lunes, 11 de mayo de 2026

Libra/ Símbolo de Liberación. 2ª parte !

 

Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España) 1996. Publicado en audio en el bloc,..”La Teosofía en la Nueva Era” Subido al Podcast de Marta Parramon. en iVOOX

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La evolución puede medirse en términos de Luz, una luz que va en aumento a medida que disipamos la oscuridad de nuestras vidas, nos reconocemos a nosotros mismos y comprendemos en profundidad la relación que existe con la vida que nos rodea. La falta de luz nos sume en la ignorancia de nuestra divinidad y de la entera evolución, lo cual viene dado por el karma acumulado en el tiempo. Pero el karma no es tan solo negativo, es el fruto de nuestros actos, deseos y pensamientos positivos y negativos que estamos generando a cada instante provenga de un pasado cercano o lejano, porque el karma es una consecuencia, no una causa. Si procuramos estar atentos en todo cuanto somos y ocurre a nuestro alrededor hallaremos la respuesta correcta que nos conducirá al tan anhelado equilibrio. La liberación siempre va a la par de la redención de la materia. Anteriormente hablamos de que la Liberación no es de la personalidad sino del Alma, (somos nosotros mismos que estamos presos en la forma) pero como el Alma ocupa unos vehículos compuestos de elementos y los elementos son materia, para poderse liberar deben ser redimidos e iluminados, lo cual significa que debe ser cambiada la vibración interna de cada uno de ellos (nuestra propia consciencia) y ser elevada a octavas superiores, a fin de poderlos utilizar y expresarse plenamente en toda su extensión y profundidad. Y esta redención únicamente la podemos llevar a cabo satisfactoriamente dando la respuesta correcta a las experiencias que nos trae la vida; particular, social y mundialmente. Hay algo que sabemos en teoría pero que cuesta mucho integrar en la consciencia y es que la individualidad no deja de ser una ilusión cuando la consciencia es estrictamente materialista. La realidad es que la humanidad formamos parte de un reino de la Naturaleza, cada ser humano somos una célula dentro de este cuerpo mayor y todo cuanto hace o le ocurre a una de ellas repercute de forma positiva o negativa en todo el cuerpo. Daros cuenta de la responsabilidad que nos corresponde cuando lo reconocemos como algo real.

Aplicaremos la analogía tal como acostumbramos a hacer y veréis que se nos abre una comprensión mucho más amplia sobre lo que representan los Centros que existen entre todas las dualidades y que de alguna forma nos conducen al Equilibrio, a la conexión entre lo superior y lo inferior, a la relación que existe entre las causas y los efectos, entre el macro y el microcosmos, entre nuestra consciencia y el Todo Mayor. Para ello en un principio es necesario un mínimo de conocimiento esotérico y si es posible también científico, entonces al hacernos preguntas se nos puede abrir la intuición y hallar el hilo de conexión que existe entre lo que estamos tratando de unificar e integrar en nuestras consciencias.

Cuando tratamos de centros equilibradores, como puntos centrales que unifican los opuestos y de alguna forma constituyen puentes de unión entre lo superior y lo inferior, entramos en la relación numérica y en las distintas frecuencias vibratorias que rigen a cada plano de la existencia.

Al adentrarnos en la correspondencia que existe entre los números, veremos que en cualquier cifra impar existe un centro equilibrador, donde se unen e interaccionan energías opuestas. Empezaremos por recordar que nuestro universo es septenario y que la entera evolución es Energía que se mueve en distintas frecuencias vibratorias que van de lo superior a lo inferior. Partiendo de algunos de los septenarios conocidos todo cuanto pertenezca al centro o número 4º, vibra bajo la fuerza de una misma Energía primordial que está conectado entre sí y regido por unas mismas leyes divinas, aunque depende del plano donde se mueve, se manifestará de una u otra forma en función de lo previsto por Quienes dirigen la evolución planetaria.

Nombraremos algunos de ellos y sus centros medios correspondientes, teniendo en cuenta que tanto si profundizamos en una u otra influencia con relación a la evolución humana, todas sus manifestaciones estarán estrechamente enlazadas a lo largo de la evolución dentro del 4º reino.


7 Reinos de la naturaleza de los cuales, el 4º es el reino Humano. Fuimos creados para adquirir consciencia y hacer de Puente de unión entre Espíritu y materia, para redimirla y elevarla a niveles superiores convirtiéndonos en Intermediarios divinos cuando empezamos a servir.

7 Rayos, siendo el 4º de Armonía Belleza y Arte, el que rige al reino humano y a lo largo de la evolución lo conduce del Conflicto a la Armonía, es entonces cuando somos capaces de descubrir la belleza que se halla en todo cuanto existe, y aunque no se haga evidente, está latente en el interior de todo ser creado. Cuando hemos abierto los ojos del corazón la descubrimos en todo, no antes.

7 Centros o Chacras dentro del cuerpo etérico humano, de los cuales el 4º es el Centro Cardíaco. Este centro es estimulado en cada una de las Iniciaciones hasta haberse abierto plenamente los pétalos del Centro Cardíaco Coronario, Su Octava Superior.


Agni Yoga, el 4º Yoga, el Yoga del Corazón, el que nos conduce a la Síntesis de nuestro propio ser y al concepto de la Unidad Universal. Es el Yoga del Iniciado cuya consciencia es monádica.

7 Planos, siendo el 4º el Plano Búdico. El plano de la Razón Pura, de la Intuición superior y de la Unidad. Es el plano desde donde el ser humano  entregado al servicio ha de extraer las grandes verdades que deben ser reveladas a la humanidad. En este plano no entran los conocimientos intelectuales porque todo en él es creatividad, de ahí que los nuevos valores han de surgir a partir del contacto intuitivo con el plano Búdico.

7 Iniciaciones, siendo la 4ª en la que el Arhad demuestra el pleno control del aspecto materia de su naturaleza, habiendo adquirido total poder sobre los elementos lo cual lo ha convertido en un Mago consciente. En esta etapa evolutiva el Arhad, próximo a convertirse en un Maestro de Compasión y Sabiduría, al liberarse de la prisión de los tres mundo de la evolución humana, Libera finalmente a su Ángel solar, la meta que ha perseguido desde que ingresó por primera vez en el reino humano.

7 Notas musicales, la nota FA. El poder del sonido y su vibración lo vamos adquiriendo al paso de distintas expansiones de consciencia. Cuando se ha adquirido un nivel lo suficientemente elevado convierte al ser que lo pronuncia en un Creador. El hecho de producir resultados superiores no consiste tan solo en pronunciar la nota más aguda, más grave o en un tono o semitono especiales. Cada ser humano vibra en su propia frecuencia. Ocurre igual al pronunciar el OM sagrado, imitamos a quien admiramos porque creemos que esta es la forma más elevada que nos permitirá conectar con lo superior, pero aunque lo imitemos muy bien en la forma, nuestra vibración no dejará de ser la que es y jamás será la misma. La palabra debe salir espontáneamente de nuestro interior manifestando con su vibración nuestro propio nivel de consciencia. Entonces atraeremos lo que nos corresponde. 

7 Colores del arco iris, Siete vibraciones correspondientes a cada uno de los 7 rayos. Siendo el color central el Verde, también atribuido al Tercer Rayo con todo cuanto representa, el cual deberíamos tener en cuenta en la curación de problemas cardíacos. El color de la Naturaleza es inspirador en sentido espiritual y sanador por excelencia, psíquica y físicamente y nos proporciona un sano equilibrio.

Si desarrolláis a fondo cada uno de estos Centros correspondientes al nº 4, os puede ampliar muchísimo la comprensión de como y porque se conectan entre sí.

Hemos hablado del punto central dentro de algunos septenarios, pero de igual forma podemos hacerlo con los triángulos, los pentágonos o con otros puntos intermedios y la relación que existe entre ellos.


Marta Parramon Elies.

jueves, 7 de mayo de 2026

Libra, Símbolo de Liberación. ! 1ª parte

 


Conferencia a cargo de Marta Parramon Elies en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España) 1996. Publicado en audio en el bloc,”La Teosofía en la Nueva Era” Subido al  "Podcast de Marta Parramon"en iVOOX

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Observando la naturaleza humana (a nosotros incluidos) podemos ver que la búsqueda de la libertad es una constante desde que el raciocinio empieza a dar muestras de desarrollo.

En un principio de la evolución la humanidad buscamos ser personalmente independientes lo cual es una forma de libertad, aunque muy limitada debido a la tradición cultural que impera en el país donde hemos nacido, así como a las obligaciones familiares y a las leyes impuestas por quienes mantienen el poder político, religioso, económico y social.


Más adelante y a medida que ampliamos la consciencia sentimos la necesidad de expresarnos y manifestar abiertamente nuestras ideas e ideales sobre lo que creemos que debe ser una vida más justa y libre de imposiciones, lo cual es compartido con grupos de seres humanos que al igual que nosotros también se resisten a ser dirigidos en contra de su voluntad y sus convicciones.

Vemos pues que en las primeras etapas evolutivas la búsqueda de la libertad es tan solo en lo externo y más personal. Sin embargo, esta actitud indica que la orientación del alma humana desde sus principios es hacia una libertad mucho más amplia y profunda y que aún sin saberlo, nos conduce a la liberación cuando rompemos con las ataduras que nos oprimen el alma y no nos permiten vivir de acuerdo a nuestros valores. Las ansias de libertad van en aumento a medida que evolucionamos, hasta que llega un día en que descubrimos que lo que hemos andado buscando desde siempre es la liberación. En realidad quien busca la liberación no es la personalidad, es el Alma, el Ángel solar, nuestro propio Ser interno del Cual formamos parte, el que un día muy lejano fue aprisionado en la materia con el fin de contribuir a liberar a las almas humanas de su ignorancia y esclavitud. Él es el verdadero Prometeo en quien nosotros nos convertiremos al liberarlo.

El proceso de liberación se va produciendo a medida que equilibramos los pares de opuestos, siendo este el proceso más largo y costoso para el alma humana en evolución. El signo astrológico de la Balanza transmite equilibrio, pero también la oscilación y el desequilibrio en que nos movemos los seres humanos durante la mayor parte de nuestra existencia. La dualidad es inherente en este segundo universo siendo el método por medio del cual se adquiere consciencia, son Espíritu y Materia, “aparentemente” separados en el tiempo y en perpetuo conflicto. Sin embargo, la dualidad es la expresión de Una misma Entidad Cósmica que se separó a Sí misma en dos mitades para llevar a cabo la Creación de este Segundo Universo, manifestando en los niveles más densos dos extremos de Su propia Naturaleza divina. Bien y mal, luz y oscuridad, alegría y tristeza, día y noche, lo cual nos mantiene en lucha e indecisión constantes, para conducirnos finalmente a la Armonía y a la Paz que nace de un corazón abierto y compasivo de quien ha logrado situarse por encima de los opuestos.

Existe una frase proveniente de la Sabiduría Eterna muy conocida en esoterismo referente a esta cuestión,.. !Espíritu es Materia en su nivel más denso y Materia es Espíritu en su nivel más elevado!.

Simbólicamente cada platillo de la balanza sostiene, uno el bien y el otro el mal. Frente a este razonamiento lo primero que nos viene a la mente es practicar el bien para que el platillo de la balanza que contiene lo superior espiritual se decante y gane la partida. Esto es lo correcto, pero lo que no podemos hacer es renunciar a lo material por el solo hecho de saber que debe practicarse el bien, porque cuando nos reprimimos, o sea, que no hemos trascendido todavía ciertas tendencias personales, seguimos deseando lo que hemos dejado arrinconado.


Más adelante descubriremos que la represión viene a ser como una olla a presión y en un momento dado cuando se precipite el karma en nuestras vidas estallará, arrastrándonos con más intensidad hacia el fondo de lo que no hemos trascendido, y posiblemente nos cueste más recuperar el estado superior que habíamos alcanzado anteriormente. Lo importante dentro de las posibilidades de cada cual es mantenernos en equilibrio. Cuando se han alcanzado etapas superiores de consciencia van cambiando las prioridades y lo que ahora nos parece de suma importancia en nuestra vida personal quedará como algo secundario, porque su lugar habrá sido ocupado por nuevos y más elevados valores. Practicar el bien es la forma correcta y lo que nos permite trascender los apegos materiales, pero no podemos irnos a los extremos porque entonces crearemos un mayor desequilibrio, antes debemos redimir la materia (nuestras tendencias personales) y dar luz allí donde no la hay. No sirve de nada positivo reprimir o ignorar lo que debe ser vivido, comprendido y trascendido. Primero "hay que limpiar la casa y luego abrir las ventanas de par en par para dejar entrar la Luz". En esto quiero decir que no podemos ignorar y dejar al margen lo que corresponde al aspecto material de nuestras vidas, hay que ponerle atención y dar la correcta respuesta a cada instante, entonces los platillos de la balanza se equilibrarán por si solos porque nos habremos situado por encima de los opuestos. Mientras nos movamos en la dualidad habrá conflicto. Cuando seamos objetivos e impersonales y nos libremos de la inestabilidad y oscilación constantes, surgirá a la superficie de nuestra consciencia algo trascendente. Ya no nos sentiremos arrastrados hacia un extremo u otro, porque ahora nos habremos situado en el centro de nosotros mismos, en el fiel de la balanza y nos habremos convertido en el triángulo equilátero perfecto, en cuya cúspide nos habremos situado como el Ser superior monádico que somos realmente. En el ángulo de la derecha estará representada el Alma y en el de la izquierda a la personalidad, pero fusionados en un Todo, lo cual revelará que la dualidad ha sido convertida en Unidad.


Llegados hasta aquí nos preguntamos como podemos hallar la armonía y el equilibrio frente a las crisis mundiales y los cambios tan radicales que lo abarcan todo en esta época evolutiva que nos ha tocado vivir. La clave consiste en mantenernos en nuestro centro pase lo que pase en nuestras vidas y no resistirnos a los cambios que se irán sucediendo en el conjunto del planeta y por lo tanto en la vida de cada ser humano, de esta forma podremos mantenernos en perfecto equilibrio y ver con más claridad la respuesta correcta que debemos dar a cada instante. Para ello debemos estar sumamente atentos a lo que vaya viniendo dentro y fuera de nosotros mismos.


Marta Parramon Elies

viernes, 24 de abril de 2026

Libertad, Liberación y el Ángel Solar. !

 

Traducción del Catalán al Español publicado en audio en este bloc.

Reunión grupal en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya (España) 1995

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Desde que el ser humano empieza a tener uso de razón, de una u otra forma busca la libertad, sin embargo ha de pasar mucho tiempo antes de poder llegar a ser consciente de que lo que realmente anhela es la Liberación. Pero antes que nada tendrá que desarrollar la mente a fin de poder comprender lo que significa ser verdaderamente libre, ya que la libertad parte de un estado mental y no de una forma de ser.

Vemos pues que la libertad que tanto anhelamos conduce a la Liberación.

A medida que vamos ampliando la consciencia y al paso de muchas encarnaciones llegamos a un punto en que de vez en cuando percibimos una voz interna que se hace sentir, es entonces cuando nos damos cuenta de que en nuestro interior existe algo más de lo que habíamos creído hasta el momento. Este “algo” es la voz de la consciencia, una emanación de nuestro Yo superior que está tratando de comunicarse con nosotros. Si la atendemos, aún sin saberlo habremos iniciando el camino de la Liberación. A partir de entonces empezaremos por cambiar las prioridades y las cosas materiales que tanto nos habían atraído y nos condicionaban dejan de interesarnos, siendo substituidas por valores superiores que irán mucho más allá de nuestro yo personal. Este cambio no se producirá de un día para otro, naturalmente, sin embargo el proceso será progresivo y la señal de que se está produciendo una expansión de consciencia importante. Es en este tramo del camino cuando cambia el concepto que habíamos tenido de lo que significa la libertad. Un ser libre no se aísla pero tampoco se apega a nada, porque cuando llega a este estado de consciencia superior se siente parte del Todo, entre él y lo/los demás no existe separación, pero tampoco siente la necesidad de retener ni de poseer, todo forma parte de él y él lo es Todo, aunque para sentir en su Ser interno esta fusión debe haberse alcanzado la plena consciencia de Unidad.
Puede que este estado superior no sea fácilmente comprendido, sin embargo una vez iniciados en el Sendero de Retorno la evolución avanza en sentido ascendente y a cada paso que damos estamos más cerca de la Liberación. Es cuando lo incluimos todo de forma espontánea y natural en nuestro ser y no nos apegarnos a nada, cuando más libres somos.

Para una gran mayoría de la humanidad la libertad consiste en que le dejen hacer lo que le plazca, pero al actuar así no nos damos cuenta de que nos aislamos y estamos construyendo una barrera que nos aprisiona, y la cuestión es que la hemos construido nosotros mismos con nuestro libre albedrío creyendo que así somos más libres. Un ser humano muy independiente acostumbra a vivir una vida de soledad , pero también es cierto que siempre debemos pagar un precio por la forma como decidimos vivir.

Seguramente pensareis y con razón que el ser humano ha sacrificado su vida por la libertad, ha estado esclavizado física o mentalmente, ha luchado incansablemente por un ideal y para que se le permitiera pensar por si mismo.
La necesidad de libertad es inherente a la naturaleza humana, pudiendo aplicarse igualmente a una sociedad como a una nación.

Todas esto lo sabemos muy bien, la libertad en este mundo es una utopía y no es tan solo cosa del pasado, la humanidad siempre hemos estado sometida a unas leyes impuestas por quienes han mantenido el poder y generalmente nos la han limitado de una u otra forma. La Libertad es una de las principales Leyes divinas necesaria para poder alcanzar la Liberación.

Esto nos hace pensar en lo que está ocurriendo actualmente y ha ocurrido siempre en el mundo, para darnos cuenta que las fuerzas oscuras que restringen la libertad van en contra del progreso y la evolución espiritual, interfiriendo grandemente en la evolución planetaria.

Aunque la evolución no puede detenerse, puede ser retardada o acelerada si el ser humano se lo propone. No podemos quedarnos anclados en el pasado y seguirnos sometiendo, la libertad es un derecho humano.

Cuando dejemos de mirar hacia "abajo" y empecemos a dirigir los ojos del alma hacia "arriba", descubriremos que la libertad personal tiene octavas superiores y a partir de entonces empezaremos a sentir el tirón de nuestro Yo superior que está clamando por la Liberación, indicándonos con Su Luz la dirección correcta al igual que un faro encendido orienta al navegante.


El discípulo consagrado al servicio, (si responde a un primer rayo) generalmente tiene un concepto de la libertad muy pronunciado y jamás aceptará que nadie le obligue a hacer nada que él no haya decidido anteriormente. Siempre que no lo limite el karma, renuncia a su vida personal por amor al servicio, siente la soledad como todos los verdaderos discípulos y sufre la incomprensión de quienes no poseen consciencia grupal y no comprenden su impersonalidad y franqueza en el trato y sin embargo, se siente totalmente libre y feliz de poder Servir.

La palabra "Liberación" en sí tiene un gran significado esotérico porqué nos viene a decir que debemos desprendernos de algo o de mucho.

Podemos liberarnos de lo que nos molesta personalmente o ya no necesitamos, esto no tiene mayor importancia. Pero existe una liberación que va mucho más allá y consiste en desprendernos de aquello superior que hemos atesorado e ido cultivando en nuestro interior durante muchísimas encarnaciones aquí en la Tierra. También podemos denominarlo,.." renuncia ". Si hemos entrado en el camino del discipulado no podemos desatender este requerimiento si es que queremos ser merecedores de atravesar el Portal de la Iniciación.

Cuando el Maestro nos aconseja !el olvido de si mismo! no nos está indicando que descuidemos nuestras obligaciones personales ni a nosotros mismos, se trata de ser impersonal y esta impersonalidad se consigue liberándonos de la auto atención a fin de adquirir la consciencia grupal, que es la consciencia del Alma.

Este olvido de si mismo es el principio de la Liberación.


La misión del Ángel solar consiste en liberar al ser humano y convertirlo en un miembro del Quinto Reino, pero antes de convertirse en un Alma liberada el hombre tendrá que haber redimido la materia de cada uno de sus cuerpos. Redimir es iluminar, es espiritualizar. Entonces es cuando aquel ser que ha alcanzado el estado superior Egoico podrá utilizar los tres cuerpos de la personalidad integrada y consagrada a la Jerarquía, La Gran Fraternidad Blanca del planeta.
Démonos cuenta
de que un discípulo aceptado por el Maestro es un miembro de la Jerarquía, no es una persona común, pues en esta etapa está siendo preparado para recibir la Tercera Iniciación, la 1ª Jerárquica y aunque todavía es humano y no ha liberado al Ángel solar, está actuando como Alma en encarnación sirviendo en el plano físico.

A cada iniciación le precede un proceso de Liberación al haber sometido como alma a cada uno de los Elementales de los cuerpos.

En la primera iniciación menor es sometido el elemental físico y el ser humano se libera en gran parte de las tendencias más instintivas. En la segunda iniciación, además del control del elemental físico, demuestra el control sobre el elemental astral y su vida de deseos. Sus chacras inferiores al diafragma quedan pasivos y los superiores casi por completo despiertos.

En la tercera iniciación, el iniciado somete desde niveles del Alma al elemental de su cuerpo mental y a partir de entonces la mente inferior es substituida por la mente abstracta y la intuición y el control de la personalidad es total.
En la cuarta Iniciación el Constructor del Cuerpo Causal !El Ángel solar! es
liberado y la personalidad integrada e iluminada es ocupada por la Mónada espiritual, el verdadero Hombre, si es que el Gran Iniciado todavía posee cuerpo físico.
En realidad cada Elemental Constructor es el dueño del cuerpo que ha construido y el producto de los estados de consciencia que adquiere el ser humano durante infinidad de encarnaciones. Mientras el ser humano no responde a la influencia del Alma, actúa como Elemental. Una vez recibida la cuarta Iniciación aquel ser Humano se convierte en un Arhad, entonces es preparado para entrar en el Adeptado, en que recibirá la Iniciación y se convertirá en un Maestro de Compasión y Sabiduría.


Marta Parramon Elies


Comentarios

Cuando el olvido de si mismo sea un hecho individual y se haya adquirido la consciencia grupal la Paz fluirá sin reservas.


Un abrazo.

Respuesta

El olvido de uno mismo viene dado por haber adquirido la consciencia del Alma que es la consciencia grupal.
Mientras no practiquemos la impersonalidad y no la incorporemos en la propia consciencia y a cada momento de nuestras vidas como algo
espontáneo que surge del corazón, significa que todavía no hemos respondido a las demandas del Alma, porqué aún nos identificamos con la personalidad. El Amor es la nota clave y cuando resuena en nuestro corazón hace fructificar la consciencia grupal.
Este es el trabajo que cada aspirante al discipulado está tratando de llevar a cabo a fin de convertirse en un servidor de la humanidad.
Quizás sería conveniente preguntarnos y meditar sobre ¿qué significa ser impersonal?...

Gracias Olga i Carles
Un abraçada.



Comentario

Muy interesante y bello artículo. Gracias por tus palabras.
Es interesante observar como el propio karma que nos mantiene unidos a la materia, o mejor tendría que decir apegados, nos conduce paso a paso a la liberación; nos abre los ojos de la comprensión a la realidad interna.
¿Podríamos decir que el alma humana es un pequeño destello de luz del Ángel Solar? Únicamente nos libera el retorno a la Casa del Padre; el vivir sin ataduras, sin condicionamientos, que es el redimir la materia tal y como hablas. Entonces, ¿Qué produce la redención? ¿Podríamos decir que es causada por el fuego de la comprensión, es decir, por la energía superior que se atrae en los momentos de máxima aspiración espiritual?
Gracias,
Neus

Respuesta

Así es, el alma humana es un pequeño destello de luz cuyo destino es convertirse en un Ser radiante al igual que su Progenitor el Ángel solar, que al paso del tiempo se irá desarrollando y le abrirá la visión hacia una nueva meta superior a alcanzar y le conducirá a la !Casa del Padre! a la plena consciencia monádica.
Los Ángeles Solares desde el mismo instante de la individualización, infunden en
el cerebro primitivo del hombre- animal, la "semilla" de la mente, que al paso de muchísimas experiencias y encarnaciones irá convirtiendo a aquel ser primitivo en un ser humano. En primer lugar desarrollará la consciencia instintiva, luego el intelecto y finalmente la intuición superior.
La consciencia es producto del desarrollo de la mente y el fruto de las experiencias vividas en cada encarnación.
Quizás cuando pensamos en el Ángel solar, el Yo superior del ser humano, nos asombra que nos digan que Ellos encarnan el Principio Mental, el
3 Rayo de Inteligencia Activa. Sin embargo el sacrificio realizado al encadenarse al ser humano hasta su total liberación demuestra profundo Amor y Compasión, al conducirlo hacia los niveles de consciencia superiores y liberarlo de la esclavitud de la materia y el sufrimiento que comporta.
Los Ángeles solares son grandes Adeptos con la categoría de Maestros de Sabiduría.
Llegaron a la máxima perfección en el Universo anterior al desarrollar la Inteligencia Activa en sus más elevados niveles. Por esta razón son Ellos Quienes se responsabilizaron de activar la evolución del hombre animal al dotarlo de mente y de consciencia, con el fin dar nacimiento a un nuevo Reino de la Naturaleza, el Humano!.
La Redención de la materia se produce por la aplicación del Fuego de la mente y por la comprensión superior (tal como apuntas tu) que nos impulsa a seguir siempre el camino ascendente.
Pero para redimir la materia debemos ser, no únicamente conscientes, sino autoconscientes, a fin de saber quienes somos en esencia y así poder aplicar correctamente el arte de la
magia sobre los elementales de cada uno de nuestros cuerpos. Esta magia consiste en doblegar a la voluntad del Alma a las tendencias personales que tenemos tan arraigadas y este proceso de subyugar a los elementales a nuestra voluntad Egoica es Redención de la materia.
De ahí que se repita constantemente el olvido de uno mismo, porqué la personalidad por si sola está regida por los elementales que constituyen la materia, pero nosotros el ser divino encarnado, aunque no seamos plenamente conscientes de esta realidad, seguimos por otros derroteros que conducen mucho más allá y por encima de
esta.
Somos divinos en esencia, lo llevamos en nuestro ser desde el mismo instante en que
fuimos creados. Somos hechos a imagen y semejanza de nuestro Creador, aunque al descender a los planos de la materia nos es borrada la memoria de nuestros orígenes divinos, lo cual nos lleva a identificamos con la materia.
Gracias Neus, agradezco tu comentario y tus preguntas que
siempre me permiten desarrollar un poco más el tema tratado.
Un abrazo.

Respuesta

Gracias a ti por aportar luz a nuestro andar en el sendero...,, luz que nos trae comprensión y vívida vivencia en nuestro día a día.
Neus


La Teosofía en la Nueva Era !