniendo sin resistirnos al cambio que nos viene obligado, pues la resistencia crea conflicto y una gran fricción que acaba repercutiendo en la salud. Esto no significa resignarse ni aceptarlo todo sin más, ni mucho menos, sino aprender a vivir libre y responsablemente de acuerdo a los nuevos tiempos y a lo que internamente se avenga con nuestros principios más incluyentes y humanos, sabiendo que los efectos positivos o negativos siempre son consecuencia de estados de consciencia internos.


Al karma mundial e individual se añade el hecho de que hemos encarnado en una época de gran trascendencia debido a que el Sistema solar en pleno estamos penetrando bajo la influencia de las energías de Acuario, a lo cual se añaden las Pruebas Iniciáticas a que están siendo sometidos el Logos Solar y nuestro Logos planetario y todo proceso previo a una Iniciación comporta grandes crisis de consciencia. Cuanto más avanzada es una Iniciación, tanto más potentes son las pruebas a que se está sometido, repercutiendo sus efectos en todas y cada una de las células y átomos de los cuerpos de las entidades que en conjunto formamos parte de la Creación logoica, lo cual no deja de ser un Karma compartido.

Daros cuenta de lo que esto significa para la evolución del conjunto, a lo cual, además de los planetas se añaden algunos satélites y asteroides gobernados por su propio Logos, donde también existe vida en proceso evolutivo y transformación constantes, viéndose igualmente afectados por la fuerza de las energías que inciden en el sistema de forma más o menos directa según el Rayo a que pertenezca su Logos y a la etapa evolutiva alcanzada. Una transformación interna siempre se acaba manifestando de alguna forma en cambios y alteraciones en el plano físico.


Todo en la evolución se repite cíclicamente, tanto a nivel macro como microcósmico. Un recorrido entero del Sol alrededor de las doce constelaciones viene a durar unos 25.000 años aproximadamente y actualmente ha dado la vuelta entera al Zodiaco, retornando de nuevo a Acuario, y a la vez estamos iniciando la entrada de la nueva era en la misma constelación. Vemos pues que la fuerza de Acuario y el proceso transformador de sus energías de 7º Rayo están acelerando de forma extraordinaria el proceso evolutivo. Acuario es el Gran Constructor de nuevas formas del sistema y los cambios son inevitables.

Se nos está dando una oportunidad como nunca de dar un salto cuántico a nivel planetario y humano con respecto a la evolución de la consciencia.

En cuanto a la curación, en todas las épocas han habido seres humanos de buen corazón que de forma más o menos desinteresada han dedicado sus vidas a mitigar el dolor de quienes sufren, incluyendo a la ciencia médica de siglos anteriores a la cual debemos una enorme gratitud por su sacrificio y entrega como médicos de familia. Además sabemos que existen distintas formas de curar de acuerdo a la influencia de Rayo del alma del curador. En el pasado (y aún actualmente) muy pocos seres humanos practicaban la curación esotérica, ya que la atención generalmente es puesta en los efectos. Tan solo los grandes Iniciados y los Maestros son verdaderos Taumaturgos. La forma de curación más utilizada en el pasado, (a parte de la que realiza la profesión médica), fue la imposición de manos y la plegaria, demostrando con su entrega el amor y la compasión hacia la humanidad. Sin embargo, la gran mayoría de curadores ignoraban cuales eran las causas y en cual de los cuerpos se gestó la enfermedad. A no ser que el curador fuera clarividente y poseyera conocimientos esotéricos, se limitaba a invocar a su Guía o al mismo Dios, esperando recibir las energías que transmitiría al paciente a través de sus manos y por su medio se producir la curación, pero en general, desconocía lo que es y significa la energía y como se desenvuelve todo el proceso a partir del momento de la invocación.


La curación del cuerpo físico denso es posible llevarla a cabo con éxito, esta es la clase de curación que realiza la medicina alopática o convencional, pero cuando la causa de la enfermedad se halla en el cuerpo etérico, el astral o el mental, (a no ser que quien trata de contribuir a la curación sea un psicólogo esotérico que posee visión interna y reconoce el nivel de consciencia del ser humano) si la persona a curar no cambia de actitud de forma radical, la enfermedad volverá a reaparecer, porque una enfermedad es una entidad psíquica que crea la mente humana con su actitud negativa en cualquiera de los planos de la materia. O sea que en estos casos la enfermedad es debida a un estado de consciencia equivocado.

En primer lugar debemos saber que la Curación esotérica es una facultad del Alma y para ello es preciso haber desarrollado plenamente el centro cardíaco. ¿Sabéis que la más grande manifestación de Amor es la Compasión? Sin Amor jamás acudirán los Devas a nuestra invocación. Es por el Amor demostrado de forma permanente y desinteresada que podemos entrar en contacto con el Reino Dévico superior.

Aunque la intención de curar sea muy loable, no es suficiente con tener buena intención ni poseer conocimientos sobre el tema o haber aprendido ciertas técnicas de meditación. Este es un tema muy serio y un servicio que no podemos realizar efectivamente si no hemos puesto a la práctica el olvido de sí mismo y la total inofensividad. Es todo un proceso a seguir y que muchos estudiantes de esoterismo están empezando a llevar a la práctica. De todas formas, todo tiene sus principios y aunque todavía no podamos curar, si que podemos aliviar el dolor o la ansiedad, lo cual ya es importante. En el momento en que empecemos a actuar como Almas podremos curar y la autocuración se producirá sin desearla.


Marta Parramon Elies

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