viernes, 16 de octubre de 2026

La Curación y la Astrología esotérica ! 1ª parte

 

 


Reunión grupal en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya, (España)1990


En los archivos ocultos de la Gran Logia Blanca se dice que,. “El mundo está construido de sustancia ya contaminada por el karma del sistema solar anterior y que las energías de los siete rayos son las causantes de todas las dificultades, incluyendo la mala salud y las enfermedades individuales, raciales y nacionales desde los principios de la creación. El karma se halla impreso y se manifiesta en estas corrientes de energías que fluyen por todo el sistema y por medio de nuestro planeta llega a los tres mundos inferiores donde habitan los pitris = (padres) lunares y las esencias elementales de todas las formas. Este karma contribuye a la enfermedad”


Evidentemente, estas corrientes de fuerza o energías que emanan de los Señores de los Siete rayos están matizadas por las limitaciones de estos grandes Seres. Desde nuestro punto de vista son Dioses, pero en realidad,.. son “Dioses imperfectos” tal como es mencionado en la Doctrina Secreta, siendo Sus Representantes los Logos de los planetas sagrados y los no sagrados a una octava inferior.

Entonces, si las grandes Vidas que animan a los planetas dentro de nuestro sistema solar son imperfectas, el efecto de esta imperfección debe inevitablemente afectar a Sus creaciones planetarias, (Sus cuerpos de manifestación) y en consecuencia a todo ser que evolucione en ellas, introducen una condición karmica sobre la cual el ser humano individual no tiene ningún control, sin embargo nos vemos obligados a compartir y actuar de acuerdo a su influencia.

Teniendo presente lo antedicho, al adentrarnos en el estudio sobre curación esotérica, es evidente que se hace imprescindible conocer la naturaleza de las energías de rayo, sus características y como influyen en la consciencia del ser humano cuando impactan de forma directa en su cuerpo etérico produciendo desafíos de todo orden, acentuando y haciendo surgir a la consciencia las tendencias innatas de vidas anteriores, ya sean armónicas o inarmónicas, las cuales, si son comprendidas y aceptadas contribuirán a su desarrollo y para ello el estudio de la Astrología esotérica será una herramienta perfecta, pues como bien sabéis es la Ciencia de las Energías.
Algún día en el futuro la Astrología será utilizada por los médicos y educadores desde el mismo instante del nacimiento del ser humano, de esta forma al levantar la Carta astral del recién nacido verán cuales son los puntos débiles, la capacidad de superación y como van a influirle las energías que deberá utilizar a lo largo de su vida, las cuales condicionarán su salud física, emocional y mental, así como a su propia evolución espiritual. Se potenciará desde el principio el aspecto positivo de la persona dándole un margen de libertad para permitirle ser creativo y desarrollar sus cualidades latentes hasta donde sea capaz, de esta forma los aspectos negativos que causarían enfermedad serán relegados al pasado y eliminados por falta de atención.
La astrología esotérica trata del estudio y la influencia de los 7 rayos en todo cuanto existe, sin embargo, la evolución del alma es su finalidad, así como la astrología ortodoxa centra su atención en la personalidad.

Así pues, nosotros empezaremos a profundizar en los siete rayos para ir adentrándonos paulatinamente en las causas. El estudio de sus características y la observación atenta nos permitirá saber con más certeza cuales son las energías de rayo que inciden de forma predominante sobre la persona que tratamos de curar, pudiendo obtener información sobre las causas que han generado los efectos al relacionar las energías con el chacra que reciben más o menos estímulo, lo cual nos indicará en cual de los cuerpos se ha iniciado la enfermedad, y si tenemos suficiente visión, sabremos con certeza cual es el estado evolutivo alcanzado por aquella alma.
También es conveniente conocer su Signo solar y Ascendente y la Luna, siendo esta la que señala la mayor limitación. Así como cual de los elementos predomina en su carta astral, si es tierra, agua, fuego o aire, sabiendo que cada elemento está constituido de devas elementales que determinan distintas tendencias y estados de consciencia.

Es mucho más lo que tenemos que aprender, sin embargo esta introducción nos servirá para que al dar una ojeada a nuestra carta astral, podamos tener una idea de la situación. Una vez dominemos esta técnica, el trabajo lo vamos a realizar intuitivamente. Aprenderemos a utilizar las energías, a prepararnos internamente a nosotros mismos antes de ponernos a curar y a invocar a los Devas de Curación. Si no es posible tratar personalmente con el paciente no importa, podemos hacerlo a distancia y sin que el lo sepa, las energías dévicas invocadas y la propia radiación del curador envolverán al paciente durante todo el tiempo que sea necesario y podrá realizarse la curación a distancia sin impedimentos.

Hemos comentado en otras ocasiones que al curar estamos manipulando energías que pueden ser muy peligrosas y que la enfermedad es una entidad que deberíamos saber destruir una vez liberada para evitar que siguiera contaminando. Por esta y otras razones ocultas un verdadero curador debe ser un Taumaturgo, un alma pura y muy avanzada, pues la pureza es la mayor protección frente a ciertas entidades que pueblan el espacio, dispuestas a tomar posesión del cuerpo del curador o de otros seres humanos incautos. Sabemos que existen personas compasivas llenas de buena voluntad que están dispuestas a curar, pero por suerte para ellas, no están preparadas ni han desarrollado el suficiente poder para liberar a estas entidades que en sí mismas son la enfermedad.
La manera de curar de un ser avanzado espiritualmente que puede acceder a los niveles del alma es por radiación, además conoce muy bien la naturaleza humana en sus distintos estados, muy distinta a la que lleve a cabo un ser humano común aunque exista en él buena voluntad y un amor desinteresado, aunque únicamente podrá curar cuando su estado de consciencia se haya elevado por encima de la consciencia del paciente.

Si un ser humano avanzado como puede ser un iniciado sufre una enfermedad de origen etérico o astral e incluso, físico, lo más probable es que sea debido a residuos kármicos provenientes de un lejano pasado, algo que debe trascender antes de recibir la cuarta iniciación, pues hasta no llegar a esta etapa evolutiva no podemos decir que nos hemos liberado totalmente del karma.

Se dice ocultamente que la muerte del cuerpo físico de un alto Iniciado próximo a convertirse en un Arhad no puede ser evitada cuando está próximo a recibir la 4ª Iniciación y que lo más probable es que se produzca por “combustión espontánea” durante el proceso de Iniciación, cuando le sea impuesto el Cetro de Poder por el Señor del Mundo en el instante en que el Fuego de Fohat y Kundalini entren en contacto, quemando todo residuo kármico que aún pudiera quedar en alguna molécula de sus cuerpos. Entonces la materia atómica contenida en los cuerpos explosiona, liberando al Espíritu confinado en la materia, transformando al Arhat en un Ser Andrógino y en una Ascua de Luz incandescente totalmente radioactiva.

Los chacras en general, están regidos cada uno de ellos por un rayo o vibración particular fruto de nuestros estados de consciencia, lo cual determinará el equilibrio o desequilibrio que podamos experimentar en nuestras vidas. Sin embargo, esta influencia de rayo no es siempre la misma para todos los seres humanos, puede variar según el estado evolutivo alcanzado, así como los rayos que rijan a cada uno de sus cuerpos y el de la personalidad que generalmente cambia de una encarnación a otra, y sin olvidar, que un ser humano avanzado, (un discípulo consagrado y aceptado por el Maestro) responde al rayo del Alma.
Vemos pues que no podemos ponernos a curar por el solo hecho de sentir compasión o por la necesidad de ser útiles a quienes sufren. La curación esotérica es algo muy serio y mucho más complejo de lo que pueda parecer.
Existen muchas personas en el mundo que han traído de otras encarnaciones el poder sanador y solo por el hecho de imponer las manos pueden llegar a sanar temporalmente. Esta curación es magnética y acostumbra a ser de origen astral, siendo dirigida a la personalidad y aunque pueda ser una demostración de amor y compasión, generalmente actúa en los efectos y no en las causas de la enfermedad. Debido a la evolución actual del ser humano y a la capacidad de curar que se irá incrementando en esta nueva era, además de utilizar el corazón es conveniente la utilización de la mente. Debemos aprender a invocar las energías dévicas y a dirigirlas, teniendo siempre presente que al curar estamos colaborando con entidades dévicas de orden espiritual muy elevado.
No olvidemos que la evolución humana y la dévica son paralelas y que cuando nos proponemos curar siempre deberíamos invocar a los Devas de Curación. Si estamos capacitados y reunimos las condiciones adecuadas, no tardarán en responder a nuestro llamado, inundándonos con sus oleadas de luz que pueden ser de distinto color según la clase de curación que deban realizar compenetrándonos totalmente a nosotros, al enfermo y a nuestro entorno inmediato, más o menos expansivo, según el poder invocativo del curador.


El Ángel que dirige la curación es de una evolución espiritual mucho más elevada que la de los devas menores que actúan directamente sobre el paciente. De ahí la necesidad del curador de haber desarrollado la pureza de vida, el amor y la compasión, pues si no fuera así los Ángeles de Curación no acudirían, ya que lo similar atrae lo similar. Si no es así se produce rechazo.
Todo cuanto existe en la Creación es Energía y nosotros sabemos que la Energía es Dévica y que nosotros los seres humanos no somos una excepción. Daros cuenta de lo que esto significa...Poseemos cuerpos formados de elementos, siendo la entera Naturaleza la máxima expresión de los devas elementales que en si mismos constituyen la materia.


Marta Parramon Elies


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