Conferencia
a cargo de Marta Parramon Elies
en
la Asociación de Amigos de la India de Barcelona 1989
Los Devas son la Energía y la Causa Suprema de la Creación.
Sabemos esotérica y científicamente que todo cuanto existe es Energía, que nada en absoluto se destruye sino que se transforma. Este es un hecho muy importante que nos aclara la comprensión del porque de los cambios cíclicos o periódicos que se producen durante la evolución macro y microcósmica, empezando por nuestras propias vidas, sabiendo que no morimos, que formamos parte del Cosmos y nos estamos transformando constantemente.
Recuerdo
una frase de
hace muchos años, muy
poética
y a la vez científica, que
oí pronunciar al astrofísico
Carl Sagan,..
! Somos polvo de estrellas!
Nuestros
cuerpos son energía vibrando a distintas frecuencias y
en distintas dimensiones del espacio según
los
estados de
consciencia adquiridos, así como también lo es el Alma
y
lo
es el Espíritu,
porque la Energía lo constituye Todo en absoluto y en todos los universos creados.
Continuando
con la relación que existe entre el reino humano y el dévico,
empezaremos
hablando sobre el hecho de que toda
entidad
que evolucione en cualquiera de los
subplanos del
Plano
Físico Cósmico precisará
de una forma adecuada a su reino y
especie para
poder evolucionar.
Los
cuerpos
o
vehículos
no
son
tan
solo necesarios
y
útiles
para
evolucionar en
el plano físico, pues
por
muy elevado
que sea el estado de consciencia alcanzado
siguen
siendo
necesarios
en
los
siete
subplanos
de
cada plano, a
fin de
poder
penetrar
en ellos y
desplazarnos
en
cada una de las dimensiones del
espacio
que
los constituyen,
pues
en
realidad son
los vehículos
de
la consciencia.
Sin
embargo, pocos
seres humanos pueden acceder a los subplanos superiores y
experimentar en ellos.
Esto es debido a que la
consciencia
no
ha alcanzado
todavía la vibración suficiente
como
para
que los devas constructores puedan dar forma al
vehículo que
se precisa para
seguir ascendiendo.
Los
devas constructores forman parte de los cuatro elementos, utilizando
su propia
substancia
en
la construcción de las formas que constituye la Naturaleza,
siendo
en su conjunto el aspecto
Materia de la manifestación.
Si
conocemos algo
sobre Astrología esotérica, (la
Ciencia de las Energías)
entonces,
tendremos
más facilidad para distinguir
cuál de
las energías está actuando a cada instante a
través de lo observado
y
a la vez, sabremos que tipo de devas
elementales
o
entidad superior,
está actuando y a
que
elemento pertenecen
ya
que cada
uno de los elementos corresponde a distintos estados de consciencia;
Tierra, Fuego, Aire y Agua.
Existe
un quinto elemento que es el Éter, es el Cuerpo
que
conduce las energías macro y microcósmicas, siendo
de
suma importancia para la evolución de
este universo,
aunque éste
es
un tema que merece ser tratado a parte y más ampliamente.
En
el caso de que alguien
vea
a un ser incorpóreo, sea luminoso o no, no creáis que es tan fácil
saber distinguir
si es un deva u
otro tipo
de entidad, porque como ya dijimos en
otra ocasión, existen
infinidad de jerarquías dévicas, pero también otras entidades que
no son devas y
que
pueblan el espacio, aunque
la
gran mayoría de la humanidad las
desconoce
a no ser que haya desarrollado
la
visión interna y porque muchas
de estas entidades no están vinculadas con el reino humano en
esta cuarta ronda.
También
existen
los
Espíritus
de la naturaleza que no son los elementales que conocemos por los
estudios realizados (aunque sabemos que la entera Naturaleza es
un compuesto de
elementos
moleculares
y
que si
se posee visión etérea
o astral es posible verlos.
Estas
entidades evolucionan
en grupos matizados por los distintos rayos, dándoles
caractéristicas peculiares
adecuadas a su reino
y especie.
Algunos
de ellos
puede recordarnos a alguna especie del reino animal o
vegetal. No
poseen cuerpo físico denso
y
su tamaño
puede
variar desde ser minúsculos,
hasta
la Entidad
que los representa que
puede superar en mucho la altura del ser humano. El color que esta
entidad
desprende de su aura es más
límpido que
el del conjunto del grupo y
hasta cierto punto puede
ser luminoso.
Viven
y evolucionan en el planeta, pero no contribuyen de forma activa
ni
especial en esta etapa evolutiva planetaria.
Si algún
día
los vemos seremos
capaces de reconocerlos?… Es posible que sí, si poseemos
continuidad de consciencia en
el
plano
astral y
recordamos
las enseñanzas recibidas
en las
Escuelas internas de
la Jerarquía cuando
por la noche nos dormimos y
nos instruye sobre la vida oculta de la Naturaleza.
Debemos
recorrer un largo camino hasta poder llegar
a ser plenamente conscientes de que los cuerpos que utilizamos no
somos nosotros, pues aunque intelectualmente lo sabemos, cuando
decimos...(yo) no
pensamos en que quien está nombrándose a
sí mismo
es el Alma, sino que
nos estamos identificando
con
la personalidad regida
por
un deva elemental. Una
cosa son los cuerpos
elementales
y otra muy
distinta es
el Alma divina que
hace de Intermediaria, y en
etapas avanzadas nos sirve de Puente de Unión entre la Mónada y la
personalidad purificada y consagrada al servicio.
También
sabemos
que existen devas o Espíritus de la naturaleza semi-etéricos que
prácticamente se han materializado físicamente, como es el caso del
Yeti
de los Himalayas que
algunas personas los han visto en las altas montañas
de forma
fugaz. Ellos son muy corpulentos, casi gigantes y viven en cuevas
dentro de la tierra.
No
es fácil verlos porque rehuyen el encuentro con los humanos. El
Maestro Tibetano nos
dice
algo sobre ellos y es que existen humanidades prácticamente físicas
que viven en las profundidades de la
tierra y también en el
mar, pero que los seres humanos no tenemos nada
que hacer con
ellos, es esta la razón de que todavía
no se haya dado más
información, aunque
en los últimos años está creciendo la especulación entre muchos
investigadores del mundo oculto sobre tales existencias.
Sin
embargo, su
existencia es real, tienen
una misión que cumplir dentro del Plan del Señor. Se
nos dice que su
misión consiste en producir
el
movimiento telúrico y el desplazamiento de los continentes.
La
gran mayoría de devas son totalmente etéricos, astrales o de
otros
planos más elevados. Cuanto más evolucionados son, menos
visibles serán
sus formas para el clarividente avanzadado
espiritualmente,
porque su resplandeciente luz áurica lo impide y porque en las
dimensiones superiores las formas desaparecen, convirtiéndose en
pura energía, aunque ocupada por una Entidad
consciente.
La mayoría de seres humanos con tendencias
religiosas o esotéricas
imaginan a los Ángeles con alas
y forma
humana (generalmente
femenina). Esta es una ilusión fruto de la información errónea
dada
en los cuentos de hadas y también en algunas religiones. En
realidad los Devas de evolución muy avanzada son Andróginos, al
igual que lo son Los Maestros de Sabiduría.
Posiblemente
quienes han podido percibir a un Ángel les ha parecido ver en el una
forma humana por la razón de que
toda
forma, por muy sutil que sea, posee una forma geométrica y
es que el Arquetipo de la Creación
es la Estrella
de cinco
puntas,
el
Pentágono Sagrado.
Pero no olvidemos que un ser de elevada evolución espiritual es
pura Energía, siendo su aura totalmente resplandeciente, aunque los
rayos de luz que desprende puedan formar la estrella de cinco puntas
y recordar a
la
forma humana con
los brazos extendidos.
A un Deva superior jamás le veremos rasgos físicos faciales, ni
extremidades porque no los posee.
Si lo vemos será fruto de nuestra imaginación.
Toda
forma existente dentro de la mente del Creador posee forma
geométrica.
El
pentágono
podemos verlo
tallado
de
forma natural
en
un metal
o cristal
precioso, en los pétalos de una flor, en algunos
animales
de
distintas especies. No
es que los Devas se parezcan al hombre, es que toda la creación está
hecha a imagen y semejanza del Arquetipo Universal impuesto
por el Creador. Cuanta
más perfección, más regular será la figura geométrica en que nos
vayamos transformando.
Las
energías de Rayo son siete manifestaciones de la Vida Una, de cuyas
emanaciones los Devas
extraen
las
que les van a servir para construir sus cuerpos sutiles,
con el fin de llevar
a cabo su propia evolución en el plano elemental
que
les corresponda.
Existen
jerarquías angélicas de todos los rayos que contribuyen a la
evolución de la
totalidad del sistema.
Al
incidir las Energías
en el aura solar introducen Vida, Calor
y Movimiento,
activando
de esta forma la
evolución
del Sistema. En
principio, es La
Palabra o Sonido,
el
cual produce una
Vibración
que
reverbera en los éteres del espacio atrayendo a los
devas constructores dispuestos
a construir la
forma
geométrica que yace
en la vibración que
ellos perciben y les ha sido proporcionada por su creador.
Marta Parramon Elies

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