domingo, 7 de diciembre de 2025

El Cuerpo Etérico y las Energías !

 


A medida que nos introducimos en el estudio esotérico sobre las energías vamos siendo conscientes del campo tan amplio de investigación que se abre ante nosotros sobre la realidad de los mundos ocultos, así como lo que representan para la evolución las energías de los siete rayos y su gran poder transformador en la vida de la naturaleza, siendo sus efectos internos y externos a la vez, produciendo cada uno de ellos un tipo particular de vibración que altera sensiblemente la radiación de la materia atómica en todos los planos y subplanos dentro del sistema.

No podemos comprender la importancia del cuerpo etérico si no conocemos las energías de los siete rayos, siendo de capital importancia la función que éste realiza al absorberlas, asimilarlas y distribuirlas, adaptándolas a la forma física densa según cual sea el estado evolutivo de la entidad que conforma. 
Cada rayo compenetra y transforma con su radiación la materia atómica de las formas que responden de forma predominante a su propia cualidad, pudiendo ser reconocidas por aquellos
seres humanos que conocen sus influencias por medio del estudio la capacidad de observación, habiendo aprendido a reconocer su vibración y a saber diferenciar entre la influencia que ejerce un rayo par de uno impar.
Sabemos que todo cuanto existe en la creación es energía, con distintas frecuencias vibratorias a las cuales respondemos la humanidad. Existen dos grupos claramente diferenciados dentro del reino humano; el que se individualizó en la cadena Lunar y el que lo hizo aquí en la Tierra a mediados de la raza Lemur. Los  individualizados en la cadena lunar forman parte del Centro Laríngeo del Logos planetario, cuya mente está en pleno desarrollo, lo cual es indicio de que está regido de alguna forma por un rayo impar. El que se individualizó en la Tierra pertenecen a Su centro Plexo solar, siendo astral su polarización y  un rayo par el que lo rige.

Todo ser humano capaz de discernir y reconocer la diferencia que existe entre el bien y el mal, tiene una responsabilidad muy importante que cumplir y la misión interna de llevar adelante la evolución planetaria. Para ello es preciso conocer en profundidad las características de las energías de rayo y como actúan sobre la creación, en particular en la evolución humana y aprender a identificar su  vibración en cada ser o entidad que entremos en contacto, lo cual nos dará mucha más información de lo que podamos imaginar, contribuyendo a una mayor comprensión de las causas que mueven la evolución. 

En principio deberíamos saber a que rayos respondemos individualmente;  especialmente el astral y el de la personalidad, siendo generalmente los más evidentes, lo cual nos dará un indicio de la clase de instrumento que poseemos si es que estamos dispuestos ha servir. No todo servicio se realiza de igual forma ni bajo la influencia de un mismo rayo. Si lo que anhelamos es servir pero todavía no sabemos cual es la forma como debemos hacerlo, sería interesante investigar en lo referente a la personalidad y a la vez, agudizar la intuición y descubrir cual es el  rayo del Alma. En cuanto lo sepamos estaremos preparados para asumir nuestra responsabilidad como servidores, entonces sabremos cual es nuestra procedencia divina, nuestro Sendero y la clase de servicio que nos corresponde realizar por línea de Rayo. 

El doble etérico está formado por una red de energías eléctricas que transmiten la vida y mantienen en movimiento ininterrumpido y rítmico las células y átomos de todo el organismo. Cada chacra principal está formado por infinidad de hilos de energía y cuando confluyen en un mismo punto y se entrecruzan dan forma a uno de los chacras principales que nos permiten ser conscientes en los distintos planos por medio de los sentidos.

La actividad o inactividad de los chacras dentro del cuerpo etérico determina los estados de consciencia. Cuando en cierta etapa evolutiva aumenta la revolución e irradiación de uno de ellos acostumbra a ser una época de grandes transformaciones, produciéndose cambios internos y como consecuencia en la vida de la personalidad, lo cual es debido a la transferencia de energías de un chacra inferior a otro superior, y si  en el presente los astros están alineados formando un triángulo equilátero perfecto con la conciencia del ser humano, probablemente se reciba una Iniciación.
Estam
os investigando sobre el cuerpo etérico, intentando comprender lo que representa para la vida manifestada macro y microcósmicamente, desde nuestro sistema solar hasta la partícula atómica más diminuta

Sabemos que el cuerpo etérico es el conductor de tres energías vitales; el prana solar, prana planetario y prana de las formas, produciendo cada una de ellas distintos efectos sobre los estados de consciencia, la salud y la vida misma de cualquier entidad que las reciba.
Cuando las energías inciden sobre los éteres; 
solar, planetario, humano, sub-humano o atómico, penetran a través del centro superior que se halla en todo ser en evolución, (siendo de alguna forma el equivalente al polo norte) y dirigidas al centro esplénico.
Científicamente sabemos que 
en general, toda entidad que evoluciona en este sistema posee una ligera depresión en su "polo superior" lo que para el ser humano es el centro coronario. Es pues por esta depresión por donde penetran las energías pránicas a través del doble etérico.

Si habéis observado alguna vez la mágica belleza de las auroras boreales, podéis estar seguros que habéis visto manifestándose energías dévicas solares, pues toda energía es esencialmente Dévica. El hecho de que podamos verlas físicamente es debido a la latitud, a la pureza de los éteres de dicho lugar y al magnetismo tan potente que existe en los Polos. Estas partículas cargadas de electrones y protones científicamente denominadas, (viento solar) son etéreas, sin embargo podemos verlas debido a su potente radiación. La visión etérea no se considera clarividencia sino que es una facultad del ojo físico que las razas primitivas poseían y fueron perdiendo a medida que el ojo físico denso aumentaba en su visión. Sin embargo, debido a que las energías entrantes están alterando sensiblemente los éteres y la sensibilidad humana se agudiza, se recuperará de forma creciente tal visión.
Las energías pueden ser vistas entrando o saliendo del centro
superior de un ser humano, de un fruto más o menos esférico o de otros seres vivos si se posee visión etérea o astral. Después de haber penetrado en el cuerpo, ser absorvidas y asimiladas, las sobrantes, son expelidas al exterior por el mismo centro que penetraron, produciéndose una gran eclosión de energías vibrantes en forma de cascada que envuelve toda la forma, matizándola con los colores de las energías que han sido atraídos por aquella entidad, ya sea subhumana, humana o solar.
La analogía es perfecta, pues la absorción, asimilación y distribución de las energías se produce de igual forma en todo ser creado.

El Logos, (que análogamente es el Centro Esplénico Solar) recibe las siete energías de rayo,las cualifica con Su propia Energía de 2º Rayo de Amor y Sabiduría y las distribuye hacia los siete planetas sagrados (Sus chacras principales) y éstos a la vez realizan la misma función expandiéndolas hacia todo el sistema, después de haberlas distribuido hacia las vidas que forman parte de Sus cuerpos planetarios. Lo mismo ocurre con el ser humano, una vez han penetrado por el centro superior son dirigidas el centro del Bazo, (el Esplénico) y éste las expande hacia los chacras principales, siendo distribuirlas por todo el organismo humano por medio de la corriente sanguínea.

De esta forma vemos que cuando las energías penetran en una forma es el cuerpo etérico quien las conduce y asimila, absorbiendo la cualidad del rayo entrante e  impregnándolas de los estados de consciencia del ser interno. Las energías, una vez utilizadas salen al exterior del doble etérico como iradiación áurica, lo que conocemos como el aura de salud, mezclándose a la vez con las auras de los ambientes que nos circundan. Dicha irradiación es constante pudiendo ser más o menos expansiva según el estado vital de la entidad en cuestión.

Podemos imaginar cuan complejo es el contenido de los éteres planetarios dentro de los cuales estamos inmersos, pues está constituido por todos los estados de consciencia y vibraciones en constante movimiento y transformación, producidos por multiplicidad de especies y reinos de la naturaleza que en conjunto forman el aura del cuerpo físico- etérico del Señor del Mundo.

Si el éter que nos compenetra se extinguiera, todo cuanto constituye la creación se desvanecería. No existiría ninguna forma en todo el universo ya que todo cuanto nos envuelve y compenetra es Éter, lo cual significa que el universo no estaría en manifestación. 
El doble etéreo es el cuerpo que nos facilita la continuidad de consciencia en otros planos y determina la vitalidad o falta de ella según el karma de la entidad que lo ocupa. Cada uno de los planos y subplanos, todas las dimensiones y todas las formas creadas, están constituidas de éter desde el primero hasta el séptimo plano superior.
El éter es el conductor y distribuidor de las Energías que circulan de forma constante por todo el universo dejando su impronta en cada vida y en cada elemento con el que entran en contacto. El doble etérico es el medio por el cual el hilo de la vida y el de la consciencia pueden llegar a cualquier forma de vida permit
iéndole evolucionar.

Marta Parramon Elies



Comentarios


Muy interesante, como de costumbre Marta.
Las energías "sobrantes" para decirlo de alguna manera, salen y se funden en el medio ambiente y pueden ser absorbidas por otros seres que se encuentren alrededor, por tanto, podríamos deducir según la vitalidad de las personas (y digo vitalidad, no ganas de hacer cosas) si son emisoras de energía o en su defecto receptoras de la misma, no? En otras palabras, las personas con buena salud y vitalidad expelen energía y las enfermas y poco activas están faltas de la misma... (cuestiones kármicas al margen).

Un fuerte abrazo


Respuesta

Creo que tu reflexión concuerda perfectamente con las enseñanzas esotéricas,
pero creo que también sería interesante reflexionar sobre lo que significa el Inconsciente colectivo y la receptividad o no que poseemos sobre los estados de consciencia ambientales y la cualidad de las energías que contienen.
Todos los seres que vivimos y evolucionamos en el planeta en conjunto formamos una unidad y extraemos de los éteres la mayoría de elementos o energía que precisamos para desarrollarnos y seguir evolucionando.
Esta energía está contenida en los éteres dentro de los cuales estamos inmersos, pero únicamente
absorbemos aquellas energías con las cuales tenemos una afinidad de vibración.
Aunque los seres humanos estemos individualizados, no olvidemos que somos un chacra
menor dentro del Cuerpo solar y como tal, no somos perfectos, estamos influidos constantemente por las corrientes de energía que nos llegan de este Cuerpo mayor. Todo estado de ánimo, dolencia, alegría o preocupación está impreso en el ambiente que nos envuelve. 

 En realidad lo que tu dices sobre la vitalidad es así, pero es necesario aclararlo, pues el hecho de que una persona posea poca vitalidad, puede ser debido a diversas causas.
Generalmente y aunque se
a de forma inconsciente, cuando una persona que está desvitalizada se acerca a otras que gozan de gran vitalidad y la irradia a través de su aura, ésta absorbe la de ellos recuperando momentáneamente la suya. Pero también puede suceder que entre sus relaciones existan otros que estén en su misma condición y entonces se pueden desvitalizar mutuamente.
La vitalidad
etérea la podemos mejorar muchísimo si creamos hábitos saludables, evitando ambientes oscuros cargados de ruidos y costumbres insanas, haciendo ejercicio al aire libre, tomando el sol y siguiendo una alimentación equilibrada, incorporando frutos secos a diario y (sobre todo) teniendo muy presente que las emociones y deseos descontrolados, generalmente son la causa del problema.
La poca o mucha vitalidad siempre tiene sus causas en la buena o mala canalización de las energías del vehículo etérico. Los síntomas los notaremos en el cuerpo físico, pero generalmente la causa es más bien psicológica que física, como ocurre con la mayoría de dolencias, que
generalmente, tienen su origen el cuerpo astral.

Un fuerte abrazo


Comentario

El punt mig entre el cos etèric i el cos físic, es la LLum de l'Ànima, sense aquesta vitalitat ens perderíem en un món sense fi.
Es per això que constanment hem d'expandir-la.
Gràcies Marta.
Petons i una forta abraçada.


Respuesta

El cuerpo etérico es el "mensajero", el que hace de canal para que pueda establecerse el contacto entre el espíritu y la materia.
En realidad el etérico es físico, aunque pertenece al aspecto superior de este plano y estando estrechamente conectado con todos los niveles.
Todo cuanto podamos hacer con el cuerpo físico denso, repercute en el etérico y a la inversa. Por esta razón se recomienda cuidar el cuerpo físico dándole lo que necesita para que esté saludable. De esta forma el cuerpo etérico se fortalece y es más apto a la hora de hacer circular las energías que de forma constante le llegan del exterior, construyendo unos cuerpos más saludables, al menos físicamente.
En cambio las energías que provienen de los cuerpos astral y mental no dependen tanto de los cuidados físicos ni de la correcta o incorrecta acción sino de nuestros equilibrios o desequilibrios emocionales y mentales, los cuales van descendiendo hasta concretarse, primero en el cuerpo de energías y finalmente en el cuerpo físico denso.

Este tema está ampliamente explicado en el libro de Alice Bailey "La Curación Esotérica"
Para quien no lo conozca, os lo recomiendo. No trata de los efectos de las enfermedades sino de las causas internas que las producen.

Gracies amics. 

Una abraçada.

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