Reunión grupal en la Asociación de Amigos de la India de Barcelona, Catalunya, (España)1990
En los archivos ocultos de la Gran Logia Blanca se dice que,. “El mundo está construido de sustancia ya contaminada por el karma del sistema solar anterior y que las energías de los siete rayos son las causantes de todas las dificultades, incluyendo la mala salud y las enfermedades individuales, raciales y nacionales desde los principios de la creación. El karma se halla impreso y se manifiesta en estas corrientes de energías que fluyen por todo el sistema y por medio de nuestro planeta llega a los tres mundos inferiores donde habitan los pitris = (padres) lunares y las esencias elementales de todas las formas. Este karma contribuye a la enfermedad”
Evidentemente, estas corrientes de fuerza o energías que emanan de los Señores de los Siete rayos están matizadas por las limitaciones de estos grandes Seres. Desde nuestro punto de vista son Dioses, pero en realidad,.. son “Dioses imperfectos” tal como es mencionado en la Doctrina Secreta, siendo Sus Representantes los Logos de los planetas sagrados y los no sagrados a una octava inferior.
Entonces, si las grandes Vidas que animan a los planetas dentro de nuestro sistema solar son imperfectas, el efecto de esta imperfección debe inevitablemente afectar a Sus creaciones planetarias, (Sus cuerpos de manifestación) y en consecuencia a todo ser que evolucione en ellas, introducen una condición karmica sobre la cual el ser humano individual no tiene ningún control, sin embargo nos vemos obligados a compartir y actuar de acuerdo a su influencia.
Teniendo
presente lo antedicho, al adentrarnos en el estudio sobre curación
esotérica, es evidente que se hace imprescindible conocer la
naturaleza de las energías de rayo, sus características y como
influyen en la consciencia del ser humano cuando impactan de forma
directa en su cuerpo etérico produciendo desafíos de todo orden,
acentuando y haciendo surgir a la consciencia las tendencias innatas
de vidas anteriores, ya sean armónicas o inarmónicas, las cuales,
si son comprendidas y aceptadas contribuirán a su desarrollo y para
ello el estudio de la Astrología esotérica será una herramienta
perfecta, pues como bien sabéis es la Ciencia de las Energías.
Algún día en
el futuro la Astrología será utilizada por los médicos y
educadores desde el mismo instante del nacimiento del ser humano, de
esta forma al levantar la Carta astral del recién nacido verán
cuales son los puntos débiles, la capacidad de superación y como
van a influirle las energías que deberá utilizar a lo largo de su
vida, las cuales condicionarán su salud física, emocional y mental,
así como a su propia evolución espiritual.
Se potenciará desde el principio
el aspecto positivo de la persona dándole un margen de libertad para
permitirle ser creativo y desarrollar sus cualidades latentes hasta
donde sea capaz, de esta forma los aspectos negativos que causarían
enfermedad serán relegados al pasado y eliminados por falta de
atención.
La
astrología esotérica trata del estudio y la influencia de los 7
rayos en todo cuanto existe, sin embargo, la evolución del alma es
su finalidad, así como la astrología ortodoxa centra su atención
en la personalidad.
Así
pues, nosotros empezaremos a profundizar en los siete rayos para ir
adentrándonos paulatinamente en las causas. El estudio de sus
características y la observación atenta nos permitirá saber con
más certeza cuales son las energías de rayo que inciden de forma
predominante sobre la persona que tratamos de curar, pudiendo obtener
información sobre las causas que han generado los efectos al
relacionar las energías con el chacra que reciben más o menos
estímulo, lo cual nos indicará en cual de los cuerpos se ha
iniciado la enfermedad, y si tenemos suficiente visión, sabremos con
certeza cual es el estado evolutivo alcanzado por aquella
alma.
También es
conveniente conocer su Signo solar y Ascendente y la Luna, siendo
esta la que señala la mayor limitación. Así como cual de los
elementos predomina en su carta astral, si es tierra, agua, fuego o
aire, sabiendo que cada elemento está constituido de devas
elementales que determinan distintas tendencias y estados de
consciencia.
Es mucho más lo que tenemos que aprender, sin embargo esta introducción nos servirá para que al dar una ojeada a nuestra carta astral, podamos tener una idea de la situación. Una vez dominemos esta técnica, el trabajo lo vamos a realizar intuitivamente. Aprenderemos a utilizar las energías, a prepararnos internamente a nosotros mismos antes de ponernos a curar y a invocar a los Devas de Curación. Si no es posible tratar personalmente con el paciente no importa, podemos hacerlo a distancia y sin que el lo sepa, las energías dévicas invocadas y la propia radiación del curador envolverán al paciente durante todo el tiempo que sea necesario y podrá realizarse la curación a distancia sin impedimentos.
Hemos
comentado en otras ocasiones que al curar estamos manipulando
energías que pueden ser muy peligrosas y que la enfermedad es una
entidad que deberíamos saber destruir una vez liberada para evitar
que siguiera contaminando. Por esta y otras razones ocultas un
verdadero curador debe ser un Taumaturgo, un alma pura y muy
avanzada, pues la pureza es la mayor protección frente a ciertas
entidades que pueblan el espacio, dispuestas a tomar posesión del
cuerpo del curador o de otros seres humanos incautos.
Sabemos que existen personas compasivas llenas de buena
voluntad que están dispuestas a curar, pero por suerte para ellas,
no están preparadas ni han desarrollado el suficiente poder para
liberar a estas entidades que en sí mismas son la enfermedad.
La
manera de curar de un ser avanzado espiritualmente que puede acceder
a los niveles del alma es por radiación, además conoce muy bien la
naturaleza humana en sus distintos estados, muy distinta a la que
lleve a cabo un ser humano común aunque exista en él buena
voluntad y un amor desinteresado, aunque únicamente podrá curar
cuando su estado de consciencia se haya elevado por encima de la
consciencia del paciente.
Si un ser humano avanzado como puede ser un iniciado sufre una enfermedad de origen etérico o astral e incluso, físico, lo más probable es que sea debido a residuos kármicos provenientes de un lejano pasado, algo que debe trascender antes de recibir la cuarta iniciación, pues hasta no llegar a esta etapa evolutiva no podemos decir que nos hemos liberado totalmente del karma.
Se dice ocultamente que la muerte del cuerpo físico de un alto Iniciado próximo a convertirse en un Arhad no puede ser evitada cuando está próximo a recibir la 4ª Iniciación y que lo más probable es que se produzca por “combustión espontánea” durante el proceso de Iniciación, cuando le sea impuesto el Cetro de Poder por el Señor del Mundo en el instante en que el Fuego de Fohat y Kundalini entren en contacto, quemando todo residuo kármico que aún pudiera quedar en alguna molécula de sus cuerpos. Entonces la materia atómica contenida en los cuerpos explosiona, liberando al Espíritu confinado en la materia, transformando al Arhat en un Ser Andrógino y en una Ascua de Luz incandescente totalmente radioactiva.
Los
chacras en general, están regidos cada uno de ellos por un rayo o
vibración particular fruto de nuestros estados de consciencia, lo
cual determinará el equilibrio o desequilibrio que podamos
experimentar en nuestras vidas. Sin embargo, esta
influencia de rayo no es siempre la misma para todos los seres
humanos, puede variar según el estado evolutivo alcanzado, así como
los rayos que rijan a cada uno de sus cuerpos y el de la personalidad
que generalmente cambia de una encarnación a otra, y sin olvidar,
que un ser humano avanzado, (un discípulo consagrado y aceptado por
el Maestro) responde al rayo del Alma.
Vemos
pues que no podemos ponernos a curar por el solo hecho de sentir
compasión o por la necesidad de ser útiles a quienes sufren. La
curación esotérica es algo muy serio y mucho más complejo de lo
que pueda parecer.
Existen
muchas personas en el mundo que han traído de otras encarnaciones el
poder sanador y solo por el hecho de imponer las manos pueden llegar
a sanar temporalmente. Esta curación es magnética y acostumbra a
ser de origen astral, siendo dirigida a la personalidad y aunque
pueda ser una demostración de amor y compasión, generalmente actúa
en los efectos y no en las causas de la enfermedad.
Debido a la evolución
actual del ser humano y a la capacidad de curar que se irá
incrementando en esta nueva era, además de utilizar el corazón es
conveniente la utilización de la mente. Debemos aprender a invocar
las energías dévicas y a dirigirlas, teniendo siempre presente que
al curar estamos colaborando con entidades dévicas de orden
espiritual muy elevado.
No
olvidemos que la evolución humana y la dévica son paralelas y que
cuando nos proponemos curar siempre deberíamos invocar a los Devas
de Curación. Si estamos capacitados y reunimos las condiciones
adecuadas, no tardarán en responder a nuestro llamado, inundándonos
con sus oleadas de luz que pueden ser de distinto color según la
clase de curación que deban realizar compenetrándonos totalmente a
nosotros, al enfermo y a nuestro entorno inmediato, más o menos
expansivo, según el poder invocativo del curador.
El
Ángel que dirige la curación es de una evolución espiritual mucho
más elevada que la de los devas menores que actúan directamente
sobre el paciente. De ahí la necesidad del curador de haber
desarrollado la pureza de vida, el amor y la compasión, pues si no
fuera así los Ángeles de Curación no acudirían, ya que lo similar
atrae lo similar. Si no es así se produce rechazo.
Todo
cuanto existe en la Creación es Energía y nosotros sabemos que la
Energía es Dévica y que nosotros los seres humanos no somos una
excepción. Daros cuenta de lo que esto significa...Poseemos cuerpos
formados de elementos, siendo la entera Naturaleza la máxima
expresión de los devas elementales que en si mismos constituyen la
materia.
Marta Parramon Elies
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