La Sociedad Teosófica fué fundada en Nueva York el 17 de noviembre de 1875, incorporada a Madrás ( India ) el 3 de abril de 1915. Sus tres objetivos son: 1º, Formar un núcleo de Fraternidat Universal de la Humanidad sin distinción de raza, sexo, doctrina, casta o color. 2º, Fomentar el estudio comparado de les religiones, filosofias i ciencias. 3º, Investigar las leyes inexplicables de la naturaleza y los poderes latentes en el hombre.
jueves, 26 de febrero de 2015
lunes, 23 de febrero de 2015
domingo, 22 de febrero de 2015
La Astrología esotérica y la Cruz del Discipulado !
( 1ª parte )
Al introducirnos en la Astrología esotérica intentaremos descubrir lo que representa para nuestro sistema la entrada de las energías provenientes de la constelación de Acuario, como afectan a la Tierra y muy especialmente a la consciencia de la humanidad.
La Fuerza de las energías de Acuario nos está introduciendo en un nuevo concepto de los valores que van a alterar en profundidad la forma de entender la vida y las relaciones entre todos los seres y reinos que habitamos el planeta y aún fuera de él.
Sabemos que la rueda del zodiaco está formada por doce constelaciones, cada una de ellas confiere una cualidad de rayo específica por medio de un elemento, orientando de forma muy significativa hacia un Sendero de Rayo a las entidades que se hallan bajo su influencia.
Si nos interesa investigar, también podemos interpretarlo formando las tres Cruces partiendo del signo Ascendente o del signo donde tenemos el Sol natal, puede que se sitúen en la misma cruz o puede que sea en otra distinta.
En general la consciencia de la humanidad se divide en tres grupos destacables que responden a diferentes niveles evolutivos, desarrollándose, simbólicamente, cada uno de ellos en una de las tres Cruces.
Todos los opuestos se atraen y en cada Cruz que se forma entran los cuatro elementos, afectando la Vida, la Cualidad y Apariencia del individuo o entidad de cualquiera de los reinos de la naturaleza en una encarnación determinada.
Por ejemplo; si hemos nacido en el signo de Escorpio significa esotéricamente que en esta encarnación nos hallamos en la cruz Fija de los cielos "la Cruz del discipulado" nuestra misión como almas consistirá en aprender a unificar las cuatro energías hasta que nos convirtamos en discípulos y al sintetizarlas en nuestra consciencia nos situemos en el mismo centro donde se encuentran y fusionan los cuatro brazos. Para ello deberemos conocer las características de las cuatro constelaciones zodiacales y descubrir las energías superiores que se aportan los unos a los otros y los cambios que precisamos realizar en nuestra consciencia.
Veamos: Tauro tiene como opuesto o complementario a Escorpio, para la humanidad común Tauro simboliza el deseo que tendrá que transmutar en la aspiración espiritual que le señala Escorpio y cuando lo realice habrá entrado en el sendero del discipulado.
Leo, el otro brazo de la Cruz Fija, significa la autoconsciencia y el egoísmo autocentrado que deberá ser transformado en altruismo y en la consciencia grupal de Acuario, su polo opuesto. De esta forma se complementan las cuatro energías en cada Cruz cuando la consciencia se sintetiza en un todo y se trasciende la vida del hombre común.
La Cruz Cardinal es *la Cruz del Iniciado*, del Espíritu. Está formada por los signos de Aries-Libra y Cáncer-Capricornio.
Leo, el otro brazo de la Cruz Fija, significa la autoconsciencia y el egoísmo autocentrado que deberá ser transformado en altruismo y en la consciencia grupal de Acuario, su polo opuesto. De esta forma se complementan las cuatro energías en cada Cruz cuando la consciencia se sintetiza en un todo y se trasciende la vida del hombre común.
La Cruz Cardinal es *la Cruz del Iniciado*, del Espíritu. Está formada por los signos de Aries-Libra y Cáncer-Capricornio.
La Cruz Fija es *la Cruz del Discipulado*, la Cruz del Alma y está formada por Tauro-Escorpio, Leo- Acuario.
La Cruz Mutable, también denominada Común, rige a la gran masa humana y *a los Aspirantes espirituales* en sus primeras etapas. Los signos que la forman son Géminis-Sagitario, Virgo-Piscis.
Vemos pues que estas Tres Cruces definen tres estados de consciencia por los que deberíamos pasar toda la humanidad en nuestro recorrido por este mundo, dándonos la oportunidad de atravesar a su debido tiempo los portales de cada una de las tres iniciaciones y llegar de esta forma a una mayor comprensión de la responsabilidad que nos corresponde de llevar a cabo el Plan y evolución divina para nuestro planeta. Tres iniciaciones que determinan cambios sustanciales en todo nuestro ser y contribuyen a la evolución de la totalidad, provocando sucesivas y profundas expansiones de consciencia.
Los seres humanos reencarnamos alternando nuestra condición sexual, (según se dice) cada 7 años, en cuerpos masculinos y femeninos y durante todo este proceso evolutivo en cada una de las tres cruces y en todos los posibles estados de consciencia.
Los seres humanos reencarnamos alternando nuestra condición sexual, (según se dice) cada 7 años, en cuerpos masculinos y femeninos y durante todo este proceso evolutivo en cada una de las tres cruces y en todos los posibles estados de consciencia.
Esto debe remarcarse bien para que nadie crea ser un iniciado por el hecho de haber nacido en un signo Cardinal; ser un discípulo por haber nacido bajo la influencia se la Cruz Fija o pensar que al haber nacido en la Cruz Común pertenece a la humanidad menos avanzada.
La Astrología esotérica es una herramienta excelente para conocer y comprender la creación de nuestro universo y a nosotros mismos, sabiendo que es la Ciencia de las Energías y nosotros formamos parte de ellas.
Sea cual sea el signo astrológico en que hayamos nacido habrá almas encarnadas desde el ser más primitivo hasta el más avanzado, que responderán a una misma influencia zodiacal, sin embargo la respuesta que den a dichas energías puede ser muy diferente, todo depende de la etapa del camino en que se halle cada cual.
En Astrología esotérica todo es simbolismo, por lo cual, debe saberse interpretar su significado oculto por medio de la intuición, puesto que su finalidad consiste en descubrir el propósito y la trayectoria del Alma..
Sea cual sea el signo astrológico en que hayamos nacido habrá almas encarnadas desde el ser más primitivo hasta el más avanzado, que responderán a una misma influencia zodiacal, sin embargo la respuesta que den a dichas energías puede ser muy diferente, todo depende de la etapa del camino en que se halle cada cual.
En Astrología esotérica todo es simbolismo, por lo cual, debe saberse interpretar su significado oculto por medio de la intuición, puesto que su finalidad consiste en descubrir el propósito y la trayectoria del Alma..
La astrología ortodoxa basa su interpretación en conocimientos básicos y tangibles referentes a la personalidad.
La nueva era de Acuario pertenece a la Cruz Fija *la Cruz del discipulado* dentro de la cual y bajo su influencia estamos entrando todo el Sistema y de forma particular nuestro planeta y gran cantidad de almas encarnadas preparadas para iniciar los pasos adecuados en el Sendero del discipulado.
Tenemos por delante una gran tarea a realizar si nos sumergimos a fondo en nuestra propia consciencia, si somos atentos observadores y nos introducimos en las causas que mueven la evolución mundial, asumiendo las responsabilidades grupales y transmutando el deseo y el egoísmo en aspiración superior y en amor desinteresado hacia todo cuanto alienta.
Tenemos por delante una gran tarea a realizar si nos sumergimos a fondo en nuestra propia consciencia, si somos atentos observadores y nos introducimos en las causas que mueven la evolución mundial, asumiendo las responsabilidades grupales y transmutando el deseo y el egoísmo en aspiración superior y en amor desinteresado hacia todo cuanto alienta.
Marta Parramon Elies
sábado, 21 de febrero de 2015
miércoles, 18 de febrero de 2015
domingo, 15 de febrero de 2015
viernes, 13 de febrero de 2015
lunes, 9 de febrero de 2015
domingo, 8 de febrero de 2015
Lo que ocultan las formas !
Publicado en el bloc “Teosofía Rama Armonía” 2015
Cuando nos introducimos en lo oculto necesitamos de las palabras ya sean escritas o habladas para que nuestra mente pueda darles forma, comprender su contenido o poder explicarlo. Sin embargo, lo oculto no tiene forma, pues las palabras siempre velan la realidad interna por muy aproximada que sea su interpretación.
Todas las enseñanzas que imparte la Sabiduría Eterna encubren un significado profundo y oculto que va surgiendo a la consciencia del estudiante a medida que la expande y amplia su comprensión y capacidad interpretativa. En apariencia las enseñanzas escritas o habladas tan solo son formas, son las vestiduras de la realidad o entidades que ocultan en distintos grados vibratorios y niveles de consciencia y que nosotros los seres humanos podemos reconocer cuando vibramos en una sintonía similar a lo observado, puesto que la expresión externa, (cuando somos observadores en profundidad) nos revela al ser interno que la ocupa. Las formas, física, emocional y mental, son los vehículos que le sirven al alma para poder llegar a ser plenamente consciente en los tres mundos de la materia a fin de redimirla e iluminarla.
Cabe recordar que toda enseñanza de la Sabiduría Eterna contiene siete niveles interpretativos, de ahí que la comprensión que extraemos de las enseñanzas recibidas viene dada por el nivel de consciencia alcanzado.
Lo importante para la evolución del ser humano no son las palabras en sí mismas ni los estudios realizados extraídos de un libro Sagrado, sino que es lo que despiertan en nuestro interior.
Existe una causa aún mucho más profunda y más allá de la consciencia y es la Vida que compenetra la forma, es el verdadero Hombre o Mónada espiritual que infunde Vida y Consciencia por medio del Ángel solar, el primer y último Maestro, el que acompaña y guía al ser humano desde que es individualizado hasta la total liberación del 4º reino. El Ángel solar es el Arquetipo divino que los seres humanos reconocemos conscientemente en las etapas finales del Sendero, cuando el auténtico Amor y Sabiduría florecen en el corazón y actuamos y vivimos con plena consciencia grupal, la verdadera Naturaleza de nuestro Modelo de Perfección.
Las formas que utilizan cualquiera de los reinos de la Naturaleza, tan sólo son el producto de los estados de consciencia internos y aunque el ser que las habite esté muy evolucionado y aparente dar la impresión de ser un ser humano u otra entidad común, en lo interno vibrará a una frecuencia e intensidad superior desconocida y la radiación que emita a través de su aura transformará sus ambientes aún sin mediar una palabra.
Sin embargo, cualquier ser humano sin necesidad de ser clarividente puede percibir con sus sentidos físicos la vibración interna que exteriorizan ciertas entidades en cualquiera de los reinos de la naturaleza. Por ejemplo; la luz, el color, una nota musical, un perfume, lo que nos transmite la mirada de una persona o de un animal y tantos otros ejemplos que podemos poner. Aún así, siguen siendo formas que manifiestan unas cualidades perceptibles a nuestros sentidos y que nuestra mente relaciona de inmediato con lo que lo ha producido. Vemos pues, que detrás de estas formas incorpóreas existe una consciencia, una entidad que hace perceptible en el plano físico un aspecto sutil de sí misma.
Un color es el producto de una energía, una vibración de rayo que nos está indicando las características de la entidad que utiliza aquella forma, como puede ser una flor o una piedra preciosa. Igualmente, un perfume es la emanación etérica del deva o espíritu de la naturaleza que la ocupa.
Si queremos adentrarnos en profundidad en las causas ocultas de la Naturaleza deberemos ser muy observadores, entonces descubriremos un mundo que es totalmente desconocido para quien únicamente ve lo aparente.
Esta capacidad observadora nos permite separar los velos que encubren la realidad interna, entonces ante nuestra consciencia lo oculto se hará visible.
La curiosidad es un don necesario y útil que posee todo ser humano que trata de investigar las causas que mueven la evolución. Cuando hayamos aprendido a observar atentamente ya no será algo esporádico y circunstancial ni tampoco dirigiremos únicamente la atención hacia lo externo a nosotros, sino que aún sin proponérnoslo lo que descubramos en lo demás nos estará introduciendo en el interior de nosotros mismos. El mundo y todo cuanto podamos percibir, es un espejo donde podemos vernos reflejados. No son palabras vanas, es una realidad. Lo que despierta la comunicación y las consiguientes relaciones, hace surgir de nuestro interior aquello que verdaderamente somos. Y si estamos dispuestos a seguir evolucionando deberemos estar muy atentos interna y externamente y reconocernos y aceptarnos tal como somos.
Es en el contacto y la relación con lo externo a nosotros mismos que podemos llegar a conocernos y ser conscientes de la Realidad Una. De esta forma, al paso del tiempo iremos incorporando en nuestra consciencia los pequeños y grandes misterios y el yo individual quedará relegado a un segundo término para dar paso a la consciencia de Unidad con todo ser creado al comprender que existe una Vida que lo compenetra Todo y que es la Fuente y Origen de la Creación, porqué sabemos que el Espíritu se mantiene oculto en las formas hasta que la materia se ilumina y desaparece la oscuridad que no nos permite ver.
La evolución no es una meta sino un eterno movimiento y todos estamos en ello.
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Marta Parramon Elies
jueves, 5 de febrero de 2015
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